Otro empate que no saca de pobre al Málaga (1-1)

Una jugada del encuentro. / Agencia Lof

El equipo de Muñiz reaccionó en la segunda parte y sumó otro punto insuficiente ante un Numancia correoso en la enésima muestra de falta de recursos ofensivos

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

A estas alturas los empates no le valen al Málaga. No es una cuestión sólo de que el triunfo da más confianza y permite soñar con una tendencia favorable, sino que es una absoluta necesidad. En todos los aspectos. En el numérico y en el anímico. El enésimo empate, esta vez en Soria, no saca de pobre al equipo blanquiazul, que al menos reaccionó en la segunda parte y niveló la contienda ante un Numancia correoso. Pero una vez más quedó patente la preocupante falta de recursos ofensivos, en ocasiones con errores impropios del fútbol profesional.

Presumiblemente Muñiz se guardó en la recámara a Iván Alejo y Hugo porque estaban recién salidos de sendas lesiones. De otro modo no se explica que Renato gozara nuevamente de la titularidad... Además, el técnico apostó en esta ocasión por Seleznov ante la interminable sequía de Blanco y también lo hizo por Mula para ver si este al menos aportaba esa verticalidad de la que carece el equipo por los flancos. A la hora de la verdad ni uno ni otro mejoraron el nivel y desentonaron bastante en la primera mitad. El ucraniano, porque nunca estuvo donde se le necesitaba y siempre llegaba tarde, y el extremo, porque le dio por meterse por dentro con mucha frecuencia (alguna vez hasta bajó hasta la defensa para recibir la pelota)y trajo en jaque a Adrián. Sus lagunas tácticas dieron vidilla a Nacho, sustituto del lesionado Unai Medina, y Ricca tuvo que arreglar el desaguisado.

La primera mitad fue calamitosa. Cierto es que el Numancia estuvo más entonado, pero tampoco nada del otro jueves. Las imprecisiones en las controles y las entregas fueron constantes, aunque al menos el equipo soriano trató de jugar hacia adelante, bien conducido por el malagueño Escassi. Del Málaga, poco, muy poco. De un tiempo a esta parte ya no es sólo que la falta de calidad sea muy evidente. Tampoco sobra confianza y el balón quema en los pies. Yya se sabe que lo fácil en estos casos –y lo más negativo para el equipo– es quitárselo de encima y entregarlo al compañero sin el más mínimo criterio.

Escasa tensión defensiva

El Numancia avisó al comienzo con un disparo de Unai Medina que se estrelló en el palo y dejó roto al lateral y en las dos referidas apariciones de Nacho. Así hasta que Diamanka abrió el marcador en el minuto 40. No fue al primer intento, porque antes recogió otro rechace y mandó la pelota por encima del larguero. Pero al segundo no perdonó, con toda la portería para él después de que el remate de David Rodríguez fuera repelido. La escasa tensión defensiva permitió al interior local marcar su noveno gol en la Liga. Es decir, dos más que el 'pichichi' malaguista, Adrián. Un dato demasiado elocuente. En ataque el conjunto blanquiazul sólo apretó al filo de la media hora, durante cinco minutos, con una aparición de N'Diaye y sendos intentos de Seleznov y Renato tras un córner. Lo demás fue una anécdota, incluidos por supuestos esos saques de banda de Luis Hernández que ya no tienen el más mínimo factor sorpresa.

La bronca de Muñiz debió de ser descomunal. Porque, más allá de los cambios (prescindió de Keidi y Mula e incluyó a Iván Alejo y Blanco  para cambiar el sistema a un 4-4-2), el Málaga fue otro de salida. Con el cuchillo entre los dientes, arrinconó al Numancia y en cuatro minutos equilibró la balanza. Ricca volvió a ser el más listo de la clase en un córner y anotó su cuarto gol.

1 Numancia

Juan Carlos; Unai Medina (Nacho, min. 12), Atienza, Carlos Gutiérrez, Ganea (Luis Valcarce, min. 46); Diamanka, Escassi, Kako (Higinio, min. 65); Yeboah, David Rodríguez, Fran Villalba.

1 Málaga

Munir; Iván, Luis H., Pau, Ricca; Renato, Ndiaye, Bare (Alejo, min. 46), Mula (Blanco Leschuk); Seleznov (Hugo, min. 69), Adrián.

goles.
1-0, min.39: Diamanka. 1-1, min.48: Ricca
árbitro.
Sagués Oscoz (Comité vasco). Enseñó cartulina amarilla a los locales Kako, Escassi e Higinio, y a los visitantes Iván, Ndiane y Pau.
campo.
Partido de la trigésima jornada de la Liga 1/2/3 disputado ante unos 2.000 aficionados Los Pajaritos.

El Numancia demostró que es de los equipos que quedan noqueados cuando reciben un golpe al mentón e impidió que el Málaga tomara el control del partido. En cualquier caso, sí fue más perceptible que el equipo blanquiazul mostraba más concentración y más ambición. Apenas siete minutos después no se sabe qué quiso hacer Iván cuando había irrumpido en solitario por la banda y tenía a dos compañeros en zona de remate y sin vigilancia. Más o menos como Hugo, al que recurrió Muñiz a veinte minutos del final, cuando en un contragolpe con clara superioridad numérica desperdició una inmejorable oportunidad.

El técnico malaguista no había apostado por Hugo como extremo, sino como escolta de Blanco para que se moviera entre líneas. Pero el joven futbolista estuvo desafortunado en casi todas sus acciones, ya fuera por dentro o en la banda. Eso sí, la presencia de N'Diaye y Adrián dio más equilibrio al equipo. Sin embargo, en ataque es imposible estar más errático y cometer más errores en el último cuarto del campo como hicieron Renato, Iván Alejo o el citado Hugo. De Blanco sólo hubo noticias en algunas faltas que arañó al rival con su habitual juego de espaldas. El Numancia, que también apuró su último cambio demasiado pronto, tuvo sus únicas opciones a balón parado, en un remate de cabeza de Higinio y en un libre directo de Fran Villalba que se estrelló en el larguero. El partido moría irremediablemente y el Málaga en ningún momento tuvo opciones de optar a la victoria. Así es imposible aspirar al ascenso directo.