SIN TENSIÓN, FÁCIL

El árbitro

MARTÍN NAVARRETE

Un partido más de la serie que el equipo malaguista está obligado a jugar hasta que la temporada finalice. Bueno, más que jugar era cubrir el expediente al que le obliga su estancia en la élite. Si además concurre que el rival tampoco aspiraba a nada más de lo que ya ha conseguido, el partido se tornó un encuentro con poca o ninguna tensión. Por tanto, sin exigencia alguna para el colegiado. Estos hechos podrían propiciar cierta desmotivación en Martínez Munuera. Sin embargo, superó con creces esta circunstancia y controló el duelo con facilidad.

Pese a la ausencia de competitividad e intensidad, sobre todo por parte malaguista, el árbitro se esforzó en no contagiarse de la actitud mostrada y mantuvo la personalidad que se le requiere. Acertó al indicar penalti de Naldo, por manos claras al interponerse estas en la trayectoria del esférico, aunque necesitó de la ayuda del asistente, Noval Font, para que le indicara la voluntariedad del defensor 'periquito'. También acertó al considerar involuntaria la acción que le reclamó Piatti por manos de Ignasi Miquel al estar esta recogidas y pegadas al cuerpo.

Pudo evitar indicar el penalti de Rosales a Piatti, extraña jugada y rara caída provocada por el punta. Esta fue la única acción polémica del trabajo de Martínez Munuera. Las tarjetas, que por ser el partido que fue estaba remiso a enseñar, fueron para Ignasi Miquel, no por el claro derribo a Gerard Moreno, que la mereció, sino por protestar, y me pregunto: extraño, ¿verdad? Y después a Rosales, también por otro derribo a Gerard en campo contrario, lejos del área. También extraño, ¿verdad? ¿O será que descaradamente se borraron de despedir la bochornosa temporada en Málaga?

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