Shatat se querella contra el jeque Al-Thani

Abdullah Al-Thani, con Moayad Shatat detrás, al entrar al palco de La Rosaleda. /SUR
Abdullah Al-Thani, con Moayad Shatat detrás, al entrar al palco de La Rosaleda. / SUR

Al-Thani pretendía imputarle al antiguo vicepresidente los delitos de falsedad documental o apropiación indebida

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

El jeque Abdullah Al-Thani sigue acumulando problemas con el paso de los días. Al margen del desastre deportivo que está a punto de confirmar el descenso del Málaga y el complejo proceso judicial por el 'caso BlueBay', ahora deberá hacer frente a un nuevo contencioso. El que fuera hombre de confianza del presidente del club, Moayad Shatat, ha presentado una querella contra Al-Thani en la que le imputa falsas acusaciones en la denuncia planteada contra él, entre otros, y que acaba de archivar la Audiencia Provincial (lo ha hecho en dos ocasiones) al no encontrar indicios de delito.

Los abogados de Al-Thani, durante la vista previa de la demanda en la que BlueBay le pide el control del club, anunciaron una querella conjunta contra el propio Shatat, el anterior hombre de confianza del jeque, Abdullah Ghubn, y el máximo responsable de la empresa hotelera, Jamal Satli Iglesias. Y las acusaciones contra todos ellos eran especialmente importantes y graves: falsedad documental y apropiación indebida, entre otros delitos. Los letrados del jeque pretendían demostrar de esta manera que sus colaboradores más cercanos habían actuado a sus espaldas y que lo mantuvieron desinformado sobre determinados compromisos adquiridos en ese periodo. Pero la jueza encargada del caso, en primera instancia, y después la Audiencia Provincial entendieron que la denuncia no estaba sustentada en ningún indicio que permitiera la apertura de un juicio por la vía penal.

Declaraciones de las partes

El periodo transcurrido hasta que se ha archivado definitivamente esa querella criminal del jeque (conocida también como la pieza penal del 'caso BlueBay') ha superado los dos años, en los que se han sucedido los recursos por parte de los abogados de Al-Thani. Además, la jueza encargada del caso llamó en su momento a declarar a los denunciados, que se desplazaron desde sus países de residencia (Shatat y Ghubn estaban fuera de España) y ofrecieron las pruebas que consideraron necesarias para demostrar que la denuncia y las imputaciones no estaban justificadas. Y así lo entendieron los jueces en sucesivos fallos.

Shatat, igual que el resto, ha mantenido silencio durante este largo periodo en el que se analizaba la posibilidad de desestimar la querella. «Por respeto a la justicia, con la que he mostrado mi máxima colaboración durante este proceso, así como por respeto al Málaga y a sus aficionados, que tanto me dieron durante mi etapa a cargo del club, he preferido no intervenir o realizar manifestaciones ante las graves acusaciones que han aparecido reiteradamente en los medios de comunicación como eco a la querella, y a sus posteriores recursos de Abdullah Al-Thani hacia mi persona», afirma. Pero una vez solucionado el proceso, el que fuera vicepresidente ejecutivo de la entidad tiene claro que está ahora obligado a defenderse contra acusaciones que atentaban contra su honor y dignidad, según asegura.

Moayad Shatat llegó al Málaga cuando la situación era más complicada. Con el equipo clasificado ya para la Champions, pero meses después de que el jeque dejara definitivamente de inyectar dinero en el club. La situación era caótica y el futuro de la entidad estaba en el aire en ese momento. Pero las ventas de Cazorla y Rondón y la excelente trayectoria del conjunto de Manuel Pellegrini en la competición europea permitieron salvar los muebles con importantes ingresos extraordinarios, aunque no pudieron evitar la posterior sanción de la UEFA, que condenó al Málaga a no participar la siguiente campaña en Europa pese a conseguir el billete para ello.

La querella contra el jeque, según explica el propio Shatat, sólo pretende limpiar su imagen pública, aunque solicitará los daños y perjuicios que el juez considere. De ahí que, en el caso de que reciba una indemnización económica, esta será entregada a organizaciones benéficas malagueñas. El que fuera vicepresidente asegura que no pueden acusarlo de asuntos tan graves sin que reaccione de una forma contundente. Este será un nuevo frente para el jeque Al-Thani, que también sabe ya que el 'caso BlueBay' se ha reanudado y el juicio ya está fijado para el 4 de diciembre.

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