Héctor y Koné, «muy preparados» para brillar con el Málaga

El delantero Héctor, en un ejercicio con cintas elásticas en un entrenamiento del Málaga. /Migue Fernández
El delantero Héctor, en un ejercicio con cintas elásticas en un entrenamiento del Málaga. / Migue Fernández

Los dos puntas muestran un alto nivel en el día a día, pero la aportación de Harper y Blanco los mantiene en el ostracismo

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

A estas alturas el Málaga sólo cuenta con dos jugadores de campo inéditos, uno por falta de adaptación (Haksabanovic) y otro porque ahora vuelve a estar en el día a día tras algunos problemas físicos en el comienzo de la temporada (Torres). Pero probablemente llame más la atención la escasez de oportunidades de Héctor y Koné, incluso que alguno de ellos se quede fuera de la convocatoria. Ambos están inmersos de momento en una 'eterna' espera, básicamente por el alto nivel exhibido hasta el momento por Harper y Blanco.

Sus datos

3
Son los minutos (frente al Deportivo) que ha disputado Héctor en las nueve jornadas disputadas. En otros cinco encuentros se quedó en el banquillo.
21
Minutos ha jugado Koné en lo que va de Liga (diez frente al Córdoba y once en Las Palmas). En las dos primeras jornadas no estuvo disponible para el técnico. En los dos últimos encuentros no llegó a vestirse.

Los datos son elocuentes. Héctor sólo ha disputado tres minutos (ante el Deportivo) y ha ido convocado en seis ocasiones (en otras dos fue el descarte de la lista inicial). Por su parte, Koné ha jugado 21 minutos (diez ante el Córdoba y once frente a Las Palmas) en siete jornadas, porque en las dos primeras aún no estaba disponible. El delantero cedido por el Leganés se quedó tres veces en el banquillo, en otra fue el descarte de la convocatoria y en el encuentro del pasado viernes ni siquiera estuvo entre los dieciocho elegidos por Muñiz para el compromiso en La Rosaleda frente al Albacete.

Opción en la Copa

De este modo, Héctor y Koné únicamente tuvieron la opción del encuentro de Copa del Rey frente al Almería –en el que el rendimiento en general fue negativo– pese a que, según inciden en el cuerpo técnico, su nivel en el día a día es alto. En este sentido Juan Ramón Muñiz reitera hasta la saciedad que cuenta con una plantilla extensa y que le cuesta incluso dejar a varios futbolistas fuera de las convocatorias.

Los técnicos, convencidos de que el canario y el marfileño también brillarán cuando se les presente la oportunidad

«Muñiz siempre es justo con el que trabaja. Si lo haces, tendrás tu oportunidad». Ese fue el mensaje que le trasladó a Héctor, delante de la novia de este, el exmalaguista Manu (que trabaja con el representante del canario, Manuel García Quilón) el día de su presentación en el recinto de Martiricos. El fuengiroleño hablaba por propia experiencia: hace once años fue incluido en un expediente de regulación de empleo por el club dentro del proceso concursal y, sin embargo, el entrenador asturiano lo mantuvo en el grupo de trabajo e incluso le dio minutos para recompensar su esfuerzo en los entrenamientos. De ahí que el futbolista cedido por el Atlético de Madrid no haya bajado la guardia pese a que su estado anímico podría estar bajo mínimos dado su ostracismo.

Como Koné, Héctor espera su oportunidad. En lo que respecta al marfileño, es cierto que las lesiones y las pocas opciones de la pasada temporada lo han obligado a forzar más la máquina para encontrar cierto ritmo en el trabajo. Pero el nivel de sus compañeros es tan exigente (una cuestión que se refleja en los resultados porque los entrenamientos se mantienen a puerta cerrada) que desde el primer día aprieta los dientes para esperar su oportunidad.

Cambiar la dinámica

A ambos les ha perjudicado el brillante comienzo de Harper –que supo aprovechar sus opciones en la pretemporada, cuando los delanteros casi brillaban por su ausencia en el primer equipo– y Blanco. Ya no es sólo el rendimiento ofrecido por estos, sino que son dos pilares a balón parado y hacen una ímproba tarea de desgaste con los zagueros rivales. Yademás, cuando se trata de cambiar la dinámica del encuentro, Muñiz suele apostar por dos cambios seguros (en los extremos) y en el tercero se inclina por apuntalar el centro del campo para asegurar el triunfo (con Lacen o Boulahroud).

La presencia en las convocatorias de dos defensas, un medio y dos extremos hacen que incluso uno se vea fuera

Tampoco beneficia a Héctor y Koné la configuración de las convocatorias por parte del entrenador. Muñiz siempre cuenta con dos defensas (la polivalencia de Diego González es clave), un medio centro (como alternativa a N'Diaye y Adrián) y dos extremos, aspecto este que considera imprescindible porque es una zona poblada en la que cuenta con futbolistas desequilibrantes. Es decir, a la hora de la verdad únicamente queda un hueco para un atacante, por lo que al canario o al marfileño les toca quedarse sin vestirse. Es la 'eterna' espera de dos futbolistas a los que internamente se ve «muy preparados» y que aguardan su oportunidad.

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