El Málaga se carga de moral

Los jugadores, preparados para el entrenamiento. /Germán Pozo
Los jugadores, preparados para el entrenamiento. / Germán Pozo

Medio millar de seguidores presencian el último entreno de 2018 del equipo

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Un buen grupo de aficionados (aunque algunos menos que años anteriores) acudieron esta mañana al entrenamiento del Málaga en el estadio de atletismo, en la primera sesión de puertas abiertas de la temporada. Con el equipo en Segunda, y no en Primera como en las últimas ocasiones en que se organizó una iniciativa de ese tipo, la plantilla se cargó de moral cara al segundo tramo de la temporada y a un 2019 que se antoja clave en lo deportivo, pues no lograr el ascenso este curso llevaría a una drástica reducción presupuestaria en la siguiente.

La sesión de trabajo del cuadro blanquiazul, la última de 2018, tuvo en torno a medio millar de seguidores en las gradas. Quizás el hecho de haberla organizado a primera hora de la mañana, y no por la tarde, pudo frenar algo la presencia de incondicionales, aunque el Málaga, con buen tino, volvió a aprovechar las fiestas navideñas para una iniciativa que genere entusiasmo e ilusión en torno al equipo.

Desde las 9.30 horas, cuando se abrieron las puertas del Ciudad de Málaga, ya se pudo ver a las primeras decenas de fieles y a muchos niños (ahora sin clases) entre ellos. El Málaga, que tuvo vacaciones desde el empate en Oviedo del sábado 22, celebró su primer entrenamiento desde entonces, y con la novedad de Luis Hernández trabajando con normalidad con el grupo, al igual que Iván, mientras que Koné sigue al margen. Se mantiene la incógnita sobre si se llega a celebrar el duelo del domingo (20.00 horas) en La Rosaleda ante el Reus, pues el rival podría retirarse de la competición ante los impagos a parte de la plantilla y trabajadores, y por la salida de muchos de sus profesionales.