Al-Thani paraliza la venta de Santos al Rayo cuando este ya viajaba a Madrid

Santos (centro), en un entrenamiento junto a Dani Pacheco y Keko./Salvador Salas
Santos (centro), en un entrenamiento junto a Dani Pacheco y Keko. / Salvador Salas

El presidente vuelve a oponerse a una operación cerrada por los gestores y ahora debe dar el visto bueno a la cesión de N'Diaye y al fichaje de José Rodríguez

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉSMálaga

El presidente del Málaga, Abdullah Al-Thani, volvió a demostrar ayer que el criterio deportivo y económico del club es absolutamente suyo y que la confianza en los gestores (el director deportivo, José Luis Pérez Caminero, y el asesor jurídico, Joaquín Jofre) es inexistente. Si durante las últimas semanas se ha opuesto a distintas operaciones ya encauzadas e incluso cerradas, ayer se rizó el rizo en el caso de Santos. El delantero uruguayo se despidió por la mañana de sus compañeros tras contar con el preceptivo permiso para viajar a Madrid, pero por la tarde supo que continúa vinculado al club de La Rosaleda tras la negativa de Al-Thani a rubricar el acuerdo pactado para su traspaso al Rayo Vallecano.

De nuevo vuelve a quedar de manifiesto que en La Rosaleda la sintonía brilla por su ausencia, porque en apenas unas horas los gestores consideraban que no habría obstáculo para la salida del charrúa –como lo demuestra el hecho de que se le diera permiso para viajar– y posteriormente se toparon de nuevo con el criterio totalmente opuesto del propietario.

Novedades

La jornada había comenzado para el Málaga no sólo con el entrenamiento a puertas abiertas, sino también con dos novedades en la planificación de la plantilla. De un lado, la despedida de Santos tras el acuerdo alcanzado por el club con el Rayo Vallecano; por otro, la presencia de José Rodríguez en Málaga para incorporarse a las órdenes de Víctor Sánchez del Amo en cuanto sea factible su contratación.

La salida de Santos, paralizada de momento, está cantada por varias razones. Primero, porque el jugador ha reiterado que no quiere seguir en el Málaga (como ya sucedió el año pasado); segundo, porque su ficha es inviable (no sufrió la consabida reducción del sueldo cuando el equipo descendió a Segunda), y tercero, porque el futbolista tiene la opción de marcharse gratis como cedido a un conjunto de Primera y quedar libre para abandonar la entidad de Martiricos el 1 de enero.

La falta de ofertas en la élite para Santos provocó que se abriera la puerta a la venta a algún conjunto de Segunda. El Huesca pujó por sus servicios, pero finalmente su destino parecía que iba a ser el Rayo. Iba a marcharse traspasado, de forma que el Málaga iba a ingresar una cantidad por su venta más el consiguiente ahorro de la ficha; en total, una operación que estaba por encima de los dos millones. Por esa razón, el uruguayo no participó en el entrenamiento en la mañana de ayer y se despidió de sus compañeros.

El cambio de planes por la tarde provocó en el entorno del futbolista un gran desconcierto. El presidente malaguista considera que el acuerdo alcanzado no es suficientemente satisfactorio para la entidad de Martiricos y por eso lo ha paralizado. Hace casi dos meses Al-Thani también se opuso a dar el visto bueno a otra propuesta, incluso superior, que sí les parecía adecuada a Caminero y Jofre.

Opción de compra

Ahora Al-Thani tiene sobre su mesa –o mejor dicho, en su correo– otras dos operaciones que analizar. Una de ellas tiene como protagonista a N'Diaye. El Málaga ha cerrado un acuerdo con el Getafe para que el jugador se marche cedido esta temporada, de forma que el club se ahorraría en torno al millón y medio de ficha que le corresponde abonar (el resto del salario lo paga el Villarreal). El club madrileño contaría con una opción de compra que, de ejercerla, liberaría a la entidad de Martiricos de la obligación de abonarla el año próximo, en torno a los 7,5 millones.

El Getafe, que en este caso ha superado al Leganés en la puja por el futbolista, cuenta también con el visto bueno del Villarreal a esta operación. Este es otro detalle importante a valorar, porque inicialmente existían dudas respecto a que el club presidido por Fernando Roig pusiera trabas a la llegada de un jugador de su propiedad a un equipo que en un momento dado puede ser rival directo. El caso de N'Diaye es demasiado enrevesado y con numerosas aristas, así que tras el acuerdo entre todas las partes –y que también convence al entorno del centrocampista, otro aspecto crucial– está por ver que Al-Thani no se pronuncie ahora en contra.

La otra operación que debe rubricar el presidente malaguista es el fichaje de José Rodríguez. El centrocampista alicantino, que perteneció al equipo blanquiazul en la segunda parte de la temporada 2016-2017 (por cierto, con muy poca fortuna), ya está en Málaga. Hasta ahora pertenecía al Fortuna Sittard holandés y volvería a estar a las órdenes de Víctor, con el que ya coincidió en el Deportivo, aunque tampoco tuvo a las órdenes del madrileño la continuidad deseada.

En su anterior etapa como malaguista José Rodríguez demostró que le costaba llevar el peso del juego en el centro del campo y de hecho sus mejores actuaciones en el Deportivo fueron escorado a la banda de la mano de Víctor Fernández. El jugador, que hace apenas unos días era muy pesimista sobre su incorporación al Málaga debido a que no se producían avances significativos en la operación, se ejercita ya bajo la disciplina del Málaga (ayer lo hizo en el gimnasio) a la espera de que el club pueda formalizar su contratación y anunciarla siempre que tenga garantías de que puede ser inscrito ante LaLiga... y que Al-Thani dé el visto bueno.

Sigue la búsqueda de un equipo que pueda asumir la alta ficha de Juanpi

El Málaga tiene otra clara asignatura pendiente en su planificación: Juanpi. El medio punta venezolano cuenta con la ficha más alta de la plantilla, en torno a 1,7 millones, dado que en su última renovación el entonces director deportivo, Francesc Arnau, no incluyó la cláusula habitual para la reducción de los emolumentos en caso de descenso del equipo a Segunda. El elevado salario del futbolista se ha convertido en un serio obstáculo a la hora de encarar cualquier negociación. El entorno del '10', consciente de la situación, agiliza en estos momentos diversas opciones, la mayoría en el extranjero, para facilitar su salida. Obviamente, al club le interesaría que el conjunto en el que recalara no sólo se hiciera cargo de la ficha, sino que también pagara alguna cantidad por el traspaso o la cesión, incluso que pudiera incluirse en el contraro una opción de compra obligatoria. No obstante, ya de antemano surgen dificultades a la hora de que los equipos interesados se hagan cargo exclusivamente del salario. En cualquier caso, la búsqueda continúa.

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