El Málaga aparta a Rosales por falta de actitud y lo pone a trabajar con los descartados

Rosales, con las pesas en uno de los primeros entrenamientos de la pretemporada./Francis Silva
Rosales, con las pesas en uno de los primeros entrenamientos de la pretemporada. / Francis Silva

El lateral, que quiere marcharse y gratis, no jugó el miércoles ante el filial y el Mallorca y ha colmado la paciencia de los dirigentes y de Muñiz

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El Málaga, en una decisión consensuada por los dirigentes del club y el entrenador, ha decidido apartar del trabajo diario a Rosales al considerar que le falta actitud. La situación se veía venir porque el venezolano quiere salir a toda costa. Además de no ser utilizado anteayer en los partidos frente al Malagueño y al Mallorca, ayer se entrenó con los descartados Luis y Tighadouini.

Aunque el Málaga no se ejercitó ayer por la mañana en el terreno de juego y lo hizo en el gimnasio, la presencia de Rosales junto a los dos descartados que aún no tienen destino no guarda relación con el hecho de que no jugara el miércoles y que ayer debiera trabajar en el campo. En realidad el venezolano ha sido apartado de la disciplina de la primera plantilla.

Rosales, que ha visto reducida su ficha al 50 por ciento, ya le ha expuesto al club estas semanas su deseo de marcharse. En todas las conversaciones los responsables malaguistas le han contestado que están abiertos a una salida en concepto de traspaso. Pero el venezolano pretende marcharse gratis. Entre las opciones que maneja se encuentra la del Betis después de que este club no haya podido fichar a Montoya, del Valencia (se ha ido al Brighton).

Por su parte, Juan Ramón Muñiz, que sí contaba con Rosales en sus planes –no así con Cifu y Torres–, ya había expresado al director deportivo, José Luis Pérez Caminero, que veía a Rosales descentrado por su situación. De ahí que haya optado finalmente por sugerir que se entrene al margen de sus compañeros. Cabe recordar que el miércoles por la noche, en el amistoso en Marbella frente al Mallorca, el venezolano no sólo no jugó, sino que su dorsal (el 18) fue utilizado por el filial Alberto en los últimos minutos.

Ahora el club espera que Rosales cambie de actitud y recapacite, o en caso contrario, que mueva ficha con su representante para encontrar una salida en las próximas fechas. El Málaga no está dispuesto a ceder un ápice en este caso porque sus dirigentes y Muñiz entienden que situaciones como esta son perjudiciales para el grupo y que además supondrían un mal precedente cara a una campaña que se presume larga y complicada.

Muñiz y la segunda criba

Según apuntan en el club, la óptima marcha del grupo hizo que Muñiz reconsiderara su postura de hacer una segunda criba en la plantilla a la vuelta de la concentración en Estepona. Eso sí, expuso que cuando viera indicios que pudieran ser perjudiciales internamente tomaría decisiones concretas. Por esa razón, por ejemplo, Cifu sigue ejercitándose con normalidad pese a que está descartado (él conoce perfectamente su situación). La actitud profesional del granadino hizo que Muñiz lo utilizara en el partido de entrenamiento frente al Malagueño y también recurriera a él en los últimos minutos ante el Mallorca. Como no ha sido el caso de Rosales desde la concentración en Estepona, el venezolano sí ha sido apartado.

Juanpi, un caso similar, no jugó tras aducir problemas físicos

En el Málaga no sólo están muy descontentos con Rosales, sino también con su compatriota Juanpi. El medio punta no participó en los encuentros de preparación del miércoles, pero no fue por decisión técnica, sino porque en la víspera adujo problemas físicos. Esto hizo que Muñiz no pudiera contar con él.

Según ha sabido este periódico, Juanpi estuvo a punto de ser incluido en la lista de descartes para la concentración en Estepona. Muñiz lo meditó muy seriamente porque no veía al medio punta suficientemente implicado, pero al final optó por contar con él. Fue, sobre todo, por intereses de club, al entender la postura de los dirigentes de que dejarlo fuera podía ser perjudicial cara a su valor en el mercado.

Juanpi también tiene muy claro que no jugará con el Málaga en Segunda. Su agente, Juan Mata, no para de moverlo en el mercado y ya en junio intentó llevárselo cedido sin que el club viera un solo euro (sólo iba a ahorrarse la ficha del futbolista). Ahora Mata confía en que en La Rosaleda cambien de actitud y permitan incluir una opción de compra.

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