El Málaga espera recibir este mes los 4,5 millones para continuar con La Academia

Las obras de La Academia están paralizadas en este momento./Salvador Salas
Las obras de La Academia están paralizadas en este momento. / Salvador Salas

Las obras que desarrolla la constructora Bilba en los terrenos de Arraijanal están paralizadas desde hace varios meses por falta de financiación

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

La obras de La Academia del Málaga siguen paradas, sin actividad alguna. Hace varios meses que no se trabaja en la nueva ciudad deportiva del club de Martiricos, aunque es previsible que muy pronto se reactiven. De hecho, según ha sabido este periódico, la entidad de Martiricos espera cobrar en lo que queda de mes los cerca de 4,5 millones que una empresa se comprometió a aportar a cambio de la parcela permutada por los terrenos de El Viso, que pasarán a formar parte de la ampliación de la Universidad.

Cuando se pusieron en marcha las obras antes del pasado verano, el Málaga comenzó a asumir los primeros pagos del proyecto de su presupuesto anual, como estaba previsto, pero poco a poco comenzó a tener dificultades económicas, sobre todo tras confirmarse el descenso a Segunda, y las obras, que las puso en marcha la constructora malagueña Bilba, se pararon definitivamente. El club estaba a la espera de recibir esos cerca de 4,5 millones ya firmados hace varios años, que eran vitales para completar los trabajos de la ciudad deportiva en su primera fase, pero faltaban algunos trámites burocráticos imprescindibles para recibir el dinero, como el cierre definitivo del proceso concursal.

Con las obras paradas se agilizó aún más el proceso, reclamando el club ese dinero a la empresa con la que se acordó la mencionada venta tras deshacerse de El Viso. El Málaga, de esta forma, está a la espera de disponer de inmediato de esos 4,5 millones, lo que permitiría que se reanudaran los trabajos en pocas semanas, para el mes que viene. En tal caso, todavía podrían concluir los trabajos el próximo verano, lo que permitiría que los algunos de los equipos de la cantera malaguista pudieran disponer ya de un terreno de juego propio para entrenarse y jugar los partidos.

Grandes retrasos

La entrega de las obras estaba prevista para este comienzo de año, pero ha sido imposible por la falta de financiación que derivó en la paralización de los trabajos. Bilba, que no se encargará de la instalación de los terrenos de juego (será una compañía especializada), ya ha levantado una parte de la obra civil de este proyecto, en el que destacan las oficinas, vestuarios, cafetería o el graderío que estará junto al campo de césped natural que se construirá. Una partida destacada de la inversión, asimismo, estará destinada a la urbanización del resto de la parcela, en la están programadas otras dos fases para completar la nueva ciudad deportiva.

En esta primera fase de las obras está previsto que se levanten dos campos de césped artificial y el mencionado de hierba natural. Este último se contemplaba, en principio, que se destinara al segundo equipo malaguista. El presupuesto sigue sin cerrarse completamente, aunque estará por encima de los seis millones, incluyendo la urbanización. De ahí que, con los cerca de 4,5 millones que recibirá el club, es previsible que estos primeros trabajos queden casi cerrados.

En la siguiente fase, siempre que el club libere dinero para afrontarla, se desarrollaría una amplia zona de campos para el primer equipo (dos completos y un gran espacio también para el trabajo de los porteros), mientras que en la última se completarían el resto de los campos y un segundo terreno también de césped natural. En total, la instalación, a falta de que al final se produzca algún retoque más, dispondría de, al menos, ocho campos de fútbol, cuatro de césped natural y otros tantos, artificial.

Ahora, sin embargo, todo está pendiente de que llegue esa inyección económica a cambio de perder El Viso, único patrimonio de la entidad de Martiricos, al margen de sus jugadores. Es previsible que el proceso se ponga en marcha este mes, aunque la reanudación de las obras quedará para, al menos, febrero. Los retrasos se siguen acumulando en un proyecto que nacía hace más de ocho años, cuando llegó el jeque Al-Thani.