La ingeniera del centro del campo del Málaga

Natalia posó ayer para SUR en las instalaciones del campo de El Viso, donde entrena habitualmente en Málaga femenino. /Migue Fernández
Natalia posó ayer para SUR en las instalaciones del campo de El Viso, donde entrena habitualmente en Málaga femenino. / Migue Fernández

La internacional mexicana Natalia, autora del último gol del equipo femenino procede de familia de futbolistas y llega de la liga islandesa

MARINA RIVAS

Su padre tiene cinco hermanos y todos jugaron al fútbol, uno de ellos incluso fue internacional con la selección mexicana y disputó más de 300 partidos en la Primera División. Motivos más que suficientes para que a nadie en su familia le extrañara que ella quisiera dedicarse a esto. La centrocampista, Natalia Gómez, se incorporó este año a la plantilla del Málaga femenino y no ha tardado en demostrar sus cualidades: fue la autora el gol de la victoria del último partido ante el Logroño fuera de casa, y también protagonizó alguna que otra asistencia en el duelo ante el Espanyol.

Puro nervio y puntería podrían definir perfectamente a la jugadora, de 26 años, que soñaba con ser portera hasta que una fractura de muñeca convirtió su deseo en un sueño frustrado. Desde entonces, y a pesar de que ha jugado tanto en defensa como en ataque, sabe que su fuerte está arriba. «En teoría lo mío es el medio del campo pero en los últimos partidos he jugado como de falsa extremo y me gusta mucho porque es una posición muy ofensiva, me gusta tirar a gol», comenta.

«De pequeña tuve que decir a mis entrenadores que me tratasen como a un niño más del equipo»

Habrá quien le recuerde en ocasiones a su tío, Roberto Gómez, con el que compartía posición en el campo cuando jugaba en la élite mexicana y al que tampoco se le daba mal el gol. Tras su retirada, el hermano de su padre se ha convertido en una figura de prestigio en el país, aclamado analista, con tres libros y comentarista de ESPN con alrededor de un millón de seguidores en las redes sociales. «Es muy objetivo, él no tiene equipo ni preferencias, ve el fútbol de forma distinta y se expresa muy bien. Además, también trata de difundir un poco el fútbol femenino porque allí no hay mucho conocimiento» comenta Natalia acerca de su tío, con el que también habla sobre sus partidos aquí.

A pesar de tratarse de un país con una amplia tradición en este deporte, en cuanto a la categoría femenina, la malaguista recuerda que no lo pasó demasiado bien cuando empezó a jugar con niños. «Había muchos equipos de niños que me rechazaban por ser niña y yo les decía: '¿Por qué?, dadme una oportunidad' y también me han tocado entrenadores que me decían que si no podía hacer tantos ejercicios como los niños, que hiciera menos… Tenía que decirles que me trataran como a un niño más del equipo», recuerda Natalia. De lo que intenta extraer una conclusión: «Yo creo que es por ignorancia. Hasta los 12-13 años podemos competir juntos y cuando crecemos, es verdad que son dos estilos diferentes, pero la gente tiene que entender que no se pueden comparar», clama, indignada.

El fútbol mexicano

Pese a aquellos recuerdos de la infancia, nunca desistió en su sueño ni tampoco algunas de sus compatriotas, que hace poco más de un año, dieron lugar a la creación de la primera liga femenina del país. «Están haciendo que cada equipo masculino cree su sección femenina, por lo que comparten aficionados y eso funciona muy bien, hay campos que se están llenando y hasta partidos en los que ha habido decenas de miles de personas», asegura, orgullosa del progreso del fútbol en su país natal.

Más personal

Un amuleto o manía.
Me pongo algunas gomillas para el pelo en la espinillera, por si se me rompen en mitad del partido
Equipo revelación de la Liga Iberdrola.
El Málaga.
Jugadora revelación del Málaga.
Ruth.
Un ídolo deportivo.
Luis Hernández (internacional mexicano).
Un referente del Málaga.
Por lo que he visto, Blanco.
Un libro.
'Los cuatro acuerdos', así filosófico.
Una película.
'The Room'.
Un cantante o grupo.
The XX (indie pop).
Un sueño frustrado.
Ser portera, aunque no sé si sería muy buena.
En diez años, estaré...
Sacándome el título de entrenadora, trabajando en algo de lo mío, haciendo un máster en finanzas o creando mi propio negocio. Me gustan demasiadas cosas...

Una situación que ella no pudo vivir en su momento y le obligó a migrar. Primero, a Estados Unidos, donde competía en la Primera División universitaria entre las instituciones de Memphis y Louissiana mientras cursaba Ingeniería de caminos y más tarde, gracias a su agente, en la liga Islandesa. «Es una liga muy física, no tan táctica y técnica como la española. Lo bueno es que allí llevan años invirtiendo mucho en el fútbol y hay muchos campos que están totalmente techados para poder jugar durante todo el año», recuerda. Tras aquella experiencia en un equipo de media tabla, su agente la trajo al Málaga.

Precisamente, este último, un trabajo que ella destaca y comprende que es necesario para la profesionalización del fútbol femenino. Así lo argumenta: «Me facilita mucho las cosas, me ayuda en términos de contratos y en toda la parte legal; es bueno que haya una persona intermedia para que la jugadora no esté 'peleando' con cada club», asegura.

Desde que decidiera su llegada a España, Nataliano ha tardado en aclimatarse a su nueva casa, más allá del choque cultural del inicio: «Las bromas son muy diferentes, es un humor más sarcástico. Además, en México le damos más vueltas a las cosas, el ser tan directos como la gente de España, allí puede resultar agresivo», recuerda. Contenta con sus compañeras y su entrenador, sólo espera seguir creciendo en la Liga Iberdrola, manteniendo sus aspiraciones de formar parte de la selección mexicana cara a la clasificación de los Juegos de 2020. Muchos sueños por cumplir y mucho trabajo por delante.

Luisa Vertel, convocada con Colombia para la Copa del Mundo sub-17 de la FIFA

El Málaga no deja de exportar talentos. En este caso, el de una de las jugadoras más destacadas del filial femenino, el Málaga B, que se sitúa séptimo de la clasificación de la Segunda División nacional. Se trata de la delantera colombiana, Luisa Vertel, que ha sido convocada por la selección cafetera en categoría sub-17 para participar en la Copa Mundial de la FIFA, que se disputará en Uruguay del 13 de noviembre al 1 de diciembre.

Una cita de prestigio para las categorías inferiores del fútbol femenino a la que acudirá la malaguista, una pieza clave en el ascenso del equipo el pasado año tras sumar 17 goles a su cuenta personal. Dentro del grupo D, en el que queda enmarcada la selección colombiana, Vertel tendrá que medirse a los combinados de Canadá (14 de noviembre, a las 23.00 horas), República de Corea (21 de noviembre, 18.00 horas) y también España (17 de noviembre, 23.00 horas).

Es la segunda noticia internacional que recibió ayer la entidad blanquiazul, tras comunicar la entidad que otra de sus jugadoras ha dado un paso más, en su caso, en la selección española sub-16. Se trata de la malagueña y malaguista Águeda González, que compite con el equipo cadete y que, ya asentada en las convocatorias del cuadro nacional en categorías inferiores, ha pasado a ser una de las capitanas de su categoría, que lidera la seleccionadora española, Toña Is. Durante esta semana y hasta ayer, la joven defensa se ejercitó en una concentración en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, en Madrid.

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