Mutismo en el Málaga sobre la continuidad de Contreras tras el fracaso

Antonio Contreras en el último partido./ GERMÁN POZO
Antonio Contreras en el último partido. / GERMÁN POZO

Hasta siete equipos de Liga Iberdrola han prescindido de sus técnicos en esta campaña por no cumplir con los objetivos marcados

MARINA RIVAS

El pasado domingo fue un día de despedidas, aunque todas ellas inciertas salvo una, la del Málaga de la Liga Iberdrola tal y como la conocemos hoy día. Como es normal, tras ese último partido ante el Rayo Vallecano comienza el momento de toma de decisiones por parte del club sobre qué jugadoras continuarán formando parte del proyecto femenino en la próxima temporada y, lo más importante, sobre el futuro de su actual entrenador, sobre el que todavía nadie se ha pronunciado. Las únicas palabras del técnico Antonio Contreras en la que pudo haber sido su última comparecencia como malaguista fueron: «A lo mejor también ha sido mi último partido aquí, pero no pasa nada porque si lo hubiera sido nunca me hubiera despedido, porque voy a volver a Málaga algun día, puede que no como entrenador».

El preparador pacense llegó a la entidad costasoleña en mayo de 2017, cuando se le presentó como el director de orquesta de la que pretendía ser la revolución del primer equipo femenino. Se apostó por él por tres campañas (por lo que actualmente en su contrato todavía le quedaría una por cumplir). Sin embargo, al no haber alcanzado el objetivo de mantenerse en la máxima categoría del fútbol femenino nacional, su futuro al frente del proyecto no está claro.

Los números, que al fin y al cabo son el sustento de las decisiones en el fútbol, hablan por sí solos. En esta temporada en Liga Iberdrola, el conjunto de Antonio Contreras ha sido penúltimo, con seis victorias, siete empates y dicisiete derrotas, siendo la peor racha negativa de hasta quince jornadas consecutivas sin ganar. A lo que habría que sumar que ha cerrado el año con el peor 'goal-average' de la categoría, con -41 tantos en su contra a pesar de los catorce fichajes que él mismo dispuso y decidió al no contar la estructura femenina con la figura de un director deportivo, como en el caso del masculino es José Luis Pérez Caminero.

Banquillos de Liga

En una Liga femenina cada día más competida, las exigencias en los banquillos de los dieciséis clubes españoles de la máxima categoría han ido en aumento. Sólo este año, durante la temporada, hasta siete clubes han cambiado de entrenador para cumplir con los objetivos marcados. De estos, sólo uno de ellos dimitió por decisión propia, el técnico del Espanyol, Joan Bacardit, en el mes de febrero (le sucedió Salvador Jaspe). Ahogado por los resultados del cuadro catalán al verse al borde del descenso, se marchó y su relevo cumplió con una novena plaza final.

El resto de movimientos fueron: Héctor Blanco por Chechu Martínez, en el Logroño (undécimo); Miguel Ángel Quejigo por Víctor Martín, en el Madrid CFF (décimotercero); Paco García por Cristian Toro, en el Sevilla (décimo); Óscar Suárez por Carolina Miranda, que se convirtió en la tercera entrenadora de la temporada al frente de un equipo de Liga Iberdrola y la primera de la historia en el Valencia (octavo); Fran Sánchez por Lluis Cortés, en el Barcelona (segundo) y un último caso muy peculiar, el Granadilla de Tenerife. En este último hubo dos movimientos durante el año; en el primero, el ex internacional Pier Luigi Cherubino, tuvo que dirigir al equipo dada la inevitable baja por enfermedad de Tony Ayala. El segundo es más llamativo ya que, tras el último partido de una histórica Liga para el cuadro canario, en la que ha finalizado cuarto, se ha destituido a Cherubino para apostar por David Amaral cara al próximo año. Añadir además que el técnico del Athletic, Joseba Agirre, puso fin a su ciclo como entrenador en el último partido para incoporarse a la dirección deportiva femenina.

Es llamativo que todos estos equipos cumplieron con sus objetivos, salvo el Barcelona, que aspiraba al título. Y, sin embargo, los técnicos de los dos conjuntos descendidos, Contreras en el Málaga y Carlos del Valle en el Fundación Albacete, no han sufrido variación algunay, en ninguno de los dos casos sus clubes se han posicionado sobre su futuro.