Tapia renuncia a seguir en la cantera y  agrava la crisis del Málaga

Jofre y Husillos escuchan a Tapia en el palco de La Rosaleda minutos antes del Málaga-Levante en diciembre. /Ñito Salas
Jofre y Husillos escuchan a Tapia en el palco de La Rosaleda minutos antes del Málaga-Levante en diciembre. / Ñito Salas

Aunque argumenta «razones personales» ante los dirigentes, opta por dejar el club ante la falta de claridad en el proyecto deportivo

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

«Hola a todos, compañeros. Os informo que hoy ha finalizado mi periodo como director de la Academia. Ha sido un placer compartir esta etapa y agradeceros vuesta colaboración. Siempre estaré a vuestra disposición para lo que necesitéis. ¡Un fuerte abrazo!» Ese fue el mensaje de Whatsapp que mandó ayer, en la sobremesa, Antonio Tapia a todas las personas vinculadas a la cantera del Málaga para comunicarles su renuncia a seguir al frente del fútbol-base. La decisión del exentrenador, conocida por los dirigentes de la entidad en torno a las 13:30 horas, agrava aún más la crisis del Málaga.

El Málaga sigue encallado. Su presidente no toma el mando y, lo que es peor, tampoco da el visto bueno a las distintas propuestas que le van llegando. La situación de parálisis absoluta dispara la preocupación porque junio ya está aquí y en apenas cinco semanas el equipo deberá echar a rodar. Las incógnitas se agolpan a todos los niveles, en los distintos estamentos de la entidad, y la cantera tampoco es ajena a ello. De hecho, hasta el momento no se han producido movimientos en La Academia en cuanto a la continuidad o no de los distintos entrenadores. Tapia no había querido tomar decisiones a la espera de conocer el futuro a corto plazo y, muy especialmente, la identidad del director deportivo. Hasta que ayer optó por dejar de ser el responsable de La Academia.

El que fuera entrenador del Málaga en dos etapas ya había dejado entrever a sus más cercanos las dudas sobre la conveniencia de seguir en el club, y en los últimos días, a pesar de los ascensos del Málaga Femenino y el Atlético Malagueño, ya se le veía algo alicaído. Incluso, el miércoles por la tarde decidió 'desconectar' y estuvo casi ilocalizable mientras daba un largo paseo para meditar.

La salida de Husillos, aún no efectiva, y la demora en otras decisiones han pesado en su salida

Tapia quiere evitar ante todo que la imagen del Málaga salga perjudicada y por eso el argumento esgrimido para no continuar al frente de la cantera se basa en «razones personales». Y es cierto que ha vivido siete meses sin respiro porque a la responsabilidad propia del cargo en el Málaga se han sumado sus obligaciones como profesor de instituto, la hospitalización y posterior fallecimiento de su padre, también la hospitalización de su madre y algún otro compromiso profesional. Y sin olvidar que además sigue con el gusanillo de entrenar. Pero no es menos cierto que su actitud habría sido otra –como reconocen en el propio club y en el entorno de Tapia– de no vivirse una situación tan anómala.

Y es que desde hace semanas nadie sabe a qué atenerse en La Rosaleda. Ni los responsables de la gestión ni los consejeros consultivos ni los empleados ni los técnicos. Por no hablar de los jugadores de la primera plantilla, tanto los que se huelen que no van a estar en el proyecto como los que aspiran a quedarse cueste lo que cueste (al club, claro). Hace tiempo que el Málaga perdió ese margen de maniobra del que disponía frente a sus rivales debido a su prematuro descenso, del que ayer hizo seis semanas. Pero, más allá de ver que los otros equipos que han bajado a Segunda (Deportivo y Las Palmas) comienzan a armarse, lo que preocupa en el seno del club y en el entorno es la manifiesta incapacidad de la propiedad para tomar decisiones y para fijar una línea de acción.

Ysi la configuración del primer equipo es una auténtica incógnita –cuando las cuestiones a abordar son innumerables y además de importante calado desde el punto de vista económico–, también lo es a día de hoy la estructura de La Academia. Tapia había decidido apurar unos días a la espera de conocer acontecimientos. Siempre ha sido muy consciente de que cuenta con el respaldo absoluto de los consejeros consultivos, que en la actualidad son los interlocutores ante Abdullah Al-Thani y que durante años habían reclamado su presencia en el Málaga. No obstante, la salida de la persona que lo incorporó, Mario Armando Husillos (aún no efectiva por culpa del jeque), y la demora en la elección de su sustituto obligaban al exentrenador blanquiazul a no dar pasos en la planificación. Internamente ya había explicado que resultaba ilógico montar la estructura de entrenadores para la próxima temporada sin tener claro el planteamiento del nuevo director deportivo y si él mismo iba a seguir al frente del fútbol-base.

Hasta el momento había evitado designar a los entrenadores de los distintos equipos

Por esa razón, a día de hoy es una incógnita saber si van a continuar el entrenador que ha llevado al ascenso a Segunda B al Atlético Malagueño, Julio César Dely Valdés, o los responsables de los dos mejores equipos juveniles de Andalucía, David Cabello (con el Málaga) y Ale Acejo (con el Sán Félix). Y así, los técnicos de los distintos conjuntos que se encuentran por debajo.

La salida de Tapia fue otro varapalo anímico para los empleados del club. Ahora queda conocer el camino por el que optará el Málaga. Es decir, el jeque. La cuestión es ver cuántos días tarda en producirse la decisión en este apartado, como sucede en otros incluso más importantes en el día a día del club y, por supuesto, en el futuro, cada vez con más nubarrones.

Los mejores canteranos y la base del filial, bien 'atados'

Eso sí, una cuestión es la estructura técnica de los distintos equipos del fútbol-base –en la que Tapia ha renunciado a tomar decisiones–, y otra, muy distinta, la composición del filial o la continuidad de los principales canteranos. Ahí el director de La Academia sí ha trabajado con celeridad de la mano del que ha sido su mano derecha, Duda, y del gerente del departamento, José Luis Ruiz. La continuidad de los mejores futbolistas de La Academia está asegurada, y también la base del Atlético Malagueño que ha conseguido por primera vez ascender a Segunda División B por la vía deportiva. En la mayoría de los casos los futbolistas han aceptado la ampliación de sus contratos –de uno a tres años– y de hecho horas antes de viajar a Yecla se cerró el acuerdo con el guardameta Kellyan, titular casi toda la temporada por la grave lesión de Samu Casado. De momento únicamente dos jugadores (Ramos y Nané) han mostrado sus dudas mientras que algunos deberán convencer en la pretemporada. En esta tarea Tapia se ha volcado de lleno los últimos meses para evitar sorpresas de última hora y garantizar que el club siga contando con los mejores valores.

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