UNA ACTUACIÓN SOBRIA

MARTÍN NAVARRETE

Buen colegiado el vasco Gorostegui Fernández-Ortega, que comienza su cuarta temporada en la categoría. Forma parte del grupo de buenos árbitros de la Segunda División, lo que le llevará a dirigir partidos complicados, que era lo que se esperaba para el choque de ayer. Se enfrentaban un equipo ascendido frente a otro con pasado en la Champions. Sin embargo, la situación del Málaga, con un plantel con dificultad para alinear a siete profesionales en el once, como marca la legislación, determina el poco rigor que tiene el propietario del club.

La experiencia que demuestra tener lo lleva a estar bien ubicado en el ritmo de juego, con interpretaciones acertadas en jugadas de área. Resolvió sin ninguna dificultad en el segundo periodo, en el minuto 49, el penalti que se le reclamó por caída de Cejudo en forcejeo con Luis. Aunque hubo contacto, no tuvo la intensidad necesaria para un derribo. Así como en el minuto 85, en la jugada del gol de Adrián. Se le reclamó falta del malaguista sobre Mario Ortiz y acertó al entender que forcejean ambos ganando la posición el malaguista.

Lo peor de su actuación fue la ayuda que recibió de sus asistentes, sobre todo del número 2, el valenciano Merino Sánchez, en el control del fuera de juego, porque, de los que indicó, ninguno lo fue. Por fortuna para el vasco, las jugadas indicadas no tuvieron mayor incidencia en el juego ni propiciaron acciones de mayor relevancia. Me pareció acertado el criterio que sostuvo con las consultas en el VAR, ya que estas se llevarán llevar a cabo siempre que las acciones a analizar sean muy claras y no admitan duda alguna.