¿Cómo responderán los 25.000 socios del Málaga?

La Rosaleda se llenó por última vez con la visita del Barcelona./Ñito Salas
La Rosaleda se llenó por última vez con la visita del Barcelona. / Ñito Salas

Los ingresos serán especialmente menores en la venta de entradas sueltas, ya que los 'grandes' no visitarían el estadio de Martiricos

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Aunque la televisión es la que aporta la mayor parte del dinero, los clubes necesitan a sus aficionados en el campo para que los equipos sientan el calor de su gente en busca de los objetivos, los triunfos. Y el Málaga no es una excepción en esa máxima del fútbol, por lo que siempre intenta proteger a su público. Pero la situación será especialmente delicada y diferente cuando se confirme el descenso, cuando sea matemático que el conjunto de Martiricos baja a Segunda División. De ahí que desde el club ya estén trabajando ante esta más que probable opción. La gran pregunta se centra, sin embargo, en ¿cómo reaccionarán los 25.000 abonados? La incógnita está abierta y desde las oficinas de La Rosaleda esperan que la bajada de socios sea la mínima posible.

Existen precedentes en los que equipos descendidos dispusieron en Segunda de una mayor masa social que en Primera, si bien es poco probable que esto ocurra en el Málaga debido a que la decepción de los seguidores ha ido a más con el paso de las semanas, sin que el club haya aportado soluciones tras una nefasta planificación el pasado verano. De ahí que sea previsible que haya una caída en la venta de carnés, salvo que llegara la renovación y reconversión de la entidad y de la plantilla para comenzar una nueva etapa, con una gestión adecuada, con la mente puesta en el regreso a la élite al primer intento, algo siempre complicado.

Las consecuencias de un descenso atendiendo sólo a la perspectiva económica, siempre respecto a los abonados, supone una rebaja considerable en los ingresos por la venta de abonos, ya que habrá menos y también deberán ser más baratos. Las arcas malaguistas reciben esta campaña unos cinco millones por este concepto, una cifra que bajará ostensiblemente, pero se desconoce hasta dónde. Tampoco existe una estimación todavía sobre cuántos abonados renovarán sus carnés, aunque las últimas asistencias de los socios al estadio dejan muy a las claras el hartazgo de muchos de ellos.

El descenso sí será espectacular en la venta de entradas para partidos sueltos. En este caso, el Málaga hace el agosto cuando lo visitan los 'grandes', ya que el campo se llena a unos precios muy altos (los abonados nunca pagan nada para ver al equipo en la Liga en casa). Y estos compromisos desaparecerán, igual que los ingresos. En este caso el cambio de categoría será especialmente negativo y doloroso. Al dinero que aporten los socios, de esta forma, habrá que añadirle muy poco más por las taquillas, ya que es previsible que sean muy escasas, salvo las localidades que adquieran los aficionados rivales al visitar La Rosaleda.

Desde el club esperan que la bajada de abonados sea mínima cuando se confirme que el descenso a Segunda División

Lo más curioso en este capítulo se centra en que el Málaga ha conseguido esta temporada superar la cifra de 25.000 abonados, el segundo mejor registro tras la temporada previa a la Champions (26.500). Existía cierta ilusión entre los aficionados al comienzo, pero el proyecto se fue diluyendo poco a poco en las primeras jornadas. Ni siquiera fue necesario esperar demasiado para observar el mal camino emprendido por el equipo de Martiricos. De ahí que la decepción haya sido más importante, lo que abre aún más la incógnita cara a la próxima temporada, previsiblemente en Segunda.

El último precedente del Málaga en la categoría de 'plata' hay que buscarlo una década atrás, un poco más incluso. Después de una primera campaña en Segunda absolutamente agónica, intentando salvarse del descenso hasta el final, el equipo blanquiazul comenzó la campaña 2007-2008 con poco más de 11.000 socios, pero el arranque fue tan espectacular que al cierre de la campaña de abonos, que llegó bien entrado el campeonato, la cifra se elevó a 14.254, que fue ya la masa social definitiva de un año en el que los malaguistas regresaron a la élite (sólo estuvo dos años en Segunda, en pleno comienzo del proceso concursal).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos