¿Por qué no se puede faltar mañana a La Rosaleda?

¿Por qué no se puede faltar mañana a La Rosaleda?

El Málaga pone en juego gran parte de sus aspiraciones de salvación en un choque en casa ante el Girona que reúne numerosos alicientes para que el estadio registre otro lleno

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

El Málaga necesita más ayuda que nunca. Tras una nefasta primera vuelta, el equipo de José González afronta ahora la segunda a vida o muerte, con el fantasma del descenso acechando ya una semana tras otra. De ahí que cada partido se convierta en una gran final, en una batalla definitiva en busca de triunfos, de éxitos que se puedan acumular hasta alcanzar la meta de la permanencia. Y esta nueva época comenzó con el empate en Eibar, pero tendrá mañana su continuidad con otro compromiso todavía más trascendental en casa ante el Girona. Cara a esta cita, la pregunta es clara y obligada: ¿Por qué no se puede faltar mañana a La Rosaleda?

Existen ahora muchos motivos para no perderse este partido, que afecta al plano deportivo esencialmente y también al sentimental de los aficionados y de los ciudadanos malagueños. Las carencias del equipo y la mala planificación siguen siendo un lastre para una definitiva recuperación del equipo, pero la plantilla va cambiando y el pasado comienza a quedar en segundo plano en el club para centrarse todos en la búsqueda de la salvación, en la salida a una crisis profunda y peligrosa.

El apoyo popular, de esta forma, se presenta como un paso fundamental, una prioridad general para que los objetivos deportivos se conviertan en realidad en los próximos meses. La jornada, además, invita a acudir al campo de Martiricos en un partido que se disputa mañana sábado a las 18.30, una hora ideal para asistir a un espectáculo de este nivel. Todo ello permite pensar internamente en el Málaga que la asistencia de abonados sea masiva, ya que en los últimos partidos estaban vacías muchas de estas butacas.

Además, anoche quedaban a la venta sólo unas 2.500 entradas para completar el aforo del estadio, al margen de los socios. Es previsible, de esta manera, que entre hoy y mañana esta cifra baje de una forma muy importante y el campo, siempre que acudan todos los abonados (unos 25.000), pueda acercarse una vez más al lleno, que es el objetivo que persigue el Málaga para mañana.

1 La importancia del partido trasciende lo deportivo

Mañana no juega sólo el Málaga, sino que lo hace también la ciudad y la provincia, ya que la importancia del partido ante el Girona y, sobre todo, lo que pueda ocurrir en el caso de que el equipo no se recupere a tiempo trasciende lo puramente deportivo. El devenir del conjunto de Martiricos afecta tanto a su afición y sus simpatizantes como al resto de los ciudadanos, ya que la presencia del club en la élite reporta una propaganda esencial para una zona tan turística como la malagueña. De ahí que el futuro del cuadro blanquiazul, empezando por el choque de mañana, interesa a todos.

2 El conjunto blanquiazul necesita sentirse arropado

Pese a que el Málaga y sus futbolistas no pueden tener ninguna queja de su afición, que esta temporada ha dado muchas lecciones de apoyo en circunstancias muy adversas, la situación actual precisa de la máxima colaboración para que el equipo blanquiazul pueda sentirse arropado, empujado, en unos momentos tan determinantes para el futuro del equipo. De ahí que la asistencia al estadio en el partido de mañana incluye la aportación de ese calor sustancial que anima y motiva a los futbolistas, como ellos han reconocido en numerosas ocasiones.

3 El Málaga quiere confirmar la gran imagen ofrecida en Eibar

El cambio de entrenador provocó que el Málaga reaccionara la pasada jornada en el difícil estadio del Eibar. El equipo realizó un juego práctico e inteligente, dentro de su situación y siendo conscientes de la ansiedad que ya estaba apoderándose de la plantilla. El técnico quiso blindarse atrás para evitar la aparición de los errores y los desajustes, jugado al contragolpe y buscando rápidas transiciones. Esta fórmula amargó la noche a un Eibar acostumbrado a machacar en su campo con presión y trabajo. El choque de mañana, sin embargo, será diferente, aunque el equipo blanquiazul se propone ofrecer, al menos, la buena imagen de Ipurua. El objetivo se centra, sin duda, en mantener o elevar el ritmo y la intensidad para poder superar a otro de los modestos venidos a más, como es el Girona. Los aficionados, de esta manera, esperan encontrarse a un equipo que se esfuerce al máximo desde el primer instante, lo que ya supondría una primera recompensa para el sufrido público de Martiricos.

4 El debut en casa de Jose como técnico, otro aliciente

Los aficionados malaguistas también asistirán mañana en La Rosaleda al debut en casa de José González, Jose, como nuevo entrenador. Será su estreno en el estadio de Martiricos, donde él ya vistió una temporada la camiseta blanquiazul hace más de dos décadas. El estreno del gaditano en el banquillo supone otro aliciente para una jornada festiva y trascendente. Por ahora, la presencia del técnico ha supuesto el revulsivo que se preveía, por lo que ahora sólo le falta la continuidad, empezando por el encuentro de mañana, para poder consolidarse en esa lucha por abandonar la zona más baja de la clasificación, el ‘farolillo rojo’. Es previsible que Jose retoque el sistema de juego que puso en práctica en Eibar, aunque tampoco puede descuidar la faceta defensiva, ya que esta representa la seguridad para el equipo. Pero deberá encontrar también una línea más creativa para acorralar al rival catalán. La clave estará en encontrar el equilibrio sin rebajar la intensidad.

5 Cita clave en una jornada favorable si lograra el triunfo

Ninguna lectura positiva y favorable para el Málaga en relación a la jornada que arranca hoy tendría sentido si el equipo blanquiazul no lograra el triunfo. De ahí que, en el caso de sumar los tres puntos, este fin de semana se presenta muy favorable para los intereses clasificatorios del conjunto de Martiricos. El rival que se encuentra inmediatamente por encima, Las Palmas, tiene una difícil salida al campo del Atlético (el domingo a las 16,15), mientras que el que se encuentra ahora más alejado y a punto de abandonar la zona de peligro, el Alavés, deberá visitar al Barcelona (el domingo a las 20.45), por lo que ambos tienen muy complicado puntuar. Pero lo más curioso es que los otros dos equipos afectados por la lucha por el descenso, el Deportivo y el Levante, se enfrentan entre sí (el domingo a las 12.00). Estos tres partidos pueden reportar una alegría extra al conjunto blanquiazul, pero sólo si este capaz de deshacerse del Girona mañana a media tarde. Los hombres de Jose tienen en su mano recortar puntos de desventaja, pero para alcanzar ese logro será innegociable la opción de conseguir el triunfo. Ese, sin duda, es el objetivo de los malaguistas, que se proponen completar la reacción que se atisbó en Eibar con una victoria que supondría también un gran premio para sus aficionados.

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