Una remontada salvadora

Josete fue expulsado tras esta falta por detrás a Blanco, que cayó lesionado en esta jugada. / Salvador Salas

Los tantos de Adrián y Harper permitieron al Málaga darle la vuelta al marcador para sumar un triunfo crucial en un mal partido

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Todo vuelve a estar bajo control en el estadio de Martiricos, aunque de una forma apurada. Con el pequeño Julen siempre en la mente, La Rosaleda volvió a sufrir especialmente para que el Málaga acabara sumando otra victoria, un triunfo que lo coloca líder con una partido más que sus rivales directos. Se repitió la historia del partido de Lugo y el equipo blanquiazul le dio la vuelta al marcador en el segundo tiempo en un partido muy complicado para conseguir tres puntos cruciales y salvadores para mantenerse lo más alto posible de la tabla para buscar al final del campeonato el objetivo del ascenso.

2 Málaga

Munir; Cifu, Lombán, Pau Torres, Ricca; Renato Santos (Seleznov, m. 67), N'Diaye, Keidi Bare, Adrián (Pacheco, m. 67); Harper y Gustavo Blanco Leschuk (Juanpi, m. 76).

1 Lugo

Juan Carlos; Gerard Valentín (Herrera, m. 66), Campabadal, Viera, Josete Malagón; Pita, Azeez, Seoane (Sergio Gil, m. 82), Lazo; Iriome y Escriche (Campillo, m. 78).

goles
0-1, M. 8: Josete Malagón. 1-1, M. 50: Adrián. 2-1, M. 79: Harper.
árbitro
Moreno Aragón (Colegio Madrileño). Mostró tarjeta amarilla a los malaguistas Keidi Bare (m. 34) y Lombán (m. 37), y al futbolista del Lugo Azeez (m. 63), y roja a Malagón (m. 70).
incidencias
Partido correspondiente a la vigésima segunda jornada de la Liga 1/2/3 diputado en el estadio de La Rosaleda ante 12.758 espectadores. Los jugadores del Málaga portaron una camiseta a la salida al campo en solidaridad con Julen, el niño malagueño que cayó hace seis días a un pozo y todavía no ha sido recuperado, «Todos con Julen».

Con cánticos y pancartas de apoyo a Julen, el público acabó disfrutando con la victoria de su equipo después de un largo sufrimiento que en esta ocasión tuvo un final feliz. El cuadro blanquiazul estuvo muy atascado en el primer tiempo, sin profundidad, y recibió el gol muy pronto, lo que dificultó sobremanera el desarrollo del juego ante un rival que se defendió bien. Pero la expulsión de Josete, que había abierto el marcador, a falta de 20 minutos y el empuje malaguista permitieron una nueva remontada muy valiosa gracias a los goles en el segundo periodo de Adrián y Harper, con el último fichaje, Seleznov, ya en el campo. Aunque el ucraniano está todavía muy lejos de lo que se espera de él.

Muñiz volvió a cambiar su fórmula de juego y a algunos de sus futbolistas, completando un once más ofensivo que en La Romareda, donde utilizó sólo a un punta. Pero la idea del técnico no funcionó de entrada, ya que el equilibrio inicial desapareció con un gol relativamente pronto del rival en un posible fuera de juego. En una mala salida de Munir, Josete logró un tanto que nadie esperaba en esa acción aislada y muy escorada. Todos los planes se fueron al traste. Había que improvisar para buscar una imprescindible remontada.

Reacción

Era de esperar entonces una inmediata reacción del Málaga, pero sólo llegó de una forma tímida, sin profundidad y con una menor presión en la salida del balón del contrario. Pero el equipo blanquiazul fue a menos, mientras que un con un Lugo crecido que se permitía ciertos alardes ofensivos. La escasa consistencia y eficacia del juego local en la creación de ocasiones desesperó al público hasta tal punto de que aparecieron los pitos en diversas fases del primer periodo al observar que su equipo no funcionaba.

El pequeño Julen siempre estuvo en el recuerdo del público con cánticos y pancartas

Adrián y Renato apenas brillaban en las bandas, mientras que los medios centro (N'Diaye y Keidi) no encontraban la forma de aportar en ataque. El equipo de Muñiz sólo funcionaba a arreones, sin apenas triangular y con demasiadas imprecisiones. Al Málaga se le atragantaba una vez tras otra el sistema defensivo del conjunto gallego, que no se encerró para conservar la ventaja en el marcador.

Más

El trabajo defensivo de los malaguistas en el campo rival no permitía demasiadas recuperaciones, lo que mermaba sus opciones de sorpresa. La presión de los locales era a veces estéril. Lombán pudo empatar instantes antes del descanso en un lanzamiento de falta que sacó Juan Carlos junto a un palo. Y el panorama apenas varió en la reanudación y volvieron los pitos, hasta que Adrián empató muy rápido al encontrar un balón suelto tras tocarlo con la cabeza Blanco. Parecía el cambio de rumbo, la inyección de moral que necesitaba el equipo de Muñiz y su público. Su ritmo de juego cambió y las aproximaciones al área rival ya eran más numerosas, aunque no acababan de llegar las oportunidades claras.

Josete fue el autor del gol visitante y también acabaría expulsado en la fase final del partido

El control del partido ya era claramente local. Muñiz sacó ya a Pacheco y a Seleznov para buscar el triunfo abiertamente (más tarde entraría Juanpi por el lesionado Blanco). Y en un contragolpe local Josete le hizo falta a Blanco por detrás cuando encaraba la meta de Juan Carlos, lo que le costó la expulsión. El Málaga, con uno más, ya necesitaba mucho más el gol, algo que llegó tras un centro de Ricca y un cabezazo casi en plancha de Harper, lo que permitió al Málaga darle la vuelta al marcador para sumar una victoria muy sufrida en la que Munir tuvo que aparecer de una forma providencial en una de las jugadas finales, además de otra opción visitante que estuvo muy cerca de que acabara en gol (los jugadores visitantes pidieron penalti de Harper). Todo vuelve a estar en su sitio, bajo control, en La Rosaleda, donde el Málaga continúa siendo casi inexpugnable, aunque siga sufriendo mucho.

 

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