Las buenas sensaciones de Erik Morán

Erik Morán responde a los aplausos de los aficionados al ser sustituido./Salvador Salas
Erik Morán responde a los aplausos de los aficionados al ser sustituido. / Salvador Salas

El centrocampista se marchó satisfecho por su debut y demostró que puede ser una pieza valiosa en la segunda vuelta

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Con apenas dos entrenamientos junto a sus nuevos compañeros (más la sesión reducida del mismo viernes), Erik Morán fue reclutado por Juan Ramón Muñiz para el once titular frente al Almería. El técnico malaguista ya apuntó en la víspera que el centrocampista vasco había llegado en perfectas condiciones para competir y no tardó en darle galones en el equipo. El espigado futbolista ofreció buenas sensaciones.

Si sorprendió la titularidad de Erik Morán con tan pocos días de trabajo, más incluso su ubicación en el terreno de juego. Hace tiempo que él dejó de jugar por delante de la defensa (como '6'), porque su evolución de esa función más posicional en sus comienzos a otra más creativa ha sido muy evidente. De hecho, el propio centrocampista reconoció en su presentación que se sentía más a gusto cuando podía entrar en contacto con la pelota.

Muñiz prefirió situarlo a él por detrás, con Keidi y N'Diaye más adelantados, y su intención fue muy clara: que pudiera contribuir a una salida más 'limpia' de la pelota. Y aunque Erik Morán perdió algunos balones en la primera parte, no fue tanto por errores en la entrega como por exceso de confianza. Pero no cabe duda de que la pelota circuló con más fluidez, aspecto al que también contribuyó que en la banda izquierda no estuviera un extremo, sino un futbolista habituado a combinar y a moverse en zonas interiores, Adrián.

Inicialmente el plan del Málaga incluía la incorporación de un centrocampista de contención en el mercado invernal para contar con el relevo adecuado de N'Diaye una vez que este se marche a mediados de junio a disputar la Copa África con la selección senegalesa. Pero Muñiz también hizo hincapié en que el equipo necesitaba contar con un organizador, un futbolista con buen manejo del balón. La confirmación de Keidi llevó a apostar decididamente por Erik Morán, que a nivel profesional ha rendido mejor como acompañante del medio defensivo.

La intensidad de la segunda parte hizo que Erik Morán, que había dispuesto de pocas oportunidades en el AEK Atenas, se diluyera y ya la costara mantener el tono. Por eso, Muñiz prescindió de él en el minuto 74, aunque el cambio de sistema (con la presencia de un centrocampista menos y un punta más) no tuvo, ni mucho menos, el efecto deseado por el técnico.

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