Carácter frente a la falta de tensión

El Málaga saltó al campo con camisetas en apoyo a Julen, el niño atrapado en Totalán. /Salvador Salas
El Málaga saltó al campo con camisetas en apoyo a Julen, el niño atrapado en Totalán. / Salvador Salas

El Málaga, muy vulnerable a balón parado, remontó gracias a dos robos de balón

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El Málaga no salió como frente al Reus, pero a los ocho minutos (segundos después de que La Rosaleda le mandara gritos de ánimo a Julen) volvió a dormirse en los laureles. Ya en la prolongación Juan Ramón Muñiz, tras la acción salvadora de Harper, hizo un gesto elocuente chocando el puño derecho con la palma de la mano izquierda, el típico mensaje de que falta tensión. Al menos, frente a esta preocupante cualidad el equipo sacó carácter tras el descanso para remontar gracias a sendos robos de balón y conseguir otra sufrida victoria.

Durante todo el partido el Málaga fue muy vulnerable a balón parado. Iriome ganó casi siempre la partida y dio igual que fuera en el primer palo o en el centro. El gol del Lugo llegó como el primero del Reus, originado en un córner. También así, aunque con cierta fortuna (rebote incluido), consiguió el Granada su triunfo en La Rosaleda.

El Málaga fue demasiado blando a balón parado durante todo el partido y, más allá de que Munir estuvo lento en la acción del gol visitante (en esas situaciones el defensa tampoco puede descuidar su espalda y debe alejar el peligro), el guardameta transmitió una inseguridad poco habitual en él. Por eso, en un partido con escaso peligro por parte del Lugo, tampoco hubo tranquilidad en la grada.

Adrián y Harper se sitúan por detrás de Blanco en la lista de goleadores, con cuatro dianas, gracias a sendos centros de Ricca desde la izquierda

Otra vez tuvo que remar el Málaga río arriba y le costó lo indecible. El Lugo estuvo cómodo en la primera mitad mientras el equipo no progresaba ni por dentro ni por fuera y volvía a despertar las dudas en la grada. Atascado y sin velocidad, el cuadro gallego alcanzó vivo el descanso. Esta vez Muñiz no optó por cambios y mantuvo su apuesta, con Adrián como falso extremo izquierdo. Ypor ahí llegó la igualada. Es cierto que el equipo sí salió con carácter tras el descanso y al final con eso le bastó. Logró el triunfo gracias a los robos de balón. Primero, en el tanto del empate; después, en la expulsión del central Josete por claro derribo a Blanco cuando encaraba la portería, y finalmente, en el gol del triunfo.

A falta de velocidad, el equipo explotó, esta vez sí, que carecía de velocidad, de jugadores desequilibrantes de verdad en las bandas. Porque los dos goles llegaron gracias a que el teórico extremo izquierdo se metió 'por dentro' para dejar libre el pasillo a Ricca. En la primera acción Adrián se benefició de que sabe situarse en la zona de remate para no perdonar tras el toque de Blanco en el segundo palo, y en la segunda, Dani Pacheco decidió no progresar, atraer la atención del lateral y permitir que el uruguayo tuviera margen de sobra para elegir la mejor opción. Paradójicamente, tanto Adrián como Harper desempataron con el capitán de la plantilla y ya figuran por detrás de Blanco en la lista de realizadores, con cuatro y a sólo dos del argentino. Una vez más quedó patente que, a la espera del rendimiento de Seleznov, el Málaga carece de un delantero centro de garantías que meta miedo al rival.

Líder momentáneo a la espera del Albacete y el Granada

El triunfo de ayer deja al Málaga como momentáneo líder, aunque depende de los resultados del Albacete y el Granada para volver a situarse entre los puestos de ascenso directo e incluso al frente de la tabla. El equipo manchego visita esta noche al Deportivo, que con 36 puntos (ahora mismo a seis del conjunto de Muñiz) no puede fallar. Mañana le tocará al Granada, en casa frente al Elche.

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