A vueltas con el perfil del centrocampista

Kuzmanovic, en un ejercicio con Baysse, en el entrenamiento de ayer en el Ciudad de Málaga, el primero de 2018./Fernando González
Kuzmanovic, en un ejercicio con Baysse, en el entrenamiento de ayer en el Ciudad de Málaga, el primero de 2018. / Fernando González

Tras llegar Iturra, el club aún no ha definido si optará por otro medio de contención o uno más creativo

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Pese a tener ya a Iturra, el Málaga cuenta en su ‘lista de la compra’ con otro centrocampista. Es, a priori, la última de las prioridades y es evidente que sólo sería factible esta incorporación –que sería la quinta prevista en este mercado invernal– en caso de que cuadrara el aspecto económico (tarea nada sencilla) y, además, se encontrara acomodo a los distintos descartados.

La lesión sufrida por Kuzmanovic y sus dificultades para jugar como ‘pivote’ obligan a analizar con calma las opciones en el mercado

A día de hoy el Málaga ha cumplido su primer objetivo: reforzar el centro de la defensa y el medio campo con tiempo suficiente para que los dos futbolistas incorporados puedan participar en la primera cita del nuevo año (el próximo lunes, en La Rosaleda frente al Espanyol). La llegada de Ignasi Miquel (tras pagar la cláusula de rescisión del defensa del Lugo) y de Iturra (también en propiedad, en este caso procedente del Necaxa mexicano, y hasta junio del año próximo) le ha dado al club cierto respiro para tomarse el mes de enero sin tantas prisas y evitar así cualquier precipitación.

Reforzado el aspecto defensivo (a la espera, lógicamente, del rendimiento de las dos caras nuevas), el Málaga se centra ahora específicamente en la línea de ataque. A la dirección deportiva y al entrenador les preocupan la falta de gol, el bajo rendimiento de los puntas y también la posible limitación de efectivos por los problemas físicos de Rolan. Además, conforme avanza el campeonato se constata cada vez más que Peñaranda se siente más a gusto partiendo desde la banda, y no tanto por el centro, y que incluso el uruguayo también es un futbolista de ese perfil.

Como explicaba SUR el viernes pasado, la idea es traer de aquí a final de mes a dos puntas (un ‘nueve’ y un acompañante) y a un centrocampista. Muchos aficionados se preguntarán sobre la viabilidad económica para contar con otras tres incorporaciones cuando inicialmente el margen de maniobra era tan escaso de acuerdo con el tope salarial asignado (menos de dos millones). La ventaja hasta el momento se centra en que la llegada de Ignasi Miquel e Iturra ha sido notablemente beneficiosa en cuanto al desembolso realizado y en que, además, se ha visto compensada con creces por la salida del meritorio Cecchini en calidad de cedido al León mexicano para lo que queda de temporada.

Falta de mimbres

Visto desde el imperativo económico, el Málaga está en la misma situación en la que inició esa desenfrenada carrera por reestructurar una plantilla que se considera «limitada y descompensada» y que va a afectar nada menos que a su 25 por ciento. Ese fue desde el primer momento el diagnóstico del propio club y por esa razón en ningún momento ha peligrado la continuidad del entrenador. Se argumenta que no es un problema de dirección del equipo, sino de falta de mimbres, y por eso junto a Cecchini se encuentran en la rampa de salida el guardameta Cenk, Cifu, Jony o En-Nesyri. Más complicado se antoja que las operaciones relacionadas con estos descartados sean suficientemente rentables. Si acaso, con el extremo asturiano, más que nada porque varios equipos (todos de Segunda) preguntan por él y la puja puede permitir que su club de destino pague un mayor porcentaje de su ficha.

Ahora el Málaga se centra en la búsqueda de los dos puntas –aunque existen más dificultades de salida con el ariete que debe incrementar la producción goleadora– mientras paralelamente se mantienen gestiones para contar con otro centrocampista. Eso sí, el perfil de esta pieza aún no está totalmente definido. Las dudas son enormes, por la peculiaridad del mercado invernal pero también por algunos factores relacionados con los futbolistas de esa zona.

A priori el objetivo es, como dicen los técnicos, un ‘8’; es decir, un centrocampista tipo Sergi Darder, que no sea estrictamente defensivo y que también tenga otras cualidades como la organización o la llegada a la zona de remate. En la actualidad, junto a Iturra, pueden actuar en esa zona Kuzmanovic, Recio y Adrián, e incluso si el chileno estuviera al nivel deseado el técnico podría recuperar el plan inicial de jugar con un triángulo en el centro del campo que se convertiría en ataque en un 4-1-4-1.

El mercado también puede marcar los movimientos del Málaga. Y es que tampoco se descarta que llegue otro medio de contención (otro ‘6’) dado que Rolón no ha dado la talla y va a tener un papel residual –se antoja que como Cecchini en la primera vuelta– y Kuzmanovic sufre lo indecible en esa posición. Aunque el director deportivo, Mario Armando Husillos, valora la importante polivalencia de Adrián (que ha demostrado con creces que puede aportar el deseado y necesario equilibrio), considera que es un lujo ver al madrileño tan atrás cuando él brilla más en la participación en el juego, en el último pase y en la llegada por sorpresa en la segunda línea. Asimismo, Recio no ocultó este verano, en una entrevista con SUR, que a él nunca le ha agradado jugar de medio centro.

La remodelación de la plantilla va a afectar nada menos que al 25% de la misma

El Málaga no quiere precipitarse con el segundo centrocampista que llegue en este mercado invernal. De ahí que en los próximos días saldrán diferentes nombres vinculados al club y con un perfil distinto. Hay que analizar con calma las distintas opciones y tener claro el camino a seguir.

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