Jony: «Siempre fui el típico extremo culón y de pata ancha»

Siempre tuvo que pelear con la báscula
Siempre tuvo que pelear con la báscula / SANTISTEBAN

«Creo que voy por buen camino», asegura el malaguista, que está «muy ilusionado» y agradecido a Míchel

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉSGARDEREN (BARNEVELD)

Míchel lo dejó caer como una simple anécdota, pero el dato tuvo una repercusión enorme. Jony ha perdido casi siete kilos respecto al año pasado y, paradójicamente, no está molesto por esa confesión del entrenador. Al contrario. «Desde el principio me demostró que quería que yo fuera un jugador importante. Me habló cuando llegó de aspectos a mejorar y ese era uno de ellos. Al fin y al cabo, él jugó en la misma posición y sabe lo que dice en todo momento», recalca.

«Mi madre me dice: «Estás muy canijo», confiesa Jony, que se puso meses atrás en manos de una profesional de confianza en el aspecto nutricional. «Ahora estoy siendo bastante más estricto con la comida. No es que comiera mucho, sino que no tomaba alimentos adecuados o que en la cena tomaba más cantidad cuando es mejor en el desayuno o en la comida. Ahora debo seguir con esas pautas», explica.

Eso sí, conviene apuntar que Jony nunca fue un jugador de figura estilizada. Siempre tuvo que pelear con la báscula y alguna vez incluso tuvo que ser apartado por Abelardo en su exitosa etapa en el Sporting. «Creo que voy por buen camino, pero es verdad que nunca he sido un chico fibroso. Siempre he tenido más el aspecto del típico extremo culón y de pata ancha. Pero sí es verdad que este entrenador quiere más finos a los extremos, que estemos en la línea que él pide», aclara el asturiano. De hecho, Ontiveros también presenta un aspecto más fino respecto al final de la pasada temporada.

Es obligado apuntar que Jony no sólo ha sido cuestión de pérdida de peso, sino también en cuanto a grasa. Además, al futbolista de Cangas de Narcea, al que curiosamente no le gusta un producto típico de su tierra como el cachopo -»es que sencillamente no me entra», reconoce-, también cuenta con una complexión muy peculiar debido al piragüismo. «Allí en mi pueblo siempre que podía en verano y no estaba de pretemporada hacía el descenso de Llano a Corias con algunos compañeros y hacíamos buenas posiciones. A veces en los ratos libres también nos juntábamos para bajar el Sella, aunque sin competir».

Más motivado

A Jony no sólo se le ve más ligero, sino también más motivado. «Cuando llegó el míster, él confiaba en mí, pero mi situación no era buena, la cabeza no me iba mucho. Pero empecé a mejorar al final y he seguido con el trabajo durante las vacaciones para empezar bien la pretemporada», explica, antes de reconocer que la pasada campaña fue «un varapalo para todos». De ahí que prefiera no hablar de objetivos. «Teníamos unas expectativas grandes que no se cumplieron. Ahora creo que sabemos lo que tenemos que hacer: no ponernos metas, sino, aunque suene a tópico, ir partido a partido. De nada vale pensar en el futuro cuando tenemos que pensar en el presente», añade.

Por último, respecto a objetivos personales, se conforma con «devolver toda la ilusión que la gente depositó en mí cuando llegué hace un año». «La prioridad es jugar el máximo número de partidos para ayudar al equipo a crecer, porque estoy convencido de que a medio plazo este proyecto va a ofrecer cosas interesantes».

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