El Málaga, como unas castañuelas

Koné, que reapareció el lunes, e Iván Alejo, esta mañana. /Salvador Salas
Koné, que reapareció el lunes, e Iván Alejo, esta mañana. / Salvador Salas

El equipo recupera la alegría tras su convicente actuación ante el Oviedo (3-0) y se llena de moral cara al tramo decisivo

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSO Málaga

El Málaga, y todo el malaguismo, está como unas castañuelas. Una actuación tan redonda como la del lunes ante el Oviedo, con exhibición de poderío y determinación en inferioridad numérica (durante sesenta minutos), es de las que satisfacen al más exigente, y bien que se notó esta mañana en el entrenamiento celebrado en el Anexo de La Rosaleda.

Aunque fueron los suplentes y los que no jugaron los que se ejercitaron en el campo -los titulares hicieron el clásico trabajo de recuperación, a cubierto-, las caras de alegría y las bromas presidían el ambiente. De golpe y porrazo todo parece haber cambiado. El Málaga se ha situado quinto, a dos puntos del cuarto; sumará tres puntos el fin de semana sin jugar, mientras sus rivales directos se exponen a empatar o perder en sus respectivas citas, y hasta el calendario final, con dos partidos en casa (Zaragoza y Elche) por sólo uno fuera (en Albacete) se mira desde otro prisma, mucho más optimista.

La plantilla malaguista, incluso, descansará el sábado y el domingo, y no jugará ya hasta el viernes 24 (21.00 horas, Gol), cuando se presente el Zaragoza en La Rosaleda. Para mañana hay prevista una jornada de convivencia de la plantilla, seguramente en alguna instalación de ocio de la provincia.