Ruano se desvincula del Málaga después de seis campañas y media

Ruano, en las instalaciones de La Rosaleda. /Salvador Salas
Ruano, en las instalaciones de La Rosaleda. / Salvador Salas

El exjugador y entrenador, sorprendido por su despido cuando el filial era el líder: «No merecía esta salida, a mitad de temporada y por la puerta de atrás»

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Manel Ruano ha firmado el finiquito, ya se ha desvinculado por segunda vez del Málaga. Ahora lo hace después de seis temporadas y media como técnico de las categorías inferiores y dirigiendo la metodología de juego de los canteranos. Estaba entrenando al Malagueño, pero Antonio Tapia, recién llegado a la dirección de La Academia, ha prescindido de él cuando el filial estaba dominado su grupo de Tercera. El exfutbolista blanquiazul se muestra en su despedida relativamente sorprendido: «No había motivos deportivos ni extradeportivos para ello, ni sensaciones negativas en el equipo. Éramos líderes con gran ventaja. No me dieron ninguna explicación más allá de que no reunía el nuevo perfil. No merecía esta salida, a mitad de temporada y por la puerta de atrás. Aunque se veía venir, porque desde que llegó Tapia, pese a que intenté integrarme, por su parte todo eran negativas. Noté el rechazo a mi trabajo y mi persona. En el fondo intuía que esto iba a pasar tarde o temprano. Me sentía apartado muchas veces en las decisiones», declaró a este periódico.

Ruano llegó más lejos al afirmar: «Creo que el día que murió Casanova lo hizo también La Academia según estaba concebida. Yo era el último reducto de este modelo de cantera. Ahora yo no podía elegir el modelo que debería aplicarse, pero me puse a disposición de Tapia para ayudar. Mi predisposición fue total», insistió, a la vez que recordó: «Cuando llegué y me hice cargo de la metodología me encomendaron crear un modelo de juego reconocible, que unido a la captación consiguió poner a la cantera del Málaga a la cabeza del fútbol-base español. Llevamos cinco años consecutivos disputando la Copa de Campeones juvenil. Nuestro modelo no sólo ha sido formativo, porque soy de los que cree que formando se gana, sino también competitivo y exitoso. Nuestro modelo es ofensivo».

«Creo que el día que murió Casanova lo hizo también La Academia según estaba concebida», asegura

Entrenó al filial durante dos años y medio y logró los mejores registros, con 101 partidos disputados y 74 victorias. En las dos primeras campañas no ascendió. La pasada temporada el equipo malagueño se proclamó campeón por primera vez, pero un gol en propia puerta en el descuento ante el Adarve lo dejó fuera del ascenso. «Si el objetivo de años atrás hubiera sido el ascenso, yo me habría ido en la primera ocasión. De haber pensado más en mí, el Malagueño estaría en Segunda B. Esta campaña sí me habían exigido subir, porque lo dijo la propiedad. Ahora creo que el equipo está preparado para ascender, y espero que así sea», dijo.

El técnico subrayó que él no puede exigir fichajes, sino dar su opinión: «Este año se decidió reforzar el centro del campo por la ausencia de interiores en el juvenil, y por desgracia las graves lesiones llegaron en esas posiciones. Por eso era necesario potenciar esa zona, pero yo nunca he exigido fichajes. Soy el primero que apuesta por los chavales; de hecho, jugué con tres juveniles en la anterior fase de ascenso», apuntó, a la vez que habló sobre su futuro: «Tengo muy claro que volveré al Málaga. Ahora se me abre una nueva oportunidad para poner en marcha otros proyectos, y todo ello gracias al Málaga, que me permitió mostrar mi trabajo. Ahora me toca esperar y elegir bien».

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