Seis derrotas consecutivas del Málaga

Ideye conduce el balón perseguido por Zaldua, ayer. /Agencia Lof
Ideye conduce el balón perseguido por Zaldua, ayer. / Agencia Lof

La situación del equipo se vuelve insostenible, a la espera de más decisiones del club

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Los datos son concluyentes: el Málaga va de mal en peor. Los cambios realizados por la nueva dirección deportiva, con Mario Husillos a la cabeza, no han servido para que el equipo reaccione, sino que ha empeorado en su rendimiento y sus resultados. Entre el último mes, febrero, y el choque de ayer en Leganés, el conjunto de Martiricos ha acumulado nada menos que seis derrotas consecutivas, algo insostenible para un equipo instalado ya como colista hace semanas y con pocas perspectivas de reacción.

La desventaja del equipo blanquiazul con el penúltimo aumenta a seis puntos

El Málaga estará hoy y mañana pendiente de los resultados del Levante, que recibe al Espanyol, y de Las Palmas, que viajará a Vigo, para saber a qué distancia se coloca de la zona de permanencia, pero su derrota de ayer sí supuso ya una variación importante en la clasificación: el cuadro de José González se aleja a seis puntos del penúltimo, el Deportivo, que sumó un punto al empatar con el Eibar. El conjunto blanquiazul, de esta manera, está, al menos, a dos partidos de salir del ‘farolillo rojo’. La situación se complica un poco más a la espera de lo que ocurra en los dos compromisos de los rivales más directos en la lucha por la salvación. Para colmo, el Málaga recibirá el sábado al Barcelona, mientras que después se desplazará a Vigo, recibirá al Villarreal y a continuación visitará al Deportivo en Riazor. Para esa fecha podría estar ya claro el futuro del conjunto de Martiricos, que no encuentra la manera de recuperarse y las expectativas no son nada halagüeñas, como se puede observar.

Desde el club tomaron la decisión de prescindir de Míchel justo en el ecuador del campeonato, cuando el equipo estaba tocando fondo, y ahora deberán plantearse qué hacer cara a las once jornadas que quedan del campeonato para buscar la resurrección o, al menos, para no arrojar la toalla de una forma definitiva. El equipo empezó el campeonato ya con cinco derrotas seguidas, en aquel caso con Míchel al frente del equipo. Luego tuvo algunas tímidas reacciones y llegó a cosechar en total tres triunfos muy insuficientes en una vuelta completa del campeonato.

La negativa nueva etapa

Con la llegada de José González, Jose, se observó una mejoría defensiva que apenas duró dos encuentros, con sendos empates en Eibar y en casa contra el Girona. Parecía que el efecto del cambio de entrenador podía seguir, pero ahí acabó, sumando desde entonces seis derrotas seguidas. Y también se esperaba algo más de los ocho fichajes. Ignasi Miquel e Iturra ya jugaban antes de llegar el técnico gaditano, pero la inactividad de casi todos ellos está impidiendo que se produzca una reacción.

Los vaivenes en el equipo, los constantes cambios y la escasa aportación de muchos jugadores están condenando jornada tras jornada cualquier atisbo de recuperación. Los escasos defensas que hay en la plantilla y los abundantes jugadores de ataque están provocando también que en cada partido el entrenador tenga que realizar una selección importante de delanteros, y algunas veces los futbolistas pasan de estar desconvocados a la titularidad, y al revés. La gestión de los recursos siguen dejando mucho que desear. A la espera del resto de resultados, todo parece perdido, pero el club no puede bajar los brazos, ya que los rivales directos también están muy mal, por lo que nunca se puede descartar el ‘milagro’.

La llegada de ocho fichajes y un entrenador no ha servido para mejorar el rendimiento del cuadro blanquiazul, sino todo lo contrario

Pese a que el equipo se mantiene con trece puntos en veintisiete partidos, un grupo importante de aficionados se desplazaron ayer con el equipo a Butarque, donde animaron en todo momento a los suyos.

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