El Malagueño vuelve a perder en el minuto 90 y sigue colista

David Grande trata de proteger la pelota durante el partido. /Germán Pozo
David Grande trata de proteger la pelota durante el partido. / Germán Pozo

El Linense venció pese a disputar la recta final del encuentro con diez jugadores desde que en el minuto 50 fue expulsado Carrasco

Emilio Morales
EMILIO MORALESMálaga

Vuelta a los malos orígenes. En el peor momento posible, y cuando la segunda victoria consecutiva parecía algo tangible. El Atlético Malagueño perdió su choque ante el Linense después de verse durante muchos minutos con superioridad y un hombre más. No obstante, la falta de concentración de los jugadores de Manolo Sanlúcar hizo que la sombra del descenso se apoderase del campo de la Federación cuando Sana N'Diaye materializó una de las pocas llegadas de los visitantes en la segunda parte.

0 Atlético Malagueño

Samu Casado; Ismael, Chica (Xiscu, minuto 58), Juande, Alberto, ían Soler; Lolo Garrido, Ramos, Deco, David Grande y Joan Grasa (Hicham, minuto 46)

1 Linense

Javi Montoya; Sergio, Carrasco, Kibamba, Cornud, Ismael Chico; N'Diaye, Pirulo, Gato, Juampe (Joe, minuto 58) y Cellerino.

Gol
0-1, minuto 90: N'Diaye
Árbitro
Hernández Maeso. Mostró la tarjeta amarilla a Ismael Chico y expulsó al visitante Carrasco por doble amonestación en el minuto 50.
campo
Federación. Aproximadamente 700 espectadores.

Ni siquiera con las nuevas caras que se estrenaban en el terreno de juego del recinto federativo (como David Grande, Lolo Garrido o Xiscu, que entró en la segunda mitad), el Malagueño pudo dar ese paso más que le hace falta para imponerse con claridad ante rivales que no son mejores que él en cuanto a calidad. Está más que claro que la veteranía es un grado, y durante muchas situaciones del encuentro la zaga rival demostró que sabía qué partido había venido a jugar. En el minuto 50 cambió radicalmente el encuentro con la expulsión de Carrasco, que dejó al principio tocados a los visitantes. Era la oportunidad perfecta para que los blanquiazules metiesen la quinta hasta la victoria y los tres puntos, pero volvió a fallar el acierto goleador. Hicham, que salió tras la reanudación, no tuvo ocasiones tan claras como de las que disfrutó en choques pasados, y Joan Grasa –que fue sustituido– sigue en su peculiar lucha por encontrar su inspiración. Y ya va muy tarde.

Tablas en el marcador. Esa era la realidad que comentaba la grada, que no se podía creer cómo los suyos iban a empatar un encuentro con el viento a favor, que recordaba al del primer equipo el pasado sábado. No se daba por bueno el resultado, que cuando llegó el añadido dejó de existir. N'Diaye aprovechó el primer acercamiento con diez jugadores y batió a Samu Casado para sorpresa de todos.

Incredulidad

La incredulidad se apoderó de los presentes, que se enzararon en discusiones con el otro banquillo y el cuerpo arbitral. Toda la grada enmudeció y la afición vio cómo este resultado aleja por completo al Malagueño de la permanencia. Además, por la forma en que se produjo la derrota supone un enorme varapalo a la moral de los componentes del filial. Otra vez en el minuto añadido cayeron los blanquiazules, que desde el minuto 50 tenían la oportunidad de rematar a su presa, pero no supieron mantener la calma y perdieron un punto que hubiese servido para proseguir con la escalada.

Aun así, volviendo al partido, los locales la tuvieron en el último suspiro, pero la suerte no estaba del lado de los jugadores malaguistas. Falta acierto en los metros finales, y son muchos los jugadores que parecen estar mentalmente tocados cuando el balón llega a las inmediaciones del marco rival. Si no se marcan goles, la Segunda B te golpea fuerte.

Vuelta a empezar, pero cada vez con menos tiempo. La oportunidad de dejar de una vez 'el farolillo rojo' vuelve a esfumarse por completo, y la permanencia está más lejos.

 

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