Brahim, la confirmación de un elegido

Brahim, ayer en el entrenamiento del Real Madrid. /Efe
Brahim, ayer en el entrenamiento del Real Madrid. / Efe

Sus entrenadores y personas de máxima confianza analizan el aterrizaje del malagueño en el Real Madrid

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Los que han coincidido con Brahim Abdelkader Díaz (Málaga, 1999) a lo largo de la todavía corta carrera del malagueño, flamante fichaje del Real Madrid, no tenían dudas. Estaba destinado a triunfar en el mundo de fútbol. Su calidad y talento lo señalaron desde el primer momento como uno de los elegidos. El suyo es un ascenso meteórico desde las categorías del fútbol base provincial a la élite internacional, sin perder de vista sus humildes orígenes, y un ejemplo más del enorme talento de la cantera malagueña. Su caso también es un buen ejemplo de cómo una familia entera se sacrificó para hacer posible que llegara al profesionalismo.

Díaz, como lo llamaban en el fútbol inglés, se formó en dos clubes señeros del fútbol malagueño como son el Tiro Pichón y el Mortadelo antes de dar el salto al Málaga. Usa el apellido de su madre quizá por la importancia que tuvo en sus comienzos Ángel, su abuelo materno, que habitualmente era el encargado de llevarlo a los entrenamientos en su coche porque sus padres estaban trabajando. Su padre, Sufiel, regentaba una pescadería, y su madre, Patricia, trabajaba y cuidaba de las cuatro hermanas de Brahim. Los que tienen niños que practican fútbol o cualquier deporte son conscientes de lo complicado que puede ser compatibilizar el trabajo con las actividades extraescolares. Por eso también Brahim dedicaba a su abuelo Ángel muchos de sus goles, y por eso la unidad familiar ha sido uno de los pilares de su carrera y ha condicionado algunas de sus decisiones profesionales.

El Real Madrid se ha hecho con los servicios de Brahim abonando un traspaso de 15 millones de euros al Manchester City, que previamente pagó al Málaga unos 350.000 euros para llevárselo al fútbol inglés, donde se ha terminado de formar bajo la tutela de Pep Guardiola. Curiosamente, un hermano del técnico catalán del City, Pere, es el representante del malagueño y persona clave en su regreso a España para jugar en el Madrid.

También es llamativo que haya terminado en el conjunto blanco cuando tuvo firmado un acuerdo con el Barcelona en 2011, aunque el Málaga logró frenar su marcha al conjunto azulgrana por las gestiones de Abdullah Ghubn, entonces persona de confianza del jeque Al-Thani, y el desaparecido José Carlos Pérez. Fue el primer gran contratiempo con el que se encontró el propietario del Málaga a los pocos meses de haber desembarcado en el club de la Rosaleda. Ghubn quiso marcar terreno y frenó el interés azulgrana con una oferta mareante. En nada quedaron las gestiones del responsable de la cantera del Barcelona, Albert Puig, y también la reunión que se celebró en La Masía con los padres del futbolista y el exjugador Jaime, que aconsejaba a la familia, e incluso la intermediación de Andrés Iniesta para contarle su experiencia en la cantera 'culé'.

Fue Jaime el que hizo todo lo posible para que Brahim acabase en el Málaga. Primero lo reclutó para el equipo prebenjamín del Tiro Pichón y luego intercedió con los hoy consejeros consultivos del club Antonio Benítez y Ben Barek. Pero el chaval tenía sólo seis años y estos aconsejaron que se quedase en su club de origen para que se formase.

La segunda intentona de Jaime fue la definitiva. Se inauguraban las nuevas instalaciones del campo del Juval, el Pedro Berruezo, con un partido de los veteranos del Málaga, así que el exfubolista blanquiazul se las ingenió para que antes se celebrase un partido de benjamines con Brahim en uno de los equipos. El ahora jugador del Madrid deslumbró a todos, y Benítez citó al niño para entrenarse días después y acabar fichándolo cara a la temporada 2006-2007.

Años después de aquello, Jaime celebra la evolución de su 'ahijado', aunque él nunca tuvo dudas de que llegaría a lo más alto. «Entonces era una cosa anormal. Era difícil ver a un niño con semejante talento. Increíble. Ahora estoy seguro de que derribará las puertas sin llamar porque tiene el talento y la mentalidad para hacerlo», explicaba después de asistir a la presentación de Brahim en el Bernabéu.

Siempre con los mayores

Su estreno en el fútbol 11 fue con el infantil del Málaga. Desde un primer momento se decidió que jugase con niños más mayores. El exfutbolista del Manchester City fue un adelantado a su edad, y curiosamente aquella decisión fue una de las claves para que superase el déficit físico que esto le representaba. Su técnico entonces era Rodrigo Hernando, que ahora dirige al Lizarra, de Segunda División, B y que ayer habló así de Brahim con SUR. «Cuando empezó con nosotros, todos le sacaban más de una cabeza. Era normal porque tenía un año menos o incluso dos que el resto, pero aquello le valió para que explotase otras habilidades: el regate, la inteligencia... Desde un primer momento se le vio que entendía el fútbol perfectamente. Sabía qué hacer. Y su fútbol actual es igual. Es un jugador muy habilidoso, con desborde y su mejor condición es que maneja a la perfección las dos piernas. Es ambidextro, algo que no es fácil de encontrar en el fútbol actual», cuenta Hernando.

Entonces Brahim era ya la perla de la cantera malaguista, pese a ser un infantil y a que le quedaba mucho por recorrer. En el Málaga, después de haber frenado la embestida del Barcelona, sabían que llegarían más, aunque de momento aguantaban. «Tiene unas ideas impropias de su edad, detecta qué hacer en cada momento. Es muy inteligente», comentaba Fernando Hierro, entonces mánager general del club.

Siempre con la amenaza de una marcha a otro club, Brahim continuó creciendo. En el infantil autonómico del Málaga coincidió con Javi Morán como entrenador. «Fue el mejor desde la pretemporada. Tenía y tiene una habilidad innata para este deporte. Siempre fue muy maduro, mentalmente muy fuerte y humilde», comenta Morán desde Croacia, donde ahora dirige la cantera del NK Istra, equipo de la Primera División que ha sido comprado por el Alavés. Antes de dejar el Málaga para incorporarse a la cantera del Madrid, Morán, en consenso con Manel Casanova, acordaron que Brahim se saltase el equipo de primer año cadete y jugase con los de segundo. «Manel y Arnau me preguntaron qué hacíamos con él y yo les respondí que pensaba que en categoría cadete, donde se visitan muchos pueblos y los campos no son tan buenos, iba a sufrir, así que optamos porque jugase con el cadete de segundo año. Cuando debutó, era un niño jugando contra hombres, pero tenía tanto talento que sobresalía».

Ya en el Madrid, los responsables de la cantera blanca preguntaron en varias ocasiones a Javi Morán por Brahim, y su respuesta siempre fue la misma: «Tenéis que ficharlo». Pero no lo hicieron. El que no dudó fue el Manchester City, que en 2013 acordó su traspaso con el Málaga. Debutó con el conjunto inglés con 17 años y 49 días el 21 de septiembre de 2016. Hoy podría protagonizar otro debut, en este caso con el Real Madrid en la Copa del Rey ante el Leganés. Continúa la progresión de un elegido.

Brahim posa con Isco en 2017. Dani Góngora, Iván Rodríguez y Brahim presentaron las camisetas del Málaga en 2011. Brahim, con el Málaga en 2008. / Facebook | SUR | Instagram

 

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