Hicham se vuelve a poner las pilas

Hicham (derecha), junto a Boulahroud y N'Diaye, ayer /Germán Pozo
Hicham (derecha), junto a Boulahroud y N'Diaye, ayer / Germán Pozo

El cambio de actitud del extremo marroquí, que no cuenta desde finales de noviembre, podría ser una de las sorpresas en la lista ante el Extremadura

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSO Málaga

Hicham Boussefiane ha regresado. El extremo marroquí se ha vuelto a poner las pilas y está siendo un fijo en el trabajo del primer equipo esta semana. Aunque su presencia se podría relacionar con la sanción a Iván Alejo y la puesta a punto de Dani Pacheco –aunque puede llegar a estar disponible mañana–, lo cierto es que su regreso tiene más que ver con su cambio de mentalidad, después de ciertas actitudes que no gustaron al comienzo de la temporada y que acabaron provocando su paso al filial. El joven marroquí (cumplió 21 años en enero), uno de los talentos reclutados por el club de La Rosaleda de la Academia Mohammed VI que tratan de abrirse paso en el profesionalismo, se convirtió en una de las sorpresas del verano al explotar su extraordinaria velocidad y cambio de ritmo. Su rendimiento en verano le abrió un espacio en el primer equipo con total justicia y se acomodó perfectamente al rol de revulsivo que le dio su entrenador.

Las apariciones de Hicham en el campo iban dirigidas a dar otra marcha a los partidos. De hecho, en sus doce encuentros ligueros sólo partió de titular en uno, en el último, pero era uno de los cambios fijos. Muñiz apreció más en él sus virtudes como desatascador. Su verticalidad y las arrancadas desde la banda derecha le dieron mucho al equipo. En la primera jornada, en Lugo, dio el pase del gol del empate malaguista, el de Juan Carlos, y marcó ante el Córdoba en la quinta, pero su rendimiento fue menguando.

Por un lado, el técnico le dio entrada en los encuentros muy tarde, sopesando su escaso rigor táctico para defender, lo que primó sobre su capacidad de desequilibrar en ataque. Pero es que también en esto último se apreció un claro bajón en sus prestaciones. Eso y su conducta en los entrenamientos, unido a una elevada competencia en los puestos de las bandas, con muchos especialistas en la primera plantilla, condujo a Muñiz a devolverle al segundo equipo cuando hasta entonces había figurado en todas las convocatorias ligueras del primer equipo. La decisión en muchos casos suele ser traumática para los canteranos, que no digieren el cambio, pese a la particularidad de que esta campaña sólo hay un escalón deportivo de separación entre el Málaga y su filial, en Segunda B.

Pilar en el filial

En todo caso, Hicham se convirtió en uno de los pilares en la recuperación del Atlético Malagueño, con cuatro goles, pero no ha sido hasta los últimos días cuando el marroquí vuelve a contar como habitual en los entrenamientos, tras alguna llamada muy puntual en los últimos meses. Incluso, el marroquí tuvo que comprobar cómo su compañero Hugo le adelantaba por la derecha al disputar varios partidos en Segunda. Así las cosas, el jugador podría ser una de las novedades en la convocatoria para el duelo de mañana ante el Extremadura o, si no, en alguna de las citas finales del curso.

Jugó su último partido ante el Extremadura, ante el que podría darse su reaparición

Los más cercanos coinciden en que vuelve a estar como un tiro. Se da la coincidencia de que el último choque de Hicham con el Málaga fue ante el Extremadura (la derrota por 1-0 en Almendralejo el 25 de noviembre), quizás en una de sus actuaciones más decepcionantes, y ahora podría regresar ante el mismo rival, aunque no se ha cumplido exactamente una vuelta liguera, ya que el calendario de esta temporada es asimétrico. Sería, en concreto, diecinueve jornadas después, en un momento de dudas en torno al juego malaguista, cada vez más espeso y falto de gol en ataque. En los últimos meses ha sido notoria la necesidad de un jugador con chispa, velocidad y atrevimiento como Hicham –pese a unas carencias tácticas que debe pulir, para entender mejor el juego–. Será el momento de comprobar su evolución.