El verano de las salidas del Málaga

Charles, tras marcar con e Eibar en La Rosaleda.
Charles, tras marcar con e Eibar en La Rosaleda. / Ñito Salas

El club cierra treinta bajas de jugadores entre el primer equipo y el filial

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

En un cierre inusitadamente tranquilo del mercado veraniego de fichajes, con muchos ofrecimientos en vano al club y sin que, como se preveía, se marchara Chory Castro, la noticia final está en el lado desequilibrado que muestra la balanza en el Málaga. A las diez incorporaciones (Roberto, Cenk, Andrés Prieto, Baysse, Diego González, Cecchini, Rolón, Adrián, Rolan y Borja Bastón), que en realidad son doce si se cuenta a Kuzmanovic y Juan Carlos, se le contraponen las dieciocho salidas.

La lectura es clara. El Málaga ha recurrido a una limpieza profunda en su plantilla, obligado por el envejecimiento de la misma y la necesidad de renovar un grupo que no completó una buena temporada, aunque enderezara el rumbo al final con Míchel, con seis victorias en un tramo de siete jornadas. Ese proceso de reconstrucción mantiene al equipo sufriendo en el campo, con dudas en cuanto la fórmula de juego y la elección del once, con llegadas tardías, lesiones inoportunas, nueve derrotas en diez citas de pretemporada y sin sumar ni marcar goles en las dos jornadas ligueras.

Las treinta salidas

En la primera plantilla:
Otros: Ochoa (su último año de contrato, cedido en el Granada, aunque el Málaga habló de traspaso hace un año) y Horta (cedido al Braga, que se desvinculó del club en el acuerdo con Juan Carlos).
Del filial:
Sin equipo: Javi Mérida (fue al Cartagena y rescindio), Wojcik (fue al Valladolid B y ha rescindido) y Castillo.

El verano de las salidas registra hasta una treintena de bajas entre el primer y el segundo equipo. En las oficinas se ha trabajado a destajo diligenciando altas, firmando contratos o solventando finiquitos, aunque cabe aclarar que las marchas se podrían clasificar en numerosos capítulos, como queda claro en la ficha adjunta. Ha habido tres retiradas (Demichelis, que pasó al cuerpo técnico, Weligton y Duda); jugadores traspasados (Camacho); otros que salieron tras el pago de la cláusula de rescisión (Sandro y Pablo); profesionales que se desvincularon aunque entraban en los planes deportivos de la entidad (Kameni) o a los que no se renovó por decisión de la dirección deportiva (Charles, a la postre noticia tras marcar el gol de la victoria en su regreso a La Rosaleda); cinco cesiones (Koné, Mikel, Luis, Santos y Tighadouini); tres jugadores que acabaron su préstamo y con los que no se contó o se pudo contar (Boyko, Llorente y José Rodríguez), y dos casos peculiares, los de Ochoa y Horta.

Casos menos convencionales

Al meta mexicano se le dio por rescindido el contrato hace un verano, pero en la ciudad nazarí se trasladó que llegaba cedido un año, justo hasta coincidir con el fina del vínculo malaguista. En todo caso, ahora juega en el Standard de Lieja. El otro caso especial es el de Horta, cedido en el Sporting de Braga, que se ha desvinculado del Málaga en la misma operación por la que el club de La Rosaleda ha podido fichar a Juan Carlos. Hasta el último momento el club ha puesto empeño en el capítulo más difícil, el de encontrar destino a jugadores como Koné y Tighadouini.

La actividad frenética en el club obedece a la limpieza profunda a la que se ha sometido a la plantilla profesional

A las dieciocho salidas del primer equipo (con cerca de 30 millones de ingresos) se le suman doce del Atlético Malagueño, hasta sumar las treinta referidas. Hay futbolistas sin equipo, como Javi Mérida, Castillo y Wojcik, y otros nueve que han encontrado acomodo en clubes de Segunda B o Tercera, no de un nivel más alto. La única excepción es el lateral zurdo Javi Jiménez, que está siendo titular en el Nástic en Segunda División. El caso más relevante puede ser el de Kuki, una de las grandes promesas de las categorías inferiores, cedido al Cartagena, uno de los aspirantes a subir a Segunda.

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