RENACE UNA VIEJA ILUSIÓN

UNA CUESTIÓN

MANUEL CASTILLO

Una semana de respiro no es demasiado. Pero sí suficiente. Dos acontecimientos internacionales han ocupado simultáneamente las últimas jornadas de la temporada 2016-2017 y ya mismo empiezan los primeros escarceos de la temporada 2017-2018. Y acabamos con una cierta decepción después de que abundáramos en un aleluya casi generalizado por el excelente fútbol de nuestros sub-21 que, en la final, no pudieron con una Alemania C si es que, como se dice, los B ganaron a Chile en la final de la Copa Confederaciones. Fútbol a destajo a nivel internacional y, ya, los pies sobre la tierra para acoger lo que nos traiga la nueva temporada. Y, visto lo visto, es momento ya de poner la máxima atención en este Málaga que vamos a estrenar bajo la batuta de Míchel.

Parece que el panorama empieza a aclararse; que Sandro se va y viene Borja Bastón, que Kameni dice adiós y llega Roberto, que se fue Llorente y se incorpora Baysse, y que Adrián está dispuesto para reforzar un centro de campo que, de momento (y ojalá sea definitivo) no se ha tocado. Todo parece casi a punto para que renazca una nueva ilusión, como lo atestiguan esos veintidós mil abonados afiliados ya. Sólo hay que desear un poquito de suerte, que no se tuerza la política con la plantilla y que el calendario, que veremos dentro de unos días, facilite el arranque de un Málaga capacitado para algo más que mantenerse en la categoría. A ese conocido eslogan «Adelante» habría que añadir un «Ya toca» que motive lo mismo a jugadores que a seguidores. Todos a una.

Lo único que no parece arreglarse y definirse es el papel del jeque. Si el presidente y propietario del club diera un paso adelante, todo iría mejor. Y la confianza, en todos los sentidos, sería mayor. No obstante, mantengamos la fe en este Málaga que trabaja con orden y un sentido común que le ha faltado muchas veces. Ya toca.

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