El árbitro

Carente de dificultad

MARTÍN NAVARRETE

No tuvo el partido dificultad alguna en su dirección. No se presentaron jugadas en las áreas de difícil decisión y tampoco los jugadores se desenvolvieron con acciones desproporcionadas que hacen enturbiar el espectáculo. De ahí que el colegiado gallego Iglesias Villanueva (Javier), hermano del otro Iglesias Villanueva de la Primera División, finalizase el encuentro con buena nota. Sí se mostró como un auténtico clon de su hermano Ignacio en la forma de correr, igual en los movimientos y su ubicación en el juego. En definitiva, una buena copia.

LO POSITIVO

El esfuerzo que muestra en el control del juego para no hacerse notar. Trata de aplicar muy bien la ventaja, lo que permite interrumpir muy pocas veces en el juego. Sin embargo, en la línea que marcaba nadie entendió cómo en el minuto 20 intervino en una acción de Luis Hernández con un atacante del Rayo Majadahonda, donde amonesta al malaguista señalando golpe franco directo a 30 metros de donde se jugaba el balón. De ahí la sorpresa que muestra la grada. A destacar también el acierto de los asistentes, una ayuda adecuada.

LO NEGATIVO

Si bien el partido no ofreció dificultad alguna, él también trató de evitar entrar en acciones donde la polémica surgiera. No obstante, en algunas fases del partido sostuvo una actitud timorata ante la verticalidad del juego que ponía en valor el malaguista Ontiveros y las faltas continuas que le hicieron los contrarios. Esta fue su peor parcela, y es que, el colegiado está obligado a proteger el fútbol, a los jugadores que lo hacen posible y nunca debe mostrar temores en la toma de decisiones y ser muy firme con estas actitudes marrulleras.

 

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