Una pena máxima mal gestionada

La parada de Kepa, con la mano izquierda arriba, en el penalti de En-Nesyri. /Luis Tejido. Efe
La parada de Kepa, con la mano izquierda arriba, en el penalti de En-Nesyri. / Luis Tejido. Efe

Sin ser el designado, En-Nesyri malogró un penalti que pudo dar un giro al partido

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Un penalti claro mal gestionado en el minuto 61 (tras un agarrón de Lekue a Rosales) pudo haber dado un giro al rumbo del partido, en la enésima derrota frustrante del Málaga. Siempre hay un argumento al que apelar que aviva la desazón del aficionado, que ahora interpreta cómo la acción de la pena máxima malograda por En-Nesyri pudo haber metido al equipo en el partido si el ejecutor hubiese sido más experto.

«Asumo la culpa de haberle dejado lanzar», comentó Chory Castro, mientras que Jose admitió: «Es un error lo que ha pasado»

El elegido era Chory Castro, en ausencia del principal especialista de la plantilla, Recio, que sufrió un esguince de rodilla a finales de semana y no entró en la convocatoria. Durante unos segundos, el uruguayo trató de convencer a En-Nesyri, que ante el estado de confianza que le había dado su gol en el partido se veía con fuerzas para asumir la responsabilidad. El resultado ya es de sobra conocido. Kepa, con un paradón y una mano dura muy arriba, mandó a córner el tiro potente a media altura del marroquí, ni muy centrado ni tampoco cerca del poste.

«Se da la orden de que lo tire yo, pero hablo con él y me dice que está con confianza y que había marcado gol. Yo asumo la culpa de haberle dejado lanzar, pero está claro que ninguno de los dos quería que pasase lo que finalmente pasó», reconoció Chory Castro en la zona mixta de San Mamés al final del duelo.

El entrenador malaguista, José González, permitió el desaguisado desde el banquillo, en el momento en que se pudo evitar que el futbolista más joven del Málaga en el campo –y también uno de los más inexpertos en la categoría– fuera el ejecutor en un contexto de tanta responsabilidad, con el equipo con un pie y medio en Segunda y con una importante necesidad de puntos.

«Es un error lo que ha pasado, es una cuestión interna que tenemos que resolver. No me gusta señalar porque ahora necesitamos estar todos unidos», admitió Jose. «Quizás otro compañero lo hubiese fallado», añadió en su argumentación. También opinó de la jugada el capitán malaguista ayer, Torres:«A nivel personal, En-Nesyri se equivoca, pero no se le puede reprochar nada. Para la edad que tiene está dando mucho. Tuvo muchas ganas de coger la pelota, de competir, así que esto le hará mejorar».

Hay que recordar que el Málaga sólo ha marcado dos de los cuatro penaltis que se le han señalado a favor esta campaña, uno de Recio (que dio el triunfo por 2-1 ante el Celta) y otro de Borja Bastón para el 0-1 en Anoeta. En este choque el mismo delantero falló una pena máxima después, pero Chory Castro estuvo al quite al rechace de Rulli para marcar.

Otro final con diez

Otro detalle preocupante del partido fue que el Málaga acabara con diez jugadores el partido y con uno menos que el rival. Ha sido el denominador común en cuatro de las cinco últimas jornadas: ante el Girona (0-0), por la segunda amarilla de Chory Castro;contra el Atlético (0-1) al sufrir un traumatismo craneal Lacen con los tres cambios recién completados; ante el Valencia, por la roja a Ignasi Miquel en el penalt que dio pie al 1-2 final, y ayer, por la segunda amarilla a En-Nesyri.

Finalmente, el Málaga es el equipo de Primera División que más expulsiones ha sufrido este curso, siete: las de Kuzmanovic ante el Athletic y en Eibar, la de Recio contra el Leganés, una de Adrián desde el banquillo contra el Betis, la de Chory Castro con el Girona, la de Ignasi Miquel ante el Valencia, y la de En-Nesyri ayer.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos