Recio deja un abismo detrás con su baja ante el Deportivo

Luis Hernández, con algunas opciones de jugar el domingo de ‘pivote’, cabecea el balón en el entrenamiento de ayer./Salvador Salas
Luis Hernández, con algunas opciones de jugar el domingo de ‘pivote’, cabecea el balón en el entrenamiento de ayer. / Salvador Salas

Míchel, obligado a estrenar una solución en el centro del campo por la baja del capitán

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Toca elegir entre lo menos malo. La ausencia de Recio ante el Deportivo significa un auténtico problema para el Málaga, en un duelo de esos en los que hay que partir con el mejor equipo y en los que los puntos pueden valer doble. La baja del capitán malaguista agrava el principal problema táctico del equipo en lo que va de temporada, el de hacerse fuerte en el centro del campo y contener bien al rival en su juego ‘entre líneas’.

Peñaranda, sin molestias tras su regreso de Holanda

Juanpi y Peñaranda fueron la novedad en la sesión de entrenamiento de ayer del Málaga, después de ser convocados con la selección de Venezuela para un amistoso el lunes ante Irán(0-1) en tierras holandesas. Juanpi jugó a la postre una hora de partido, pero Peñaranda, que había acusado unas pequeñas molestias en un aductor en los días previos, ni siquiera se vistió de corto. Había cierta preocupación con el atacante, que se encontraba en su momento más dulce en la etapa de malaguista, pero tanto Juanpi como él se ejercitaron a pleno ritmo a las órdenes de Míchel ayer en el Ciudad de Málaga. De esta forma, se confía en un ataque posiblemente con Peñaranda y Rolan ante el Deportivo, toda vez que el uruguayo ya está repuesto de una rotura fibrilar acaecida en el Camp Nou y que lleva días de trabajo al máximo nivel.

Asimismo, Chory Castro, baja el martes por un proceso viral, también trabajó con el resto de sus compañeros. Juan Carlos, con el mismo problema, se ejercitó al margen con el preparador Manu Gestoso, pero se confía en que no tenga problemas para jugar el domingo, aún con cuatro días de margen .

El desequilibrio en la plantilla, casi sin ‘pivotes’ puros o con especialistas que no han mostrado una adaptación o un nivel para la categoría, ha venido siendo un lastre desde el inicio de la competición, y justo cuando Míchel había dado con una fórmula más solvente (jugar con dos medios centro a la misma altura) y con la pareja Recio-Adrián, el primero de ellos se queda fuera de una cita clave por una acumulación de amonestaciones un tanto injusta.

Míchel ya ensayó con Luis Hernández como medio en la semana previa al encuentro en el Camp Nou

Recio vio la quinta amarilla en Villarreal por «derribar a un contrario en la disputa del balón cortando así un ataque prometedor», como establece el acta arbitral que redactó Estrada Fernández, pero no quedó claro este detalles en las imágenes. Sin embargo, las alegaciones del Málaga no fueron estimadas por el Comité de Competición. Justa o no está última amarilla. lo que está fuera de duda es el promedio elevadísimo de tarjetas del malagueño, con cinco este curso (en una decena de partidos), nueve en dieciocho la campaña anterior y dieciséis en treinta y tres hace dos. En definitiva, que lo normal es que no pasen dos partidos consecutivos sin que el medio centro sea castigado disciplinariamente.

Kuzmanovic, fuera

El primer ciclo de amonestaciones de Recio no se ha podido llevar más allá de enero, cuando el Málaga contempla disponer ya de al menos un centrocampista defensivo más en sus filas (si no dos). Con Kuzmanovic con una lesión muscular (producida en el calentamiento del duelo ante el Leganés, el 15 de octubre, y que ha generado dudas en la recuperación, con visita a Suiza incluida para una consulta médica), el sustituto natural en la plantilla es Rolón, pero su concurso no está claro para el choque ante el Deportivo.

Aunque el club alegó por su quinta amarilla, Recio lleva tres años con un promedio de una tarjeta cada dos citas

El joven argentino ha sido titular en cinco compromisos esta campaña, pero sólo en uno en casa. En los otros cuatro le tocó una difícil papeleta fuera y ante rivales de alto nivel: el 1-0 en el Wanda Metropolitano, en su debut;el 5-0 en Mestalla, el 2-0 en el Sánchez Pizjuán y el 2-0 en el Camp Nou.Se da el caso de que no completó ninguno de los encuentros. Sí el único que ha disputado en La Rosaleda, en el 0-2 ante el Leganés, cuando se le vio desubicado, con ciertas carencias tácticas más allá de su afán de agradar y de crecer en su estreno en Europa.

Dada la importancia del compromiso, para Míchel supone toda una papeleta determinar si vuelve a apostar por él o adoptar una solución más revolucionaria.

¿Y cuál sería esa opción inesperada a la que podría recurrir el técnico? Adelantar a un central a la zona de ‘pivote’. El sistema de juego, el 4-4-2 de las últimas semanas, no cambiaría, pero sí ver a uno de los defensas, seguramente Luis Hernández, jugando unos metros más arriba y teniendo que asumir más decisiones con el balón en su poder.

Contratiempo en la víspera

Míchel ya ensayó con esta posibilidad en la semana previa a la visita al Barcelona, pero en la víspera del partido Torres sufrió una lesión muscular y se frustró el plan. El equipo, también sin Diego González, se quedaba sin efectivos suficientes para el eje de la zaga, de ahí que Luis Hernández tuviera que mantenerse en su posición natural.

Desde entonces hasta hoy cabe dilucidar si la valoración de Míchel sobre las características de juego de Rolón ha mejorado con el paso de los días. O si considera que al tratarse de un rival de un perfil muy diferente, el Deportivo, y en un compromiso de local cobra más sentido jugársela con el argentino, que no termina de ser suficientemente agresivo en la recuperación, aunque pueda tener un mejor dominio para el pase corto o de media distancia.

Hay otras soluciones, pero no terminan de parecer menos malas, como retrasar a Juanpi, para que juegue junto a Adrián, o situar a Cecchini, que también parece un volante con menos virtudes defensivas y falto de adaptación a la Liga española. Y la presencia novedosa de Luis Hernández de ‘pivote’ requiere también otros condicionantes, como incluir a Diego González en el once, después de estar inédito desde el 19 de septiembre, o a Miguel Torres, que está de baja desde finales de octubre, que no juega desde el 30 de septiembre y que en lo que va de semana aún no se ha entrenado con total normalidad, aunque se encuentre casi repuesto de su última lesión fibrilar.

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