El Málaga se aleja del ascenso directo

Nacho Vidal y Ontiveros, en una acción ayer./Salvador Salas
Nacho Vidal y Ontiveros, en una acción ayer. / Salvador Salas

Se queda tras la derrota a seis puntos de la zona de privilegio y a siete del liderato

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

La luz de alarma se ha encendido en el malaguismo. Una clara actuación de más a menos ha dejado al cuadro de La Rosaleda en la peor situación de la temporada. Justo tras arrancae el último tercio del campeonato (las catorce jornadas finales) a seis puntos de la zona de ascenso directo, la que marca el Granada, segundo, y a siete del liderato de Osasuna, que gana el 'goal average', lo que implica que su renta es aún mayor.

Después de que en muchas fases del primer tiempo pareciera que el Málaga podía ser capaz de llevarse el partido, con el gol de Adrián y varias ocasiones para ampliar la cuenta, el baño de realidad en el segundo fue muy duro para los intereses locales y un estadio más lleno de lo habitual un lunes (más de 22.000 espectadores). La remontada de Osasuna, que partió de dos excelentes envíos en profundidad (los de Rober a Rubén García y de Íñigo Pérez a Juan Villar) dejan muy lejos ya el principal objetivo de la temporada, el billete directo a Primera División, sin tener que fajarse en una dura e imprevisible fase de ascenso, la que disputarán los equipos del tercer al sexto clasificado.

El Málaga (50), que llegó a ser líder, con cuatro puntos de ventaja sobre el segundo, ahora es cuarto y a seis puntos de la zona de privilegio; es decir, a un mínimo de dos jornadas de alcanzarla. Su colchón de puntos sobre el séptimo, el margen de error para ir al 'play-off', también se ha reducido y ahora es de cinco puntos, respecto al Mallorca (45). Tercero es el Albacete, también con 50, y con mejor diferencia general de goles; quinto, el Deportivo, con 49, y sexto el Cádiz, con 47.

Encara dos salidas consecutivas, a Soria y Tarragona, en la cuarta posición en la tabla justo en el comienzo del último tercio del campeonato

El panorama no es nada halagüeño para el cuadro entrenado por Muñiz, que afronta ahora dos salidas consecutivas (a los campos del Numancia y el Gimnàstic de Tarragona) y con la exigencia de que en el próximo fin de semana el Deportivo, su perseguidor más cercano, sumará los tres puntos de su duelo ante el Reus. Además, el Málaga encadena ya cuatro encuentros sin ser capaz de ganar en casa (1-1 contra el Almería, sendos 0-0 ante Deportivo y Las Palmas y el fiasco de anoche) y pone fin a su serie como invicto desde el varapalo ante el Reus (0-3), que alcanzaba ocho partidos, con claro predominio de empates.

El Málaga reclamó un penalti de David García, a tiro a bocajarro de Seleznov, en una acción en la que todo se reduce a una cuestión del criterio arbitral sobre la voluntariedad de la acción del defensa rojillo, que se estaba girando. Al término del partido, varias decenas de seguidores del cuadro malaguista se situaron en la puerta de salida del aparcamiento de vehículos en La Rosaleda con cánticos contra el jeque y los jugadores.