Blanco: «Marcar el gol del ascenso compensaría el no haberlo hecho durante cinco meses»

Blanco, en el estadio Ciudad de Málaga /Germán Pozo
Blanco, en el estadio Ciudad de Málaga / Germán Pozo

«Tenemos que empezar a corregir algunas cosas, como la concentración, que es muy importante en los partidos», sostiene el delantero argentino

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSO Málaga

Con su pausado discurso, en ocasiones lacónico, Gustavo Blanco (Mendoza, 1991) analiza el bache del equipo y por dónde pasan las soluciones. El argentino no niega que sigue creyendo en el ascenso del Málaga y que sueña con ese gol decisivo que permita el objetivo y le redima de una temporada de cifras realizadoras escuetas. «Es lo que la gente mira», argumenta, como si no hiciera otro tipo de trabajo en el campo.

–¿Están preocupados?

–Sí, pero estamos en una situación en que nos faltan ocho partidos, aunque haya nueve jornadas, y tenemos 'chance', así que tenemos que ser muy positivos todavía y estar muy unidos todos para afrontar los rivales que nos quedan desde la posición en que estamos.

–Pero llegan tras la que puede haber sido la mayor decepción de la temporada, esa derrota ante un rival directo como el Granada, con 3.000 seguidores malaguistas en las grada y dando la impresión en el primer tiempo de que el rival entró mucho más metido en el partido.

–Sí, entramos medio flojos y nos dimos cuenta tarde, con 1-0 abajo. Luego se nos complicó con la expulsión de nuestro compañero (N'Diaye). Hicimos lo que pudimos, pero no se nos dio. Tenemos que empezar a corregir algunas cosas. Por ejemplo, la concentración, que es muy importante en los partidos. Si nos hacen un gol es muy difícil en esta categoría hacer dos después. Es fundamental la portería a cero, y desde ahí una presión más arriba luego.

-Durante el verano estuvieron suficientemente advertidos de la igualdad y competitividad en la categoría. Usted no conocía el fútbol español, pero no sé si ahora, cerca del final tiene la impresión de que está siendo incluso más duro de lo previsto...

-Siempre supe que iba a ser duro. Cuando puedo la sigo, veo los partidos. Hay más o menos ocho equipos que están ahí luchando para ascender, casi la mitad, y hay muy pocos puntos de diferencia entre unos y otros; es decir, que hay mucha competitividad.

-Ustedes empezaron como un tiro. Ganaron los cinco primeros partidos y luego ha costado mucho mantener ese ritmo y enlazar victorias. ¿Qué cree que ha podido suceder?

-Son rachas. Le podemos dar ese nombre. En los primeros cinco también tuvimos algo de suerte. Recuerdo que los otros equipos remataron al palo varias veces. Ahora cuando pegan al palo entra y se nos meten atrás. Es muy difícil hacer dos goles en un partido. Esperemos en estos ocho partidos que quedan tener una buena racha.

-Ha hablado antes de la concentración. ¿Qué otras cosas cree que le pueden estar faltando al equipo? ¿Ritmo, agresividad, acierto cara al gol, confianza?

-De todo un poco. Si analizamos nos falta de todo eso. Hay que resolverlo, pero no hablando antes de jugar. Hay que hacer las cosas en el campo, durante el partido, ni siquiera en los entrenamientos. Si no, lo que hicimos durante la semana no nos sirve para nada.

-¿Se sabe el calendario ya?

-Me sé el próximo partido (risas), que es el más importante.

-Pero conocerá que hay cinco encuentros en casa y tres fuera.

-Sí.

-Esto quiere decir, que en los encuentros de La Rosaleda se puede decidir casi todo.

-Y de visitante también...

-En los ocho partidos hay que intentar sumar lo máximo posible.

-Curiosamente, en casa el equipo empezó de forma fenomenal, cediendo muy pocos puntos, y ahora sucede todo lo contrario. ¿Tiene alguna explicación?

-Pueden ser rachas. Ahora nos cuesta mucho conseguir la victoria, pero tenemos la suerte de que nos quedan ocho partidos para mejorar.

-Cuando le reconocen por la calle me imagino que le habrán hecho la pregunta infinidad de veces: ¿va a ascender el Málaga? Usted, ¿qué les dice?

«Tenemos 'chance' aún, así que tenemos que ser muy positivos todavía y estar muy unidos» optimismo

-Yo tengo fe, mucha fe, porque en el día a día trabajo mucho para conseguir ese objetivo. Yo les digo que sí.

