La deuda total del Málaga se sitúa en algo más de 24 millones

Ben Barek, Martín Aguilar, Antonio Aguilera y Javier Olmedo, ayer en La Rosaleda. /SUR
Ben Barek, Martín Aguilar, Antonio Aguilera y Javier Olmedo, ayer en La Rosaleda. / SUR

El superávit de la pasada campaña, con el equipo todavía en Primera y tras varios traspasos, permitió al club rebajar este pasivo en más de diez millones

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Los grandes problemas del Málaga en el capítulo económico siempre estuvieron centrados en su deuda acumulada, que casi siempre fue relevante y nunca desapareció por completo. Experimentó variaciones destacadas en determinados momentos y estuvo controlada tras el proceso concursal. Pero las cifras llegaron a niveles muy altos la temporada de la Champions, aunque luego se estabilizó y era perfectamente asumible para la entidad por los grandes ingresos que obtenía de la televisión. Ahora, sin embargo, será diferente hasta que el equipo logre de nuevo el ascenso. El último dato al que ha podido acceder este periódico corresponde al final de la pasada temporada, periodo que también fue analizado ayer en la junta de accionistas. Y la deuda total neta (se obtiene al restarle al pasivo acumulado el dinero que deberá recibir por conceptos previstos) queda rebajada a poco más de 24 millones.

Esta importante suma sería asumible por el club, incluso, en Segunda, aunque en Primera se trataría de un capítulo que apenas afectaría al presupuesto. Esta cifra estaba situada en la campaña anterior a la analizada (en verano de 2017) en 34,9 millones. Esto supone que, según las fuentes consultadas, se produjo una reducción de algo más de diez millones. Los grandes ingresos de la campaña anterior, que llevaron a un superávit de más de doce millones, permitieron que el Málaga pudiera afrontar esta reducción de la deuda, aunque al final el equipo descendiera.

Tras la puesta en marcha del reparto de los derechos de imagen de una forma más justa, el club consiguió 53,5 millones por este concepto en el ejercicio anterior, mientras que a esta cifra hay que sumar el dinero por publicidad, abonos o taquillas. Y, por último, en este caso también llegaron a las arcas de la entidad muchos millones por los traspasos de Camacho, Pablo o Sandro.

Las cuentas del Málaga, de esta manera, siguen presentando dificultades importantes, sobre todo cuando el equipo milita en la categoría 'de plata'. De hecho, el club ha reducido su presupuesto en Segunda casi a la mitad este primer año, en el que cuenta con cerca de 30 millones por la televisión y la ayuda por el descenso. Es previsible que sus ingresos aumenten al final de temporada por distintos conceptos, pero el presupuesto con el que arrancó la temporada la entidad de Martiricos estaba en algo más de 37 millones. En el caso de no subir, esta partida descendería hasta situarse en alrededor de 20 millones (se incluyen todos los conceptos, siendo la mitad de esta suma correspondiente a los derechos de imagen).

Cada temporada el Málaga deberá destinar una parte de su presupuesto a la amortización de la deuda pendiente, lo que redunda en otros apartados muy importantes del club, entre los que se encuentra el tope salarial para la confección de la plantilla, que suele marcar el potencial de los equipos y sus posibilidades de conseguir éxitos deportivos o, como en este caso, el ascenso.

Las cuentas quedan al fin aprobadas

El Málaga aprobó ayer al fin sus cuentas de la pasada campaña con casi cuatro meses de retraso, y lo hizo con la oposición de los pequeños accionistas, que estuvieron representados en la junta de accionistas que se celebró en La Rosaleda. Estos propietarios minoritarios preguntaron por los préstamos de más de cuatro millones al presidente y sus hijos, que fue la razón para que su voto fuera negativo. Y también propusieron, igual que ocurre con casi toda la plantilla, el descenso en las percepciones del consejo de administración, que es de 1,4 millones. A la junta acudieron los consejeros Francisco Martín Aguilar y Ben Barek, el responsable jurídico y cabeza visible en la gestión del club, Joaquín Jofre, y el director financiero, Alberto Martínez, mientras que por los pequeños accionistas estuvieron Antonio Aguilera, Javier Olmedo, Jesús Burgos y el asesor Francisco Valverde. Los accionistas minoritarios, asimismo, comunicaron a los representantes del club que soliciten un partido oficial de la selección española en La Rosaleda.