El Málaga femenino, en riesgo de desmantelamiento tras el descenso

Las jugadoras, en la Federación en su último partido de Liga Iberdrola. /GERMÁN POZO
Las jugadoras, en la Federación en su último partido de Liga Iberdrola. / GERMÁN POZO

Sólo la capitana Adriana tiene contrato en vigor por una temporada más, aunque el club ya trabaja en las primeras renovaciones con el punto de mira en las jugadoras locales

MARINA RIVAS

Han pasado un mes y siete días desde el descenso. La noticia que nadie quería ver llegar tras la apuesta firme por mantener al nuevo Málaga femenino en la élite del fútbol español. Catorce fichajes nuevos, muchos de ellos con una dilatada experiencia y una base sólida de la cantera blanquiazul que ponía el sello de la provincia en el proyecto. Y, sin embargo, le pudo la categoría y eso está empezando a traer las primeras grandes consecuencias.

De una plantilla de 24 jugadoras con la que se cerró la temporada ya son ocho las que ya se han marchado, algunas de ellas dejando sus comunicados en redes sociales; otras, a través del club, y todas ellas, sin confirmar su nuevo destino. Además, la primera marcha que sí comunicó el club, la del técnico Antonio Contreras, que renunció a su contrato un año antes de que se cumpliera para ponerse al frente del Betis, por lo que continuará en la Primera División.

En lo que respecta a las jugadoras, ya han confirmado su marcha las delanteras Mascaró y Gaëlle (esta, un mes antes de acabar la Liga, además lesionada), a lo que hay que sumar a la canaria Celia Ruano, que, aunque no lo ha hecho oficial, ha regresado a casa; las defensas madrileñas Leticia y Cazalla, y, lo más preocupante, las tres porteras, Chelsea, Alba Hoyas y Stefany. La partida más inesperada fue la de la meta británica, titular indiscutible en el Málaga y forjada en la cantera del club de Martiricos desde su llegada con 14 años. Tras ocho temporadas, Chelsea abandonó el conjunto la pasada semana y dejó una de sus camisetas en el Museo del club.

Marchas y renovaciones

No son las primeras ni serán las últimas en despedirse.Realmente, los contratos de todas las malaguistas expiraron el pasado 31 de mayo, por lo que cuentan con libertad para abandonar el equipo que competirá en la Primera División B, la segunda categoría. Todas, a excepción de la capitana Adriana, la única de la plantilla en cuya ficha figura una campaña más con la camiseta blanquiazul. Además, como la delantera de Teruel aseguró a este periódico al cierre de la temporada, por su mente nunca ha pasado la idea de dejar el club, al menos hasta que cumpla con el objetivo de regresar a la máxima categoría.

Un ejemplo que podrían seguir varias de las jugadoras que comenzaron hace dos años con el proyecto de reforzar la estructura femenina y empezar a construir un futuro sólido; es decir, los nombres de la casa, malagueñas como Ruth, Postigo, Encarni, María Ruiz o Farfán. Son jugadoras con un perfil similar en cuanto a su relación con el club: fruto de su cantera, jóvenes todavía en proceso de crecimiento profesional, estudiantes en centros o instituciones académicas de la ciudad y arraigadas a la provincia. A ellas habría que sumar a la medio centro defensiva Raquel. Aunque madrileña, la recién elegida como premio del público de Futbol Draft ha demostrado en poco más de dos años su apego y compromiso por la ciudad y el club. Las jugadoras malagueñas y Raquel, son principalmente, el foco de las renovaciones en las que trabaja ya el club.

Sin embargo, la entidad también negocia con varias jugadoras de la última campaña, aunque todavía con cautela dada la recta final del conjunto masculino. El primer gran movimiento que sí que ha oficializado el Málaga era el más obvio y necesario: un nuevo entrenador. Y el elegido es José Ángel Herrera, segundo técnico del Granadilla de Tenerife de Liga Iberdrola, experto en análisis técnico y con título de entrenador UEFA PRO, que ha firmado por una temporada. Todavía queda por fijar quién será su segundo (será alguien de la casa) una vez que el malagueño Mario Rueda, segundo de Contreras, a la coordinación de la estructura femenina.