Así llegó Bluebay al Málaga, un club insolvente y presionado por Hacienda

Moayad Shatat en su despacho de La Rosaleda cuando estuvo al frente del club./SUR
Moayad Shatat en su despacho de La Rosaleda cuando estuvo al frente del club. / SUR

Moayad Shatat explicó en el juicio la delicada situación del club y el desembarco de la empresa hotelera

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Moayad Shatat fue el testigo clave en el juicio del «caso BlueBay» que se celebró a finales del mes de febrero, ya que era en ese momento el hombre de confianza del jeque Al-Thani, disponía de poderes y era el vicepresidente ejecutivo del Málaga. Habló de la relación con la hotelera y describió la difícil situación por la que atravesó el club en 2012 y sucesivos años. Reconoció que el club «era insolvente» y que tenía muchas dificultades para hacer frente a los pagos pendientes. «Hacienda nos presionaba para vender jugadores. Nos retenían los pagos por nuestras deudas», explicó sobre el periodo más delicado del club desde la llegada del jeque, que había dejado de inyectar dinero en ese momento.

De ahí que admitiera que esta difícil situación derivara en la entrada de BlueBay y su equipo. Asimismo comentó que a continuación se constituyó NAS Spain 2000 para buscar una salida a la situación, siempre bajo la amenaza de las deudas. «Nos presionaban para que hiciéramos frente a los impagos. Intentábamos aplazar los pagos de los impuestos, en el año de la Champions, y Hacienda se dirigía a la UEFA para que le diera el dinero que nos correspondía. La solución siempre fue la venta de jugadores, porque el dinero de los derechos de televisión iba automáticamente a Hacienda«, explicó.

Shatat dimitió posteriormente y dejó el Málaga y al jeque después de superar el momento más conflictivo de la entidad, que poco a poco fue equilibrando su presupuesto para adaptarse a la nueva situación económica. Sin embargo, el proceso con Bluebay ya estaba abierto hasta la sentencia que ahora se ha hecho pública.