El Málaga busca un triunfo para cambiar la dinámica

Víctor y su segundo, David Dóniga, siguen las evoluciones de los jugadores. /ÑITO SALAS
Víctor y su segundo, David Dóniga, siguen las evoluciones de los jugadores. / ÑITO SALAS

El equipo se aferra a la llegada del nuevo entrenador para olvidar los miedos y recuperar la confianza. Visita esta noche a un Alcorcón que sí se ha reactivado tras varios meses desorientado gracias a un convincente triunfo en Zaragoza

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El malaguismo reza para que el dicho se cumpla. Pero más bien para que no se quede en una victoria segura con la llegada del nuevo entrenador. Porque el Málaga lo que necesita realmente es una dinámica nueva. Con un triunfo quizá no le baste. O sí. Se requiere que sea convincente, acaso contundente y, lo más importante, acompañado de cierta continuidad. Lo de menos parece el rival, incluso las variantes o cualquier reformulación táctica. Esta noche, en Alcorcón (21.00 horas, Gol), puede y debe pesar más el estado ánimo, comprobar si existe efecto contagio con la incorporación del nuevo jefe. Los milagros no existen y los jugadores llevan meses arrastrando y exhibiendo carencias, aunque de ilusión también se vive en el fútbol. El componente anímico es vital en estos momentos; es decir, decidirse por el vaso medio lleno (concienciarse de que el cuarto está a un punto), y no medio vacío (sentir pánico porque a esa misma distancia se encuentra la salida de la zona de 'play-off' por primera vez esta misma temporada).

Catorce meses atrás

Esta situación no es nueva para el Málaga, el malaguismo e incluso algunos jugadores. Se vivió catorce meses atrás y surtió poco efecto porque el talento no acompañó a la renovada energía. El equipo mereció el triunfo, pero perdonó más de la cuenta y lo pagó con un insuficiente empate en Ipurua. Después, ya se sabe, no hubo la más mínima continuidad. Casualmente, la búsqueda de una nueva tendencia se vivirá otra vez en un campo reducido, con una afición presionante y frente a un rival correoso.

El Alcorcón es tal vez el mejor ejemplo para este nuevo Málaga de Víctor. Es más, también un inesperado tropiezo en casa frente al Reus (0-1) alimentó todas sus dudas y lo sumió en una profunda crisis de identidad. Desde entonces, sólo dos triunfos en ocho partidos en su feudo de Santo Domingo, además de más de cinco meses sin vencer a domicilio. Hasta que obtuvo el pasado domingo en La Romareda esa victoria contundente y convincente que tanto ansía el equipo blanquiazul desde hace demasiadas semanas. El paralelismo entre ambos conjuntos resulta tan llamativo que en Zaragoza volvió a deslumbrar Juan Muñoz, aquel ariete que maravilló junto a Blanco en el tramo inicial del campeonato (ocho goles) y cuya eficacia, como en el caso del argentino, desapareció de golpe. Después sólo marcó un tanto en 18 partidos y ahora ha recuperado la confianza de otoño. También el delantero centro blanquiazul parece haber olvidado su sequía...

Víctor no variará la base defensiva con cuatro hombres, pero se da por seguro que Torres será el lateral derecho

Es lógica la expectación (entre el malaguismo y también, por supuesto, en el Alcorcón) por conocer los planes del nuevo entrenador malaguista. En principio, a tenor del trabajo en estos días, no variará numéricamente la base defensiva. En condiciones normales a Víctor le gusta jugar con extremos 'abiertos' (lo que él era), así que se descarta el esquema con tres centrales y dos 'carrileros'. También se intuye en el vestuario que apostará por la veteranía. De momento ha optado por Torres antes que por Iván y también por Lombán antes que por el tercer central en discordia en la etapa de Muñiz, Diego González (el futbolista al que Al-Thani se negó a vender en invienro al Augsburgo por unos cinco millones...). Internamente se da por segura la presencia de Torres en el lateral derecho, y no tanto que Lombán desplace a Luis Hernández o Pau Torres. Sí se antoja clara la reaparición de dos de los tres ausentes por sanción ante el Extremadura, Ricca y N'Diaye, y quizá la del tercero, Iván Alejo, aunque para ello el entrenador madrileño debería prescindir de Ontiveros (el más virtuoso del grupo) o Mula (el más entonado hace seis días). En cualquier caso, lo de menos parece el rival, incluso los futbolistas elegidos. Debe pesar más el estado anímico. Se necesita un triunfo convincente para cambiar la dinámica.