Desde la fábrica de Arguineguín

Celia Ruano, en las instalaciones de la Federación Malagueña, tras el entrenamiento del equipo. /Marina Rivas
Celia Ruano, en las instalaciones de la Federación Malagueña, tras el entrenamiento del equipo. / Marina Rivas

Celia Ruano vive en el Málaga su primera experiencia profesional fuera de Canarias

MARINA RIVAS

Es la que anotó 77 goles el pasado curso, que la convirtieron en la 'pichichi' de Segunda; la que nunca había salido de las islas Canarias y la misma que puso en riesgo el ascenso del Málaga a Primera al protagonizar la ocasión más clara del Femarguín en el 'play-off' de ascenso. Sin embargo, también es la misma que ya ha convertido su primer gol como blanquiazul y que, en la última jornada de Liga Iberdrola, ante el Sporting de Huelva, se estrenó como titular. Ahora espera tener continuidad desde hoy en Albacete (12.00 horas).

Celia Ruano, de 24 años, es la pequeña de una humilde familia del municipio de Arguineguín (perteneciente a Mogán, en Gran Canaria), de poco más de 2.500 habitantes y toda una fábrica de talentos futbolísticos. Entre sus vecinos más talentosos, nada menos que David Silva o Juan Carlos Valerón. «Cuando la selección ganó el Mundial, todo el pueblo fue a la casa de la abuela de Silva para sacarla a la calle. Él suele ir al campo allí a firmar camisetas y su primo, con el que vivió cuando se fue a Manchester, es el entrenador de porteras del Femarguín», relata Ruano.

Fue la 'pichichi' de Segunda División de la pasada temporada y debutó como titular blanquiazul en la última jornada

No es la primera experiencia de la delantera canaria en la élite, pues ya debutó con el Tacuense, pero sí que es la primera vez que se ha aventurado a marcharse de casa, motivada por su familia y con la decisión de seguir creciendo. «No tiene nada que ver lo que vivía en Segunda con lo que estoy viviendo en Primera. El rendimiento, las exigencias en los entrenos… Esto era lo que yo quería, que se nos exigiera como profesionales. Es lo más parecido a lo que soñaba de pequeña», se sincera Celia, que asegura que además recibió la llamada del Sporting de Huelva, del Betis e incluso del Espanyol en años anteriores para jugar en sus filas. «Al final me hablaron muy bien del Málaga, de su proyecto y de su entrenador. El querer aprender más me animó a dar el salto», asegura.

No es la única futbolista de su casa, ni siquiera la primera. Compartió equipo con su hermana, central y capitana del Femarguín, y también la tuvo como rival, pero sus aspiraciones fueron diferentes. «Ella tiene otras prioridades: su casa, su familia, su trabajo… Entiende que lo que le va a dar de comer el día de mañana es su trabajo, no el fútbol», explica. «Siempre digo que el fútbol me eligió a mí, porque desde el día en que pisé un campo convertí esto en mi vida, entendí qué era lo que quería y sé que está mal porque no viviré de esto y me tendré que buscar otra cosa, pero mientras dure…», añade.

Familia humilde

En su vida sólo se arrepiente de una cuestión: haber dejado los estudios a los 17 años. «Me arrepiento y mucho. Ahora estoy retomando el Bachiller porque el Málaga me ha abierto la posibilidad de seguir estudiando y después quiero cursar Administración», comenta. En su casa, las circunstancias fueron otras. «Mientras jugaba, trabajé de camarera, llevando el ordenador en un almacén de temas de obras, de socorrista, de monitora de un equipo de niños pequeños… Siempre he trabajado para comprarme mis cosas y ayudar en mi casa, porque al fin y al cabo vivía allí y tenía que aportar porque no teníamos mucho», asegura. Ahora su situación ha cambiado por completo; se entrena, estudia y juega en la élite, esperando poder dar una futura alegría a sus padres y que vean cómo, gracias a su apoyo, su hija pudo dar el salto.

Luis Suárez, Lewandowski, un buen libro de Defreds y las playas de Canarias

En el lado más personal de Celia Ruano se esconde desde la frustración por no haber podido acabar los estudios en su momento hasta las ganas de conocer mundo, aprender inglés y seguir siempre ligada al deporte.

- Lo que más echa de menos de Canarias...

- Obviamente, a mi familia y también que a estas alturas del año todavía puedo estar en la playa.

- Un amuleto o manía antes de saltar al campo.

- Recolocarme las calcetas hasta arriba, nada más.

- Un grupo o cantante.

- Me gusta el reggaetón, el flamenco... Y como cantante quizá mi favorito es Manuel Carrasco.

- Una película o serie.

- 'Moulin Rouge' y 'El Diario de Noa'.

- Un libro.

- Cualquiera de Defreds.

- Un ídolo deportivo.

- Muchos, pero en el fútbol Luis Suárez y Lewandowski.

- Un referente en el Málaga.

- Actualmente Blanco.

- En diez años estará…

- Espero que dándole a la pelota todavía y, más adelante, dedicada a algo relacionado al deporte también.

- Un sueño frustrado.

- Me gustaría haber seguido estudiando, porque por las circuntancias del momento no pude continuar.

- Algo por aprender.

- Me encantaría estudiar inglés y, si es posible, en el futuro irme a algún país de habla inglesa y aprender allí directamente y conocer otras culturas.