Lago Junior: vuelve la pesadilla

Diego González protege el balón ante Lago Junior en el duelo de la primera vuelta./Agencia Lof
Diego González protege el balón ante Lago Junior en el duelo de la primera vuelta. / Agencia Lof

Escorado en la izquierda, protagoniza la mejor campaña de su carrera, titular en todas las jornadas y con once goles y ocho asistencias

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Igualado a once dianas con Roberto Torres (Osasuna), Bela (Albacete) y Puertas (Granada), el marfileño del Mallorca Lago Junior es el máximo goleador de Segunda si se prescinde de los futbolistas que no actúan como delanteros centro. Incluso, estaría en disposición de pelear por el Trofeo Pichichi de la categoría (que ahora dominan Enric Gallego y Quique, con quince goles) en este interesante tramo final de la temporada.

Sin embargo, en el Málaga le desean lo mejor sólo a partir de la próxima semana y en especial en citas como la que tendrá ante el Granada en la penúltima jornada. Lago Junior ya fue verdugo del Málaga, durante su periplo en el Mirandés. En aquella temporada 2015-16 marcó tanto en la ida como en la vuelta de una eliminatoria de Copa del Rey en la que el cuadro de La Rosaleda era algo más que un teórico favorito: se jugaba a doble partido y era de una categoría superior. Pero el atacante marcó el definitivo 2-1 en Miranda del Ebro y el único gol que se registró en Martiricos, ante la incredulidad general. Eso sí, en su posterior cruce con el cuadro de La Rosaleda, hace unos meses en Mallorca (1-2), se quedó sin ver puerta, pero se ha convertido por méritos propios en el 'jugado franquicia' del cuadro bermellón, y ello pese a partir de una posición desde la banda izquierda, no como 'diez' o teórico 'nueve'.

Sus cifras esta campaña reflejan sin duda los mejores datos de su carrera: ha sido titular en todos los partidos y, salvo en cuatro en que fue sustituido cerca del final, los disputó al completo. Lleva once goles y ocho asistencias. Su potencia y cambio de ritmo serán una amenaza para Cifu o quien ocupe el costado derecho de la zaga malaguista.

La de Lago Junior es una historia más de superación de un jugador africano, que tuvo que adaptarse a la cultura y el estilo de juego españoles a su llegada a Soria con sólo 19 años, sin conocer siquiera que el Numancia, entonces en Primera, no era el nombre de una ciudad. Nacido en la segunda principal potencia económica de Costa de Marfil, Yamusukro, (31 de diciembre de 1990), hijo de un profesor de informática que jugó seis años al fútbol en Alemania, es el segundo de once hermanos, número suficiente como para formar un equipo, aunque a la hora de la verdad sólo uno más juega al fútbol, a menor nivel.

Una lenta maduración

Lago Junior, animado por su padre, pronto descubrió su talento. Estuvo entre 2004 y 2007 en el Centro de Formación Tiehi Joel, el nombre de un exjugador de su país artífice de esta academia, y después militó media temporada en el Issia Wazi, de la máxima categoría, tiempo que le dio para hacer ya 16 goles. Fue entonces cuando llegó un ojeador español, que eligió a diez jugadores para un torneo en Burkina Fasso. Por primera vez en su vida voló en avión y salió de su país. Allí, junto a directores deportivos de numerosos clubes, en un torneo de tres días, fue elegido el mejor del mismo y fue reclutado de inmediato por el Numancia, entonces en Primera, después de una especie de rifa entre varios clubes españoles.

En Soria pudo jugar ocho partidos en la élite y permaneció cuatro años, con una cesión al Eibar (2010-11). Después pasó al 'Nàstic' (2013-15), al Mirandés (2015-16) y a su actual destino, el Mallorca, donde no se le cayeron los anillos por mantenerse en plantilla tras el descenso a Segunda B. Fue uno de los pilares del ascenso y ahora ha conducido al equipo hacia metas mucho mayores, a soñar con Primera. Y la vida le va de perlas: casado y ya con su primera hija, Aylén.