CAMBIO DE PAPELES

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Era difícil apreciar en el choque de ayer cuál era el equipo que llegaba en una situación delicada. El atasco era fundamentalmente malaguista y el tono físico no variaba demasiado entre unos y otros. La inferioridad con la que compite el Reus, según dice la AFE, no se apreció lo más mínimo. El primer gol se consideró una casualidad que sería enmendada muy pronto, pero no fue así, sino todo lo contrario. El Málaga era incapaz de crear, de generar juego ante un rival bien plantado y con sus vistas puestas en todo momento en el contragolpe. La afición no entendió la actitud de su equipo, muchas veces noqueado, sin recursos ni ideas, y pitaron a los suyos en diversos momentos. Para colmo de males, el segundo gol, que fue crucial, llegó tras un penalti inexistente. Sin duda, se cambiaron los papeles: el cuadro catalán pasó a ser el fuerte y seguro, mientras que el once malagueño se convirtió en un conjunto con dudas, inseguro, con poca capacidad creativa y con cierta debilidad mental en la fase final.

El temor a un equipo que no tiene nada que perder. Pese a que no se han entrenado con normalidad, a que saben que su futuro será complicado, los jugadores del Reus afrontaron el partido sin ninguna tensión, sin presión, a la espera de acontecimientos. A esto se le une que su once inicial, analizando a sus hombres, contaba con un buen nivel. Pero todo esto, que sucedió anoche, lo conocían ya en el Málaga, y lo temían. El Reus ya venció en Alcorcón a domicilio y lo dejó muy herido, precisamente porque se jugaba ya muy poco.

La solidaridad con el Reus, lo primero. Desde la afición del Málaga y también el propio club se mostraron durante la semana anterior y en el partido de ayer especialmente cercanos a los jugadores rivales, que atraviesan por un situación muy delicada por la mala gestión de la entidad catalana (se han sucedido los impagos). Frases de ánimo y cariño en distintas pancartas exhibidas en La Rosaleda se alternaron con algunos cánticos y, sobre todo, los aplausos cuando se nombraban por megafonía los nombres de los jugadores del Reus. De esta manera arrancó el partido, que no transcurrió según lo previsto por muchos.

Las bandas malaguistas, sin recursos para profundizar. La creación de juego fue un gran problema para el equipo blanquiazul en el primer tiempo. Juanpi y Pacheco apenas brillaron. Sus imprecisiones y sus escasas opciones cara a la meta contraria obligaron a Muñiz a sustituirlos en el descanso. No funcionaron al nivel esperado por los extremos ni cuando actuaban por el interior, aunque tampoco les ayudaron sus compañeros, que completaron una pésima primera parte. Salieron en la reanudación el canterano Hugo y Renato. Todo fue mejor, pero seguramente como consecuencia del cambio de actitud del equipo.

Más confianza de Muñiz para los canteranos. El entrenador del Málaga se caracteriza por apoyar y ofrecer oportunidades a los jóvenes. Varios jugadores han tenido ya presencia en el primer equipo esta temporada. Es habitual Harper, también dispuso de una etapa en el once Iván y disfrutó de muchos minutos Hicham. Pero no fueron los únicos, ya que otros debutaron en la Copa. Ayer apostó por Hugo tras el descanso, mostrando unas buenas condiciones en una parte completa. Y en el equipo contrario jugaron otros dos excanteranos malaguistas, el portero Pol y Planas.as, el portero Pol y Planas.

 

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