Aviso a los pesimistas: el Málaga depende aún de sí mismo

Grupo de jugadores del Málaga en un entrenamiento, con N'Diaye a la cabeza. /GERMÁN POZO
Grupo de jugadores del Málaga en un entrenamiento, con N'Diaye a la cabeza. / GERMÁN POZO

Un triunfo el lunes en La Rosaleda ante el Oviedo devolvería ya al cuadro de Víctor a la zona de 'play-off'

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Las dos últimas jornadas del campeonato han llevado otra vez cierto pesimismo a la afición malaguista, ya que el equipo blanquiazul perdió con el Mallorca en casa y empató en Cádiz cuando necesitaba el triunfo en ambos casos. Estos marcadores ante rivales directos han sido determinantes para que el conjunto dirigido por Víctor se haya quedado fuera de las seis primeras plazas, la zona de ascenso y 'play-off', algo que ha sucedido por primera vez esta temporada. Aunque el mensaje, el aviso que se lanza desde dentro va en la línea contraria, ya que la plantilla se considera capaz de reaccionar de una vez para completar un buen final del campeonato y, al menos, luchar por regresar a la élite en las eliminatorias posteriores. De hecho, el Málaga depende aún de sí mismo para conseguir este logro.

Acaba de salir de la parte alta de la clasificación, pero con un triunfo el lunes en La Rosaleda, contra el Oviedo a partir de las 21.00 horas, regresaría de nuevo a esas plazas de privilegio. Con esos tres puntos sería, como mínimo, sexto de nuevo, pero también puede colocarse en la quinta plaza. Esto lo tendría seguro debido a que los dos que van por delante y que también cierran estas plazas de 'play-off', el Cádiz y el Deportivo, se enfrentan entre sí el domingo. Cualquier marcador en este encuentro, siempre que cumpla con los deberes el Málaga, colocaría a los blanquiazules por delante de uno o de los dos (en este último caso si se produce un empate en Riazor).

Los múltiples enfrentamientos directos pueden ser muy favorables para el equipo de Martiricos, siempre que haga sus deberes

En el club creen que el objetivo de retornar a Primera sigue estando ahí para el Málaga, aunque haya quedado ya descartada la posibilidad del ascenso directo. La trayectoria descendente durante este año, los últimos meses, lo ha llevado a una posición inesperada, pero todo dependerá de que finalmente se produzca una reacción o simplemente el equipo cumpla con los deberes, al menos, en los compromisos de casa, que serán tres de los cuatro que le quedan (el quinto no lo jugará, ante el Reus, y sumará los puntos en juego). El gran problema, sin duda, radica en el propio equipo blanquiazul, que deberá dar un paso definitivo para amarrar los nueve puntos que tendrá que disputar todavía en La Rosaleda. Un cambio de rumbo en Martiricos, de esta manera, dejaría casi sentenciada la clasificación para la fase de ascenso.

Cuatro partidos

En las cinco jornadas, que serán sólo cuatro partidos para el Málaga. Tendrá dos compromisos muy exigentes: el lunes contra el Oviedo y en Albacete en la penúltima jornada. No puede fallar en el primero y, dependiendo de las circunstancias, podría no necesitar el triunfo en el segundo. Pero los otros dos compromisos deberán resolverse con un resultado positivo, contra el Zaragoza y el Elche, ya que la igualdad es muy destacada entre los aspirantes a las últimas plazas del 'play-off'. Tres y hasta cuatro de los equipos que están ahora fuera de las posiciones de privilegio se creen con opciones de asaltar, al menos, la sexta plaza en este esprint final de la competición regular.

El orden de la clasificación entre el tercero y sexto es también importante, ya que los consigan las mejores plazas de la clasificación tienen algunas ventajas, pero en estas circunstancias ya se piensa menos en este asunto. El objetivo estriba en estar en este grupo, y depende directamente del Málaga, de su rendimiento en los cuatro partidos que quedan, tres de ellos en su propio estadio. El más importante, una nueva final, es el del lunes en casa contra el Oviedo, y después se sumará los tres puntos del choque ante el desaparecido Reus, lo que le puede permitir avanzar de una forma considerable en la clasificación. Necesita mejorar para consolidarse rápido entre los elegidos y para responder adecuadamente después, en su caso, en las eliminatorias de ascenso a Primera. Ahora es el momento y el Málaga depende de sí mismo.

Los aspirantes al ascenso tendrán al menos dos duelos directos

En la recta final de la competición se mantienen ocho y hasta nueve equipos de Segunda (si se incluye al Almería, que está a ocho puntos) como aspirantes al ascenso, ya sea de una forma directa o después de disputar los 'play-off'. El que sea tan numeroso este grupo ha provocado también que en las cinco jornadas que quedan aún haya muchos enfrentamientos directos, con al menos dos para cada uno. Y el Cádiz, por ejemplo, tendrá hasta cuatro (Deportivo, Osasuna, Granada y Sporting), si bien habrá que ver cuál es la situación de cada equipo en el momento del partido, ya que es probable que alguno de ellos haya cumplido ya sus objetivos en el momento del choque.

El Málaga se mide el lunes al Oviedo y en la penúltima jornada, al Albacete, en sus dos compromisos directos, mientras que el Deportivo tendrá que enfrentarse al Cádiz y Mallorca; el Albacete, al Granada, Sporting, Málaga y al Almería (tiene aún opciones de luchar por las plazas de arriba); el Oviedo, al Málaga y a Osasuna, y el Sporting, al Albacete y al Cádiz. Y también hay que añadir las dificultades de otros partidos ante conjuntos que se juegan la permanencia.

Cabe señalar, asimismo, que sólo dos equipos de este amplio grupo de aspirantes tienen que sumarse todavía los tres puntos del choque contra el excluido Reus. Son los casos del Málaga, que le corresponderá la semana que viene, tras recibir al Oviedo, y el Sporting, que lo hará en la penúltima jornada. Esto supondrá un respiro muy importante para ambos conjuntos en un momento crucial del campeonato, sobre todo por la igualdad que se está observado y las dificultades que están teniendo todos los equipos para sumar puntos.