-Usted es como la figura sacrificada en esa forma que tiene el entrenador de entender el juego y que ha implantado en el equipo. La solidez defensiva limita sus opciones de remate y tener unas mejores cifras realizadoras. ¿Es así?

-Sí, somos los primeros defensores. Nos desgastamos mucho. Cuando los rivales tienen el balón somos la primera línea de presión. Lo que la gente mira son mis cifras. ¿Es eso o no? Me parece...

-Y durante buena parte de la temporada el equipo ha jugado con dos puntas y la mayoría de las veces desde 2019, con sólo uno, lo que le perjudica, al estar más solo.

-Sí, hay partidos en los que estuve muy solo arriba.

-¿Fue muy duro permanecer más de cuatro meses sin marcar? -Sí, pero al menos dos jornadas atrás pude hacer un gol. No sirvió de mucho, pero se pudo rescatar un punto. Estoy más contento y espero hacer en estos ocho partidos algunos goles más.

-El del ascenso también. Meter el gol del ascenso serviría por toda la temporada, ¿verdad?

-Eso me compensaría no haber hecho gol en cinco meses (risas).

«Tengo mucha fe en él, porque día a día trabajo mucho para conseguir ese objetivo». el ascenso

-¿Es tan alocado Seleznov como nos parece a los que le vemos desde la distancia, fuera de campo?

-No, como compañero es muy buena persona, muy trabajador. Se le ve un poco alocado quizás para los que no le conocen. Es otra cultura, pero ya la conozco bien y dentro de ella es más normal.

-¿Se siente más cómodo con él como compañero en el campo?

-Me siento más cómodo con cualquiera con el que esté arriba. Y si tengo cinco referencias más en punta mejor para mí, más suelto, más liberado. A veces me toca jugar solo y a veces con dos más o hasta un total de tres.

-¿Sabía que si el Málaga jugara la fase de ascenso se aplicaría el VAR en el arbitraje?

-No lo sabía.

«Hay que resolver cosas pero no sirve hablando, sino haciéndolas en el campo» sobre las carencias del equipo

-¿Qué opinión tiene de él?

-No lo viví nunca en primera persona, pero me parece bien. En la portería si un balón entra un metro o diez centímetros ha de ser gol. Es positivo, también para decidir penaltis o fueras de juego.

-¿Cree que Osasuna es el mejor equipo de la categoría?

-Hay muchos buenos rivales a los que nos hemos enfrentado. Osasuna es uno de ellos, más el Deportivo... Hay buenos equipos y por algo están arriba.

-¿Qué central es el que le ha puesto las cosas más complicadas en lo que va de campeonato?

-Diría un equipo: el Oviedo. Presionaba mucho. Estaban como desesperados cuando fuimos allí de visitantes. También el Mallorca.

Muy personal

–¿Qué sucede en España el día 28 de este mes?

–¿Qué sucede el día 28? Ni idea. ¿Algo relativo a la historia del país?

-Las elecciones generales. Usted no puede votar.

-Sí. Lo escuché, pero no sabía que era ese día.

-¿Le ha convencido ya el 'pescaíto' frito?

-Es que no como mucho frito. Me cuido mucho. Me gusta, lo probé. Es una comida rica. Me gusta todo lo frito, huevos fritos, papas fritas, pero no los tomo casi nunca.

-¿Ha conocido al jeque Al-Thani, presidente y propietario del Málaga?

-Sí, lo conocí, pero no tuve ninguna relación de palabra, ni nada.

-¿Qué imagen le transmite?

-Se le ve buena gente. Nos sigue mucho. Nos da mucho aliento, y eso es importante.

-¿Qué ha podido hacer de turismo?

-Conozco Nerja, Torremolinos, Benalmádena, Marbella... Me gustan las localidades con costa.

-¿Le gusta el 'reggaeton' que suena en el vestuario o usted es más de cumbia?

-Me gusta más la electrónica, sobre todo en el gimnasio.

-¿Le agrada que le digan 'Tiburón Blanco'?

-Sí, me hace reír. Me gusta. -Y en Argentina, ¿qué le decían?

-'Blanquito'. Por ser el hijo de Blanco, mi padre.

-Pues de 'Tiburón' a 'Blanquito'...

-¿Está enganchado a alguna serie?

-No, veo peliculas argentinas, de todo tipo de género.

-¿Alguna lectura?

-Sobre fútbol más que nada?

-¿Reza?

-No creo mucho en la Iglesia, sólo en que hay un Dios. Pero no soy creyente. No suelo rezar.