Un Malagueño con nueva filosofía

Pellicer, ayer en el primer entrenamiento del filial, en El Viso. /MIGUE FERNÁNDEZ
Pellicer, ayer en el primer entrenamiento del filial, en El Viso. / MIGUE FERNÁNDEZ

Obligado por los recortes, tendrá una plantilla muy joven y antepondrá la formación de jugadores

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

La complicada situación económica del Málaga, derivada de su frustrado intento de ascenso a Primera –tras haber cobrado de una tacada la compensación por el descenso–, ha obligado a una drástica reducción presupuestaria en la cantera. Como apuntó este periódico hace dos semanas, en el caso del Atlético Malagueño va a pasar del millón y medio que costó la pasada temporada a aproximadamente medio millón para este ejercicio. Por eso, el filial parte con nueva filosofía fruto de una plantilla muy joven con la base del San Félix que deslumbró hace dos temporadas.

«Volvemos a los orígenes». Esa es la frase que más se escucha en las oficinas de la cantera al referirse al Atlético Malagueño. El condicionante económico ha pesado en exceso a la hora de planificar la plantilla y por esa razón ha sido inviable plantearse la continuidad de los jugadores más veteranos. Algunos de ellos contaban con fichas que estaban muy por encima de los 100.000 euros. Pero también se entiende que han cumplido un ciclo en el que no han terminado de convencer a los distintos entrenadores que han pasado por el primer equipo. Cabe recordar que desde Javi Gracia han ocupado ese puesto Juande Ramos, Marcelo Romero, Míchel, José González, Juan Ramón Muñiz y Víctor Sánchez del Amo.

Fuerte inversión

Pero ese «volvemos a los orígenes» también se refiere a una filosofía. Desde la llegada de Abdullah Al-Thani a la presidencia siempre se hizo una fuerte inversión en el Atlético Malagueño con el claro objetivo del ascenso a Segunda B, hasta el punto de que el presupuesto superó en ocasiones el millón de euros en Tercera. Tanto que la verdadera premisa del filial, la formación de jugadores, quedó en un segundo plano. Siempre se valoró más la situación clasificatoria que el número de futbolistas con opciones reales de asentarse en el primer equipo. Paradójicamente, cuando se logró subir a la tercera categoría se produjo una menor inversión en la plantilla, una situación agravada por la continuidad en el equipo de Segunda de varios de los que oficialmente eran sus miembros (Iván, Keidi, Mula, Hicham o Harper). El descalabro fue sonoro.

La base del equipo es el San Félix de hace dos temporadas y el ascenso a Segunda B no será inicialmente el objetivo prioritario

Ahora el aspecto económico pesa mucho. La reducción del presupuesto del filial por encima del 60 por ciento implica también una apuesta obligada por un bloque de futbolistas de 18 a 21 años. En realidad, la base va a estar formada por los jugadores del San Félix que deslumbró hace dos temporadas de la mano de Ale Acejo y que, además de ocupar la segunda plaza en su grupo dentro de la División de Honor juvenil, sorprendió en la Copa del Rey. Junto a ellos estarán aquellos que ya formaban parte de la plantilla la pasada temporada. Pero el grueso del grupo estará integrado por jóvenes nacidos en 1999 y 2000.

Escasos fichajes

Lógicamente, dadas las restricciones, las apuestas del exterior van a ser mínimas. De salida el filial malaguista arranca con dos caras nuevas: el medio centro Alberto García, procedente del Sanluqueño, y el delantero Camacho, del Parla. Este último, que también juega como extremo (marcó 22 goles en Preferente y 8 en Tercera), estuvo a punto de firmar por el filial del Betis el pasado mercado invernal. Estos dos refuerzos se ajustan al baremo de edad implantado en el filial, ya que ambos nacieron en marzo de 1998.

El nuevo entrenador, Sergio Pellicer, es consciente de que va a contar con un equipo más limitado que en el último lustro, lo que supone un claro obstáculo para pelear por subir a Segunda B, pero el exlateral malaguista siempre ha insistido a sus jugadores en que la ambición es crucial para alcanzar objetivos individuales y colectivos. El salto parece demasiado grandes para jugadores tan jóvenes, de ahí la importancia de su formación por encima de un hipotético ascenso.

Álex Robles y Samu Casado, a la espera de cerrar su salida

Dos jugadores del filial están a la espera de resolver su futuro; es decir, de que el presidente dé el visto bueno a las negociaciones ya cerradas para su salida y que recibieron el visto bueno de la CEO de La Academia, Hamyan Al-Thani. Se trata del lateral Álex Robles y del guardameta Samu Casado, cuyos emolumentos son inasumibles en el Malagueño en el nuevo escenario económico. En ambos casos será inviable que se tramiten sus fichas con vistas a la próxima temporada. Como explicó este periódico días atrás, el defensa pizarreño tendría como destino el Sevilla, que pagaría al Málaga cantidades en función de sus partidos con el primer equipo.