Con el tope hemos topado

SERGIO CORTÉS

No es Javier Tebas un tipo que despierte pasiones. Al fin y al cabo, muchas veces dice lo que piensa sin pensar lo que dice y además lleva demasiados años manejando los hilos de los clubes, primero en la semipenumbra y ya recientemente en primerísima línea. Pero no dejo de reconocerle su capacidad para convertir la Liga en LaLiga, en una potente imagen de marca (con un papel estelar para Fernando Sanz), y para tratar de acabar con los insultos en los campos (nadie puede negar que en este aspecto la mejoría es muy notoria). En sus años en el Málaga aquel nefasto dirigente llamado Antonio Mendoza (que se fue de rositas en el proceso concursal) sólo destacó por abogar en un 'Encuentros en SUR' en 2001 por limitar los salarios debido a que se habían disparado. Recuerdo como si fuera ayer que aquel recién llegado director general aludió a la ruina hacia la que se encaminaba el fútbol (él no se aplicó el cuento, eso es obvio).

Ahora el aficionado está más que acostumbrado a escuchar hablar del dichoso tope salarial (o 'salario Liga'). Los clubes de fútbol tienen asignado un límite en las remuneraciones de la primera plantilla. Ya se sabe que quien hace la ley hace la trampa (cesiones encubiertas, pagos retrasados al siguiente ejercicio, más jugadores no profesionales en la primera plantilla...), pero todos saben que la línea roja impuesta por Tebas es gruesa y no puede superarse. «Llegará un día en que la Liga no permita fichajes a causa del déficit, porque al final lo pagarán todos», le oímos decir un sinfín de veces a Juan Cortés a finales de los 80 cuando ejercía de gerente del Málaga.

El tope salarial ha cambiado el fútbol español y también los objetivos. Ya no vale sólo con la permanencia porque en función de que quedes duodécimo o decimosexto varían considerablemente el margen para maniobrar con los sueldos y también los ingresos por los derechos televisivos. Cualquier ingreso y cualquier gasto cuentan (y mucho), así que de mitad de tabla hacia abajo es obligado vender para poder comprar, sencillamente porque el tope salarial asfixia. Al Málaga no le ha afectado por las salidas de Sandro y Camacho, pero conviene tomar nota de la situación del Valencia. Ya no vale sólo con llegar a 42 puntos y echarse a dormir...

Por eso, conviene ser cautos en los gastos. Me da que en el club no son muchos los que tienen asumido que lo importante es la primera plantilla, que tenga armas suficientes para obtener la mejor posición en la Liga, y no forzar para tener equipo en Segunda B con presupuesto de Segunda. Ya no es cuestión de que pueda bajar. Acabar 15.º o 16.º es hoy casi una ruina porque te cuesta competir en el mercado.

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