Las claves de un complejo litigio

Abdullah Al-Thani y Jamal Satli Iglesias. /SUR
Abdullah Al-Thani y Jamal Satli Iglesias. / SUR

El proceso que llevó a estas diferencias empezó en plena disputa de la Champions y hoy sigue tras más de cinco años

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

En plena disputa de la Champions empezó todo, y sigue hoy más de cinco años después. La pésima situación económica del Málaga provocó que desde el club buscaran alternativas que permitieran una salida tras superar un verano terrible, en el que tuvieron que salir de forma urgente Cazorla y Rondón. La deuda llegó a superar los cien millones, como más adelante reconoció el propio Málaga, y la presión de Hacienda derivó, incluso, en una posterior sanción de la UEFA.

1. Constitución de NAS Spain 2000 y la compra de las acciones. Según la demanda de BlueBay, desde el Málaga se dirigieron a los responsables de la hotelera para pedir un apoyo económico. Afirma que entonces acordaron crear esta nueva empresa con un 51 por ciento para el jeque Abdullah Al-Thani (una sociedad a su nombre) y un 49 para BlueBay (otra empresa de su propiedad), pero los poderes de la gestión y el control eran para los representantes de la hotelera. Luego, continúa, NAS Spain 2000 adquirió todas las acciones que el jeque tenía en el Málaga por un euro (el 96,89 del capital social). Esto se produce en marzo de 2013.

2. Los apoderados indicados por BlueBay entran en la gestión del club en la planificación de la entidad tras la Champions (2013). Comenzaron a tomar decisiones, junto con el director general de entonces, Vicente Casado, para adaptar la entidad a una nueva realidad, ya sin inyecciones económicas del jeque. Los nuevos ejecutivos (la empresa hotelera) aportaron dos millones para asuntos urgentes, aunque posteriormente fueron devueltos.

3. El Málaga deja fuera a BlueBay y cambia las acciones a NAS Football. Desde el club decidieron durante la campaña 13-14 deshacer de forma unilateral el pacto al entender que no se cumplían las condiciones. Pidieron autorización al Consejo Superior de Deportes y transfirieron las acciones a NAS Football, asegurando entonces que no se había culminado la operación con la hotelera. Los ejecutivos de la entidad, de esta manera, recuperaron el control de la gestión y el jeque Al-Thani ya contaba con la totalidad de sus acciones en la nueva sociedad creada, ya de su propiedad (julio de 2014).

4. BlueBay demanda al jeque con el objetivo de recuperar la gestión y su propiedad en NAS Spain 2000. La hotelera se moviliza, según afirma en el escrito, en busca de una salida a la situación y presenta en el juzgado los documentos firmados en el momento de la constitución de la nueva sociedad y la adquisición de las acciones. Al comienzo de 2015. El juez concedió medidas cautelares que impiden la venta de las acciones.

5. Celebración de la vista previa y querellas del jeque contra Abdullah Ghub, Moayad Shatat y Jamal Iglesias. Un año después de plantear la demanda, el juzgado número 12 celebra una vista para tratar el asunto (febrero de 2016). Pero en la misma cita, los abogados de Al-Thani anunciaron la presentación de unas denuncias por la vía penal, lo que paralizó y retrasó hasta hoy el proceso civil. Las querellas se archivaron al no encontrar el juzgado y la Audiencia ningún indicio de culpabilidad en los acusados por Al-Thani.

6. Celebración del juicio con el control del Málaga en juego, además del acordado reparto de acciones. Hoy comienza la vista oral para tratar la demanda de BlueBay. Todo sigue igual que hace cerca de tres años (fecha de la demanda). La hotelera pretende recuperar su poder tanto en NAS Spain 2000 como en el propio club, algo que deberá dilucidar el juez Ramón Jiménez León.

 

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