Fallece el exconsejero malaguista Francisco Gutiérrez Julián

Gutiérrez, a la izquierda, en un acto del Málaga con Fernando Sanz/
Gutiérrez, a la izquierda, en un acto del Málaga con Fernando Sanz

Fue asesor jurídico de la entidad con Puche y Fernando Sanz, que siempre valoraron su trabajo, compromiso y discreción

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Era poco amigo del protagonismo y, sin embargo, internamente era muy valorado y querido. Por eso, su muerte, tan inesperada, ha dejado desolados a muchos empleados del Málaga Club de Fútbol. Hoy ha fallecido Francisco Gutiérrez Julián, exconsejero malaguista, a los 61 años. En la entidad de Martiricos dejó huella por su capacidad para ganar con demasiada frecuencia los recursos ante el Comité de Competición para evitar sanciones a los futbolistas. Por ejemplo, era mítica la frase de Joaquín Peiró cuando se intuía que el castigo a un jugador podía ser importante: «Tranquilos, que esto nos lo arregla Paco...»

Gutiérrez Julián llegó de rebote al Málaga. Cuando Fernando Puche tomó las riendas del club intentó repescar a Venancio Gutiérrez Colomina -que ya había sido directivo del Club Deportivo Málaga-, pero este tuvo que rechazar la propuesta debido a sus obligaciones. «Paco -le dijo al hoy consejero consultivo Francisco Martín Aguilar-, voy a presentarte a mi primo, que seguro que es un fichaje de los buenos». Acertó de pleno. Una cita en una cafetería de El Palo fue el preámbulo a la incorporación del hoy fallecido, que pasó a ejercer de secretario del consejo de administración. A Puche siempre le agradaron su trabajo, su disposición a colaborar en el club a cualquier hora y, sobre todo, su enorme discreción.

Un simple accidente doméstico que desembocó en diversas complicaciones ha acabado hoy, repentinamente, con la vida de Gutiérrez, que también era muy conocido por su cometido de asesor jurídico de Urbanismo en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria. Estudioso al máximo de cualquier aspecto en Derecho, en el Málaga era «el hombre de los recursos», hasta el punto de que en ocasiones, cuando no lo veía claro, apuntaba: «Es mejor no insistir. Las bazas hay que saber jugarlas». Siempre acertaba. Estudiaba al máximo cualquier precedente y requería información sobre jugadas similares al entonces gerente, José Luis Ruiz.

Al mismo tiempo que el Málaga crecía y crecía, fue llamativa la pérdida de peso de Francisco Gutiérrez. No era obviamente por los sinsabores del Málaga, sino por una tenacidad impresionante durante unos meses. «Con fuerza de voluntad todo se consigue. Mírame a mí...», reiteraba al malogrado José Carlos Pérez para que este dejara de fumar. Su aspecto cambió tanto que, según bromeaba, un día en el palco, siempre en un discreto segundo plano, uno de los habituales, tras varios meses sin verlo, le empezó a hablar de usted. «Oye, que soy yo, Paco. Bueno, 'medio Paco'...», le espetó.

Después, durante la etapa de Fernando Sanz, también continuó en el club. El excapitán blanquiazul también valoró su lealtad, su compromiso y su prudencia. Gutiérrez estuvo inmerso incluso en las negociaciones de la compraventa del club a Al-Thani, pero luego ya dejó de pertenecer al Málaga. Pero no de sentir al Málaga. Dejó tantos amigos en el club que mantenía contacto habitual con ellos. De ahí el tremendo mazazo por su repentino fallecimiento. Todos, seguro, pasarán en las próximas horas por la capilla 20 de Parcemasa y no faltarán mañana domingo a la misa a partir de las diez de la mañana.

 

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