Al-Thani, muy cerca de repetir la historia de hace cuatro años

El jeque Al-Thani, en la sala de prensa de La Rosaleda, junto a sus hijos Nasser y Nayef. /SALVADOR SALAS
El jeque Al-Thani, en la sala de prensa de La Rosaleda, junto a sus hijos Nasser y Nayef. / SALVADOR SALAS

El jeque del Málaga ofrece ahora su confianza a asesores externos, igual que hizo al final de 2015 tras destituir a Casado y después a Husillos

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

El jeque Abdullah Al-Thani sigue deshojando la margarita sobre los cambios que pretende realizar en el Málaga de una forma inmediata, probablemente esta misma semana, como se deducía del último comunicado publicado por la entidad de Martiricos a instancias del propietario y de algunos de sus asesores externos de confianza (actúan desde tres puntos muy distantes: Washigton, Londres y Madrid). El panorama actual, con los movimientos que se prevén, se asemeja de una forma importante al existente hace casi cuatro años, cuando el propietario del club se encomendó a un equipo de abogados llegados de Granada, encabezados por Pedro González Segura, y destituyó a Vicente Casado y posteriormente a Mario Husillos, director general y deportivo, respectivamente. De ahí que Al-Thani podría repetir la historia.

El propietario del club pretende contar con un director general de una forma inmediata

Entonces apostó claramente por Javi Gracia al frente del equipo, pero descabezó la cúpula ejecutiva de la entidad para darle el poder a los asesores recién llegados (la periodista gallega Belén Álvarez estaba entre ellos). Ahora también queda al margen de cualquier contienda Víctor, que goza con el apoyo del club, la propiedad y, sobre todo, de la afición, mientras que desautoriza en ocasiones (él o sus colaboradores) a quien ejerce ahora como director general, Joaquín Jofre, o al responsable de la parcela deportiva, José Luis Pérez Caminero.

Al final de 2015, una vez que Moayad Shatat también se había marchado meses antes (dimitió), el jeque se hizo cargo de la gestión apoyado en sus asesores, que en el caso de González Segura parecía destinado a ocupar la plaza de director general. Tras el aterrizaje de los nuevos gestores, sin embargo, los hijos del jeque comenzaron a actuar más y poco a poco arrinconaron a los recién llegados, que finalmente salieron de la entidad...

Nombramiento

A la espera de los acontecimientos, el jeque ahora ha transmitido ya que pretende nombrar a un mánager o director general que se supone que sea su nuevo hombre de confianza, con poderes. La gran diferencia entre lo ocurrido hace casi cuatro años y lo que se prevé para ahora estriba en que las circunstancias del club son completamente diferentes: la entidad atraviesa en este momento por una situación crítica, en la que está contraindicado elevar los gastos y sólo se aconseja reducirlos de una forma drástica, mientras que en el periodo anterior el equipo se encontraba mal clasificado, pero militaba en Primera y los problemas económicos no eran graves.

En cualquier caso, el elegido para pilotar la nave del Málaga tendrá mucho trabajo por delante para conseguir el objetivo de reflotarla en los próximos meses. Es evidente que la situación económica y deportiva del Málaga son muy delicadas. El desfase en los gastos (se estima que puede ser de unos cinco o seis millones) le impidió hacer fichajes en el mercado invernal, salvo aquellos que llegaron por el mínimo salario anual para la categoría (80.000 euros), y ahora lo mantendrá en vilo hasta el próximo enero, fecha en la que el club puede comenzar a perder la solvencia si no se actúa antes con medidas correctoras de gran calado (o se produce una aportación de dinero de algún modo, algo que tampoco se puede descartar).

La situación es muy compleja también en el apartado deportivo, ya que el equipo cuenta ahora con sólo diecisiete fichas profesionales (está a la espera de hacerse con un portero en paro que cobre el mínimo para Segunda), por lo que Víctor tiene que contar permanentemente con numerosos canteranos (ante el Almería los dos guardametas eran del filial). El entrenador dispone de los justos y ni siquiera eso en algunas demarcaciones. Las lesiones, sanciones o ausencias por los compromisos con las distintas selecciones se presentan como contratiempos especialmente relevantes.

El jeque o el nuevo director general que se incorpore deberán poner en marcha de una forma inmediata y progresiva los ajustes que necesita la entidad para buscar el ansiado e imprescindible equilibrio en las cuentas. El desfase, pese a la importancia, es perfectamente corregible para una entidad como el Málaga, si bien la gravedad de la situación se conoce desde que el equipo cayó eliminado en los 'play-off' de ascenso y todavía no se han tomado más medida que la reducción del coste de la plantilla, y ni siquiera ha sido suficiente. Ahora se espera que llegue la reacción, pero tampoco existen indicios de ello…