Casi cuatro meses después, pero la afición merece mucho más

La alegría no hay quien la borre, pero el descenso es la palabra que cuadra con la realidad. Se habla más de futuro y la planificación está en marcha. Prevenir vale mucho

Casi cuatro meses después, pero la afición merece mucho más
PACO CAÑETE

Un malagueño y malaguista nacido en Madrid se nos fue en esta santa semana: Nacho. Auténtico señor en todos sus pasos. La caballerosidad presidió su vida. La triste noticia fue impresionante. El minuto de silencio en La Rosaleda, emocionante. Conmovedora resultó la dedicatoria del gol. Su hermano Juan Carlos tragó saliva y lágrimas para no faltar en su condición de responsable médico del club.

Casi cuatro meses después, ganó el Málaga. Cuarta victoria de la temporada. Merecida. 17 puntos ha alcanzado en 30 encuentros. Estos tres últimos fueron bien recibidos. La afición se merece mucho más. Por lo menos se ha puesto un acento en la racha negativa. Se enfrentaron el quinto clasificado y el colista desde hace tiempo. Por 93 minutos se cambiaron los roles. Si los blanquiazules tuvieran un mínimo de pegada, los de la cerámica se hubieran llevado una manita. ¿Lo mejor? El sabor a triunfo que estaba olvidado. Marcador positivo, trabajado, corto y hasta espectacular por parte de Rolan, que tuvo su tarde, con filigranas y alguna ‘bicicleta’ incluida. La noticia de la jornada fue que Roberto no tuvo que realizar ninguna parada de las suyas. Así estuvo la tarde con Iturra, sobresaliente para impedir el juego del contrario. ¿De qué puede servir esta victoria? La alegría de los aficionados no hay quien la borre. Cara al futuro se juegan 24 puntos. El Málaga está a once del Levante. Pero antes tiene que superar a Las Palmas y ‘Depor’. El descenso es la palabra que cuadra con la realidad, más cercana del final. El viernes, 9 de la noche, Deportivo-Málaga, duelo para ser el menos malo… De momento.

Cuando queda por cumplir el tramo final de competición, en nuestra ciudad se habla de futuro, de la próxima temporada, que se presenta con casi todos los condicionamientos en Segunda División. Prevenir vale mucho. Las buenas intenciones cuentan con el tiempo a favor. Es el fruto de la anticipación, sin olvidar que la ilógica a veces se fija en los marcadores del fútbol. Todo hay que contemplarlo aunque no te lo puedes creer. Tengo noticias de que Mario Husillos –sin el concurso del actual entrenador, por supuesto– trata de ir perfilando el plantel para la temporada 2018-2019. El viejo proverbio dice: «Antes de entrar, dejen salir». ¿Cómo se resuelve esto en un club de fútbol? Se abren las puertas de La Rosaleda de par en par. Se invita a un buen número de futbolistas a salir. Y si voluntariamente no acceden, existen otros medios de persuasión. El hecho de no contar con ellos en otra categoría inferior es claro y evidente: en el Málaga han demostrado que no valen. ‘Operación escoba’ de elementos que llegaron al club para hacerlo más fuerte y de refuerzos no han tenido absolutamente nada. Resultados cantan. Igual que los que llegaron en enero, procedentes de la inactividad. Así nos va.

En este baile de rumores, noticias y deseos, queda claro que el club busca guardameta, porque el mejor futbolista, el más destacado, Roberto, no va a continuar por varias razones. Hay que pagar traspaso y su contrato es de los altos. De lágrimas. Si sumas las fichas bajas de varios ‘tuercebotas’ sale más cara que la del portero. Así son las cosas negativas. Otra. Se dice y comenta que aquí pretenden un portero de Segunda, que haya destacado. Y pregunto: ¿por qué de esta categoría? ¿Es que tiene un don especial esta Segunda División? Pensemos en un buen portero simplemente, proceda de la categoría que sea y que se ajuste a las pretensiones económicas y deportivas. Más. El perfil del nuevo entrenador. Se maneja que conozca la categoría y que haya saboreado éxitos en forma de ascensos. No es fundamental, pero orienta. Cada Liga y cada club son distintos. Un factor base para el míster que llegue es que el acuerdo sea pronto, aunque no se haga público porque está comprometido. Pero sí puede estudiar con Husillos los perfiles de profesionales que conozca y que pueden acompañarlo. Suerte y nueva lupa.

En varias ocasiones me he referido a Isco, especialmente por las circunstancias adversas que lo rodeaban. Algunas críticas parecían orquestadas. En la selección, con Lopetegui –que lo conoce bien y le da la función que le corresponde–, como es habitual ha sido de lo mejor, con entrega, juego y goles. Alguno que yo me sé lo habrá pasado mal, mientras la afición de España está encantada. Ha vuelto a darle la vuelta a la tortilla para demostrar que hoy, aquí y ahora es uno de los mejores jugadores del mundo. La humildad es su virtud. La palabra ostentación no ha entrado en su vida. Es un malagueño implicado, incluso va a realizar una importante inversión en su Arroyo dulce. Un tal Isco Alarcón lleva la bandera de la tierra que lo vio nacer y tanto ama.

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