El filial, muy pendiente del desenlace de la Liga para el Málaga femenino

El Málaga B femenino, en el campo municipal de Carlinda, donde se entrena y compite. /Migue Fernández
El Málaga B femenino, en el campo municipal de Carlinda, donde se entrena y compite. / Migue Fernández

En el hipotético caso del descenso del primer equipo, lo haría a la nueva Primera División B, por lo que el cuadro de Ayala permanecería en Segunda

MARINA RIVAS

Para incentivar la competitividad en el fútbol femenino, en julio la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aprobó la creación de una categoría inédita en este deporte a nivel nacional: la Primera B. ¿Quién jugará en esta división, que entrará en vigor a partir de la próxima campaña? Lo harán los dos descendidos de la Liga Iberdrola, los cuatro mejores clasificados de cada uno de los siete grupos de Segunda, –salvo los que tras el 'play-off' asciendan a Primera– y los cuatro mejores quintos de toda la categoría. Su estructura también será un tanto atípica y es que se dividirá en dos grupos nacionales: Norte y Sur, conformado cada uno por 16 conjuntos. Se trata de una iniciativa encabezada por el presidente del Comité de fútbol femenino de la RFEF, Rafael del Amo, con el objetivo de seguir captando patrocinadores y poner solución al superávit de equipos de la Segunda División femenina, donde militan hasta 112 conjuntos, de los cuales sólo dos suben a Primera.

Llegando a la recta final de la temporada en ambas categorías y, teniendo en cuenta la situación de los equipos malagueños, esta Primera B empieza a entrar en los planes de la entidad blanquiazul. Al cierre de la campaña 2017-18 el cuadro costasoleño hizo historia al conseguir el doble ascenso, el del primer equipo a la Liga Iberdrola y el de su filial a Segunda. Pasó entonces a formar parte de una selecta élite de once clubes, los únicos con plantilla en las dos primeras divisiones nacionales de fútbol femenino. Sin embargo, la situación podría cambiar en menos de dos meses. Mientras que el conjunto que entrena Antonio Contreras sigue tentando a la suerte desde el puesto de colista a falta de seis últimas jornadas, el Málaga B ha conseguido asentarse en su división.

El equipo liderado por José Antonio Ayala es sexto del grupo 4, con once victorias, cuatro empates y siete derrotas y se sitúa a sólo dos puntos del quinto puesto, que optaría a ser uno de los equipos que ascendiera a esta Primera B. Eso sí, siempre que allí no coincidiera con el primer equipo. El artículo 196 del reglamento de la RFEF es claro: no pueden coincidir en la misma categoría. En caso de que se dé esta circunstancia, el equipo inferior se vería abocado a descender. Así lo explica también el técnico del filial Ayala: «Si bajase el primer equipo lo haría a Primera B, así que el nuestro se quedaría en Segunda, pero todavía no queremos pensar en eso, nos queremos centrar en el final de la temporada».

Posible ascenso

Al igual que en el primer equipo existe la hipótesis del descenso, en el filial también existe la de su ascenso a la nueva categoría. Aunque antes deben afrontar cuatro últimas jornadas, en este orden: contra el Granada, segundo de la tabla (este domingo a las 12.00 horas fuera de casa); el Santa Teresa, líder de grupo; el Pozoalbense, séptimo a sólo dos puntos del Málaga y el Peña El Valle, colista de grupo. «Tenemos un calendario apretado, pero vamos a ir a pelearlo a tope, el objetivo de la permanencia ya está cumplido y en cuanto al ascenso de categoría todavía no podemos tener expectativas al respecto», asegura el entrenador costasoleño.

Hay posibilidades reales de que este equipo de cantera pueda aspirar a la plaza en Primera B, lo que supondría su segundo ascenso consecutivo. Sería en ese caso cuando podría interferir la situación de un Málaga al que se le está quedando grande la Liga Iberdrola, donde acumula ya catorce jornadas sin conseguir la victoria. Con respecto a la imagen del equipo para su filial, Ayala se sincera: «Lo vemos con tristeza, porque a pesar de los fichajes y demás, nadie se esperaba cómo está dándose esta temporada. Está pasando igual que el año pasado con el Málaga masculino, veías que se iba metiendo en el descenso pero también que quedaban partidos y que ya se saldría de ahí… Pero ves que a estas alturas el equipo sigue ahí y ahora empieza a jugar la presión y es complicado».

Sin embargo, también defiende que queda espacio para la esperanza: «Hay grandes jugadoras y un buen 'staff' técnico para intentar revertir la situación. La esperanza es lo último que se pierde, hay que dar el do de pecho ahora, ante los rivales directos que quedan», como el Madrid CFF, al que se mide este domingo fuera de casa, el Sporting de Huelva o, incluso, el Fundación Albacete.

Ante la incertidumbre del cierre de campaña, sólo queda dar la cara en Liga Iberdrola para lograr la permanencia sabiendo que, en lo que respecta a su filial, ya dejó los deberes hechos y en estas últimas semanas sólo podría mejorar. Sus buenos resultados han repercutido en su consolidación en Segunda y en las convocatorias nacionales: Arantxa y Águeda, con las categorías inferiores de España; Natalia, con Polonia, y Luisa, con Colombia. La fortaleza y visibillidad de la estructura femenina de un club depende tanto de la situación de su primer equipo como de su cantera. En esta última recta no sólo está en juego una permanencia.