Ismael, el tapado de Víctor en el Málaga

Ismael, en el choque del sábado ante el Racing. /Javier Cotera
Ismael, en el choque del sábado ante el Racing. / Javier Cotera

En su debut en Segunda, el linarense sorprende a nivel defensivo y ofensivo y se postula para seguir en la órbita de la primera plantilla

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

En una pretemporada en la que destacaron especialmente los canteranos Ramón y Hugo, además de la presencia asidua de Iván Jaime, Kellyan, Gonzalo, Abqar, Juande y Cristo, el tapado fue a la postre Ismael Casas. El linarense de sólo 18 años ya fue lateral derecho de aquel brillante San Félix juvenil de hace dos campañas, que se clasificó para las semifinales de la Copa del Rey de la categoría.

Las necesidades del guión llevaron a Víctor a tirar de Ismael. Sin poder inscribir ni a Cifu ni a Iván, descartó la opción de que un 'tocado' Luis Hernández actuara de lateral (hubiera quedado más expuesto aún) o la de situar a Renato de 'carrilero' en la línea de cinco que acabó planteando cuando el Málaga defendía. Quizás en su propósito de guardarse un profesional en el banquillo (Dani Pacheco) y ganar en margen de maniobra para los cambios posteriores, la solución fue Ismael, que sólo había participado en 45 minutos (la primera parte del duelo en Algeciras) en los ensayos de pretemporada y que tuvo que abandonar la concentración en Estepona –ya rapado, al ser víctima de una novatada– para jugar el COTIF en Alcudia, un prestigioso torneo de selecciones nacionales juveniles.

Ismael no sólo ganó la competición, sino que se consolida con los equipos inferiores del combinado nacional (cinco veces internacional sub-20 y diez con la sub-18 siempre a las órdenes de David Gordo). El premio final del verano ha sido su estreno en una categoría profesional, sueño que cumplió el sábado en El Sardinero. «Estoy muy contento, después de tantos años luchando para llegar a este momento que todo canterano espera. Me acuerdo de mi familia y de los cuerpos técnicos que me han permitido estar aquí», declaró el defensa en la zona mixta del estadio cántabro. «Además –añadió–, hemos conseguido una victoria importante, que creo que le va a dar moral al equipo para seguir. Ha salido bien y si seguimos en esta racha podemos hacer un gran año».

Insuperable

Ismael, que en un vídeo reciente grabado por el club confesó su vocación frustrada de carnicero ser un ávido lector de libros, demostró sus excelentes condiciones tanto a nivel ofensivo como defensivo. Comenzó como 'carrilero' y se ajustó después a una línea de cuatro. Se tuvo que sobreponer a la amenaza que se cernió sobre todo el equipo en el segundo tiempo, ya que si alguno de los siete profesionales presentes en el campo veía la tarjeta roja el Málaga perdería el encuentro por alineación indebida. Pero incluso en los minutos de más agobio local, no se dejó superar en su banda por su par, casi siempre Cayarga, y hasta tuvo arrestos para aparecer en ataque. «¿Que si tuve nervios? Para nada. Esperaba que iba a estar peor, pero me he visto bien. He sido yo y no estaba nervioso. Estoy en una nube ahora mismo«, dijo.

Ahora el jugador se convierte en una opción más para ejercer como lateral derecho, en competencia directa con Cifu e Iván, aún pendientes de inscribir. «Los canteranos estamos trabajando como todos, muy fuerte y duro para ponérselo difícil al míster y eso se ve en el campo», expuso uno de los integrantes del cuarteto de expedicionarios en Santander procedentes de aquella hornada tan brillante del San Félix juvenil. Junto a él estaban el guardameta Gonzalo, el lateral zurdo Cristo y el medio centro granadino Ramón, otro de los que tuvo el privilegio de debutar, en los minutos finales.

Por tener Ismael hasta tuvo detalles de jugador veterano al agradecer la presencia de seguidores malaguistas en la grada de El Sardinero: «La afición es lo más importante, y ha venido aquí a apoyarnos. Les mandamos un abrazo y un saludo».