¿Debe contar el Málaga con Santos para la próxima campaña?

Santos posa junto a varios balones en las instalaciones de Mareo. :: arnaldo garcía/
Santos posa junto a varios balones en las instalaciones de Mareo. :: arnaldo garcía

Pese a ser el cuarto mejor goleador de Segunda, donde puede competir el equipo, queda conocer el criterio del nuevo técnico y negociar su alta ficha

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

'Maicol' Santos, como le gusta que se pronuncie su nombre de pila, se ha convertido en un dilema para el Málaga. El delantero uruguayo, un fiasco la pasada campaña a tenor de las expectativas generadas tras la elevada inversión, en torno a los cinco millones de euros, se ha convertido en su cesión en el Sporting de Gijón en el cuarto mejor goleador de Segunda, categoría en la que, salvo milagro, jugará el Málaga la próxima campaña. La pregunta es obligada: ¿debe contar el club con el uruguayo para la próxima campaña? Se trata de un asunto con numerosas aristas, que requiere un análisis completo.

1. Sorprendente rendimiento

Santos ha participado en todos los partidos del Sporting de esta temporada excepto en dos (30 de 32), y fue titular en 26. Totaliza quince goles, con lo que sólo le superan Mata (Valladolid), con 25; Raúl de Tomás (Rayo Vallecano), con 18, y Sergi Guardiola (Córdoba), con 17. Además, le iguala Borja Iglesias (Zaragoza). Aunque no comenzó actuando como 'nueve' ante la competencia, rápidamente se hizo merecedor de esos galones. Hay un detalles que puede haber pasado inadvertido: Santos es el mejor cabeceador de Segunda, una faceta por la que apenas se le valoró hace un año, con siete dianas, casi la mitad. Sus dos goles el lunes ejecutaron al líder, el Huesca (0-2) y acabaron con su condición de invicto en casa. Mantiene un buen nivel pese a unas molestias en el pubis.

2. Dos factores en contra

En circunstancias normales, Santos, con contrato en el Málaga hasta 2020 y avalado ya por sus números en la categoría, debiera ser un jugador indiscutible en la plantilla. Pero no es tan sencillo. En su contra pesa su elevada ficha, de 1,2 millones de euros, sin cláusula de reajuste por el previsible descenso del Málaga (Ricca y Juanpi son los otros en su situación). Además, tiene pasaporte de extracomunitario, y de alguna forma eso también condiciona la planificación de fichajes. Así las cosas, en el caso de que el club quiera contar con él la próxima campaña se verá obligado a negociar con el 'charrúa' y a tantear su predisposición a renunciar a parte de ese coste. Hay que recordar también que esta misma campaña el Málaga ha vuelto a asumir una parte importante de sus emolumentos, mientras que el Sporting sólo se ha hecho cargo de una cantidad menor, pese a ser quien disfruta de sus servicios.

3. La mala imagen del pasado

La afición malaguista no tiene una buena imagen de Santos, que sólo jugó 738 minutos (con tres goles) repartidos en catorce partidos la pasada campaña en Primera (además disputó dos citas de Copa y marcó otro tanto). Juande Ramos y Míchel no lo consideraron más que como una tercera o cuarta opción en el ataque, y el único que le dio continuidad fue Romero, con Sandro lesionado y en la peor fase de resultados de la temporada. Sin embargo, su buena campaña en Segunda División invita a dos posibles lecturas: o el salto de categoría es muy importante o quizás estuvo algo infrautilizado.

4. Una polivalencia relativa

Santos está demostrando en el Sporting que se puede contar con él como 'nueve' puro, aunque no sea un jugador clásico de área. Su movilidad es importante y ofrece también valores intrínsecos de cualquier futbolista uruguayo, su garra y picardía en el campo. Es un futbolista muy batallador, apto para una Segunda en la que no hay jugadores que marquen claramente la diferencia y es fundamental formar un conjunto guerrero. Sin embargo, Santos comenzó la temporada en Gijón escorado a la banda izquierda, hasta que Paco Herrera, su anterior entrenador, desistió de ello: «¿Lo has visto jugar alguna vez defender? No defiende nunca. ¿Por qué? Porque Santos no sabe defender», le espetó a un periodista en una rueda de prensa al referirse al compromiso que es necesario en ese puesto.

5. La opinión del técnico

El dilema sobre si contar o no con Santos va unido indisolublemente también al criterio del futuro entrenador. La negociación con el nuevo técnico incluye numerosos capítulos relacionados con la planificación deportiva, y no sólo con salidas de hombres en el vestuario actual, sino también acerca de los cedidos fuera de La Rosaleda (y, en concreto, hay siete en Segunda).

6. Sus declaraciones

En los primeros meses de rojiblanco Santos se mostró dolido a su manera con la anterior etapa. «Cerré redes sociales y estoy tranquilo. Presión no, pero me cansé de las críticas, que si no sirvo... preferí cerrar para no quemarme mucho la cabeza con eso», sostuvo en octubre. En enero se dejó querer por su actual equipo -«falta mucho, pero me gusta el club, la ciudad y podría hacer un esfuerzo para continuar en el Sporting»- y, recientemente, ha sido más tibio y discreto: «Cuando termine la temporada hablaremos con mi representante, veremos si hay ofertas y si continuamos en Málaga o vamos para otro club». En este sentido, otra de las opciones, nada sencilla pese a su revalorización, podría ser un traspaso o una nueva cesión en la que el club de destino asuma su ficha.

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