«Al que ama el fútbol le da igual el género»

Ayala posa para SUR en la sala de prensa Juan Cortés de La Rosaleda. /M. R.
Ayala posa para SUR en la sala de prensa Juan Cortés de La Rosaleda. / M. R.

José Antonio Martínez 'Ayala', entrenador del Málaga B

MARINA RIVAS

Central malagueño y malaguista, formó filas en todos los niveles del club blanquiazul, compartiendo quinta con Basti, Bravo o Jesule, aunque quedándose con la espina clavada de no haber podido llegar a Primera. La misma división a la que ahora llegan algunas de sus jugadoras. José Antonio Martínez 'Ayala' logró un histórico ascenso del filial el pasado año y, actualmente, se mantiene sexto en Segunda. Ha encontrado en el fútbol femenino la manera perfecta de seguir ligado a la que siempre fue su pasión.

Hay quien cree que se apellida Ayala, ¿de dónde viene el apodo?

–De los chavales del barrio, que como tenía melena, me decían que me parecía a 'Ratón' Ayala, el jugador del Atlético de Madrid. Hasta en las categorías inferiores de la selección española me pusieron Ayala en la camiseta y luego los compañeros del Málaga también continuaron con el mote.

Compañeros como Basti, Jesule (actual vicepresidente de la AFE), Bravo, Pepelu… Todos ellos pertenecen a su quinta pero, ¿quiénes llegaron a jugar en Primera?

–Basti y Bravo. Los demás entre Segunda y Segunda B.

Usted se quedó en Segunda B…

–Yo llegué a entrenar con el equipo en Segunda, hasta que Anquela, que ahora es entrenador del Oviedo, me rompió los ligamentos del tobillo aquí en La Rosaleda. Me tiré un año renqueante, de hecho tengo una chapa con seis clavos. Después de aquello me costó recuperarme pero luego estuve muchos más años jugando.

Imagino que se le quedó la espina clavada de no haber llegado a Primera…

–Pues sí, pero al final nunca se sabe.

–¿A qué se dedicó cuando dejó definitivamente el fútbol?

–Yo siempre quise ser fisioterapeuta por Juan Carlos y Nacho Pérez-Frías, que siempre nos trataban en el equipo, busqué cursos para ello pero lo fui dejando y seguí jugando en equipos de toda la provincia hasta que me retiré en el Fuengirola. Luego me preparé unas oposiciones para Correos en Almería, pero no se me daba bien hincar los codos…

–¿Y en qué momento le propone Manuel Hernández Navarrete que forme parte de la estructura femenina del club?

–Pues antes de eso estuve ayudando en el equipo del Roma Luz, donde jugaba mi hijo mayor (está acabando sus estudios de Peluquería) y luego en el Puerto Malagueño con un cadete y un alevín. Navarrete ya me lo propuso en una cena de compañeros del Málaga que hacemos por Navidad.

Llegó a entrenar con niñas cuando formó parte de la cantera del club y desde el pasado año dirige el filial del Málaga

–¿Qué sabía de fútbol femenino antes de meterse en el proyecto?

–Mi primer contacto fue cuando, en la entonces Escuela Franco (el IES La Rosaleda), coincidía mi equipo infantil del Málaga con el equipo de niñas de Navarrete y entrenábamos juntos, así que desde pequeños ya veía lo que era el fútbol femenino.

Ya en el primer equipo que llevó, ¿había algún nombre conocido?

–Sí, en el cadete estaban María Ruiz, Ruth y Farfán. Cuando conocí a María era pivote defensivo y cuando vimos sus cualidades la pusimos automáticamente de delantera; ese año metió una barbaridad de goles jugando contra niños. Raúl Iznata se fijó en ella y se la llevó al primer equipo.

Aunque usted no haya llegado a Primera, ¿se siente recompensado viendo que ahora las que llegan son sus jugadoras?

–Ese tiene que ser el pensamiento. Muchos dicen que no por ser jugador eres mejor entrenador y lo puedo compartir, pero creo que el vivir las cosas desde dentro del vestuario, asimilar lo que te decían tus entrenadores… Creo que es un paso más y todo lo que mis entrenadores querían para mí es lo que yo quiero para ellas. Mi satisfacción es verlas llegar a lo más alto.

De su actual plantilla, ¿quién cree que puede seguir los pasos de las ya mencionadas?

–Es complicado. Desde mi experiencia he visto jugadoras muy destacados y otros que igual no destacan tanto, pero son una esponja y se los llevan. Arantxa, por ejemplo, está con la selección española, Águeda también ha estado, Nora es muy polivalente y tiene actitud…

–¿Se ve dirigiendo al primer equipo algún día?

–Esto da muchas vueltas, prefiero no planteármelo. De momento sólo quiero formar a las jugadoras para que sean cada vez mejores defendiendo este escudo.

Usted que ya está involucrado en el fútbol femenino, ¿qué le diría a la gente para que le diera una oportunidad?

–Al que ama el fútbol le da igual el género. Si la gente viera a las chicas competir se quitarían el sombrero, muchos no piensan que puedan jugar así. Eso sí, antes no existía el apoyo que se le está dando ahora al fútbol femenino y así es como se crece.

Muy personal

–Último concierto al que ha ido:

–El Canto del Loco y el próximo uno de Manuel Carrasco.

–Un libro:

–'El ladrón de ideas. Creatividad e innovación en el fútbol', de Germán Castaños.

–Un segundo deporte:

–El baloncesto.

–Un sueño frustrado:

–El haber llegado más alto en el fútbol, por mi familia.

–Le gustaría aprender a...

–Tocar la guitarra.

–Un partido especial para usted:

–La final del Europeo sub-16 con España, que ganamos.

–Un jugador del Málaga destacado esta temporada:

–Diría que Cifu.

–¿Y del femenino?

–Chelsea y Ruth, que tiene una gran proyección.